Permacultura ayuda a las familias a llevar un modo distinto de vida
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La ONG Permacultura surgió hace 6 años como un merendero solidario en Villa Italia Norte, pero con el tiempo cambió su perfil y sus objetivos.
En 2008 decidieron volcarse a la permacultura propiamente dicha. Fabio Alonso explicó que se trata de “pensar en espacios humanos permanentes, sustentables, y vimos que era una herramienta de diseño de espacios humanos que propone un australiano. Buscando qué antecedentes había en el país y en la zona, nos encontramos con que había muchísimos, puntualmente una ecoaldea en Navarro, provincia de Buenos Aires, que es un lugar de referencia internacional, hasta incluso en Tandil había lugares”.
Y detalló que la Permacultura se propone “ayudar a las personas con la vivienda, la energía, los alimentos, buscar maneras de vida que sean sustentables en el espacio donde están estas familias y nos pareció re interesante involucrarnos con eso y es ahí donde cambia el perfil de la ONG”.
Agregó que “al principio nos ocupábamos de contener con las herramientas tradicionales y estar al servicio de esas familias y sus necesidades vinculándolos con las instituciones del Estado, con trabajadores sociales y demás. Cuando aparece la permacultura, empezamos a pensar en brindar otra propuesta para esas familias”.
Así fue que en 2008 comenzaron a experimentar estas nuevas herramientas en el fondo de la casa de Alonso. “Lo que propone la permacultura es hacerte la casa, tu huerta, tener tus animales, tener tu energía en tu lugar”.
“En un terreno en el centro de Villa Italia, en calle Quintana`, hicimos una vivienda, una huerta, pusimos unos animales, empezamos a juntar el agua, hicimos artefactos que funcionaban con energía solar. Todo arrancó a partir de un horno de barro, con un diseño distinto. A la par surge el trabajo comunitario y solidario, entonces en Tandil se empiezan a hacer mingas. Esta palabra viene del quichua y significa reunión de personas para ayudar a”, aseguró.
Y señaló que “era muy común en los pueblos originarios, también en los de inmigrantes y muchas de las casas de Tandil se hicieron a partir del trabajo voluntario de los vecinos. Entonces empezamos a replicar eso, por un lado la construcción natural, las herramientas de la permacultura, el aprendizaje del cultivo y las huertas, cómo criar a los animales, cómo generar energía y así fuimos practicando en el fondo de casa y en el fondo de cada una de las viviendas que integraban el grupo de trabajadores de las mingas”.
Asimismo, contó que “hoy en Tandil hay muchas familias viviendo de este modo, aprendiendo a construir las casas de otra manera, con una herramienta que se llama construcción natural y que hoy por hoy es bastante conocida, y aprendiendo a cultivar distinto”.
La construcción
natural
Alonso explicó que la construcción natural se efectúa con barro y otros elementos de la naturaleza, ya que implica no utilizar materiales industriales.
“Esta es la misión de este grupo de amigos, que venimos acompañando a familias que quieren aprender de esto, en cómo hacerse una estufa que gasta cuatro veces menos leña que una salamandra, y que se hace con tierra y ladrillos. Ese fue el cambio de formato que tuvimos, dejamos de ayudar con una copa de leche o ayudar a los chicos a hacer la tarea de la escuela, para enseñar cómo hacer una huerta y hasta cómo hacerse la casa”, sostuvo.
Para contactarse con esta ONG pueden hacerlo en Facebook en un espacio que se llama Permacultura Tandil o en la página web que es PermaculturaTandil.tl.mex.
“No todos eligen cambiar de modo de vida. Uno elige ayudar, pero las familias también tienen que decidir dejarse ayudar; podíamos acercarles alimentos o ropa pero a veces no eran bien utilizados, y lo mismo pasa con la permacultura, podemos enseñarles a construir una estufa, pero después hay que mantenerla y cortar la leña para alimentar el fuego. Es un aprendizaje”, afirmó.
En ese sentido, Alonso aseguró que “seguiremos experimentando y fortaleciendo la construcción natural porque nos parece una herramienta sumamente viable. Una casa de construcción natural no supera los 15 mil pesos y se puede realizar con materiales que están a disposición. Nos gusta acompañar a personas a construir o partes de sus casas, o refacciones o hasta una casa, o acompañarlos para realizar estufas rusas que gastan 4 veces menos leña y calientan con un rendimiento de casi el 90 por ciento respecto del consumo que tienen”.
“Y no es poca cosa, una estufa hecha de tierra y ladrillos se apaga y se mantiene caliente 5 horas más. Con recursos muy básicos se puede lograr una mejor calidad de vida”, agregó.
Por último, recalcó que “las casas de barro son más calientes en invierno y más frescas en verano porque la tierra tiene inercia térmica y hace que haya un retardo de tiempo entre que se calienta por los rayos del sol y libera esa energía en la noche. Lo que hoy se está haciendo es aggiornar estas técnicas que se conocen desde siempre y darles una mirada un poco más moderna. Entonces podés lograr una vivienda con las mismas características que una tradicional pero de tierra o arcilla”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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