Pernía terminó mejor de lo que él mismo pensaba
Le tocó largar la segunda serie desde el tercer lugar y en ese puesto terminó tras ser superado por (y volver a rebasar a) Angelini.
Bajo una intensa lluvia salió para largar la final desde la posición ocho, pero cuando se ubicó en la grilla su equipo comprobó que tenía el neumático trasero izquierdo pinchado. Tuvo que volver a boxes, reemplazarlo, y largar desde el penúltimo lugar.
Con 42 autos delante de él y con lluvia incesante, el panorama no podía ser más desalentador. Para colmo, a poco de largar se tocó con Ugalde y entró a boxes para verificar que la goma delantera izquierda no se hubiera pinchado.
Comprobado eso, retornó de inmediato a la pista y la suerte estuvo de su lado. El ingreso del pace car le permitió volver a encolumnarse sin perder la vuelta y luego los múltiples despistes y abandonos, más algunas superaciones, lo llevaron a ubicarse en la decimoctava posición al momento del banderazo final.
No sólo ganó 21 puntos, sino que el retraso de Silva y el abandono de Ortelli le sirvieron para mantenerse segundo en el campeonato argentino de TC.
Antes de Concordia figuraba escolta a medio punto de Silva y aventajando por trece a Ortelli. Ahora quedó a una unidad de Ardusso, y le lleva seis a Silva.
Por lo antedicho, el domingo, que a las 13.05 se avizoraba tan negro para el tandilense, en menos de una hora se transformó en un muy buen negocio.
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