Perpetraron un asalto, salieron a bailar, se pelearon en la calle y luego fueron detenidos
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Se trata de los acusados Matías Ezequiel Prado, Jorge Rodríguez y Pablo Leandro Runo, quienes se encuentran con el beneficio de la excarcelación, a pesar del grave hecho que se les endilga. Extraoficialmente se supo que el beneficio lo obtuvieron a partir de diferencias sobre el procedimiento policial realizado cuando se detuvo al tercer implicado durmiendo en el auto.
Efectivamente, trascendió que aquí estará el eje del debate que deberá resolver el juez, siendo que los efectivos policiales que realizaron el procedimiento requisaron el auto sin la orden judicial. Dicha requisa terminó siendo clave a la hora de involucrar a los detenidos, dado que desde allí se encontró las pruebas que luego acreditarían, al entender del fiscal, la responsabilidad penal de los tres implicados.
En efecto, a partir del hallazgo del auto con su conductor (Runo) durmiendo dentro, fue que se relacionó luego a los otros dos sospechados que habían sido aprehendidos horas antes tras una persecución policial por un incidente ocurrido en la madrugada a la salida del boliche Sol Tropical.
Si bien se contaba con el dato que presuntamente los autores del asalto a la agencia de quiniela se habían transportado en una weekend, una vez divisada tras la huida fue que se requisó el rodado y se encontró el pasamontañas como la cuchilla utilizada en el atraco, elementos que fueron reconocidos por la víctima.
La historia no oficializada dio cuenta en la sala de audiencias que al entender del ministerio público, los tres sospechosos cometieron el asalto y esa misma noche salieron de juerga con el dinero sustraído. A la salida del boliche protagonizaron un incidente en la panchería que está a las puertas del bailable y desde allí salieron raudamente.
En esos instantes se dio aviso a la policía, que comenzó a rastrearlos hasta que los interceptó, no sin antes participar de una cinematográfica persecución por varias cuadras, algunas en contramano.
Una vez capturados, dos de los buscados (hoy sentados en el banquillo de los acusados) forcejaron con la pareja de policías que los detuvo. En medio del forcejeo, quien conducía el auto (se cree que Runo) se escapó con el coche, hasta que fue encontrado en horas del mediodía estacionado en la avenida Rivadavia, con él durmiendo adentro.
Allí, otros policías lo identificaron y realizaron el procedimiento, que secuestró dentro del rodado los elementos incriminantes, ahora sujeto a debate.
El hecho
A más precisión, el hecho se remonta al 18 de septiembre de 2010, alrededor de las 20.45, cuando los sindicados circulaban a bordo de un Fiat Duna Weekend, dominio RZN 904, y detuvieron la marcha frente a la agencia de quiniela denominada La Pocha, de avenida Lunghi 939.
Allí, dos de los ocupantes del auto descendieron, uno con un pasamontañas colocado y portando una cuchilla tipo carnicero, mientras que el restante llevaba un cuello o bufanda que tapaba su rostro. El conductor, en tanto, permaneció aguardando en el coche en marcha.
Seguidamente, los dos hombres ingresaron al comercio y uno de ellos amedrentó con la cuchilla que portaba, exhibiéndosela a la empleada, a quien obligó a sentarse en el piso, diciéndole “esto es un asalto, quedate quieta, dame toda la plata hija de p…”, para posteriormente proceder al apoderamiento ilegítimo del dinero de la caja registradora, que alcanzaba aproximadamente los 3 mil pesos, y un teléfono celular, para luego fugarse en el auto que los aguardaba.
Acusación y defensas
A la hora de fundamentar la acusación, el fiscal Luis Piotti enumeró una serie de circunstancias que lo llevan al convencimiento de la autoría y responsabilidad de los acusados.
Como primer indicio, se detalló que se hallaron a los acusados circulando en el vehículo citado unas 12 horas después del hecho (alrededor de las 9 del día siguiente).
Se sumó también que en el interior del rodado, debajo del asiento del conductor, se hallaron un pasamontañas y un cuello, tal los utilizados en el atraco, y cuatro cuchillos, los cuales la víctima identificó tanto a las prendas secuestradas como la cuchilla utilizada en el robo.
Otro de los elementos que fundamentó la acusación es que los tres en el mismo rodado tras protagonizar una persecución con policías, descendieron del auto Prado y Rodríguez, quienes encararon a la pareja de efectivos y tras un forcejeo fueron aprehendidos. En tanto Runo, que conducía el coche, se fugó a bordo del auto.
Finalmente, Runo fue hallado cinco horas más tarde durmiendo en el auto que había estacionado en avenida Rivadavia.
Ostentando las defensas de los acusados, el defensor oficial Diego Araujo (en representación de Prado y Rodríguez) adelantó que el fiscal no iba a poder probar la responsabilidad de sus pupilos, señalando que iba a peticionar la absolución de los mismos.
El doctor Luciano Tumini, en defensa de Runo, por su parte, plantearía lo propio.
Testigos
Antes de dar inicio al comparendo de los testigos citados, el juez Pablo Galli no dejó pasar la actitud de los acusados Prado como Rodríguez, quienes llegaron a deshora al debate, lo que generó una demora importante para dar inicio al juicio.
Luego fue tiempo de escuchar los testimonios. Primeramente los policías que intervinieron en la aprehensión de los dos jóvenes. Al respecto, el uniformado relató que fue anoticiado del incidente ocurrido en las puertas de Sol Tropical, y alrededor de las 8.30 lograron interceptar el auto, que emprendieron una persecución hasta que finalmente lograron que frenaran la marcha. Que Prado y Rodríguez se bajaron del coche y los “encararon” recriminándoles, incluso consideró que no estaban en sus cabales, que se les venían encima. Que mientras lograron con su compañera reducirlos, el que estaba en el auto huyó, pero lograron reconocerlo porque se trataba de un pariente de un policía colega.
Relato similar iba a realizar la policía que también intervino en el caso, para luego escuchar al periodista Guillermo Tenaglia, que vive enfrente de la agencia asaltada y vio el auto estacionado segundos previos al asalto, aunque por la hora del suceso, no identificó el color del coche, como sí lo haría luego en la instrucción el otro testigo Ramil, propietario del local de quiniela.
Finalmente se escuchó el relato de la víctima del ilícito, Natalia Ferragine, quien dio pormenores del robo sufrido, como así también dio cuenta cuando en el reconocimiento de cosas secuestradas identificó al pasamontañas como la cuchilla utilizada por los ladrones.
El juicio así cerró en su primera audiencia hasta un cuarto intermedio fijado por mañana, cuando se escucharán nuevos testimonios como factiblemente los alegatos de las partes.
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