Perpetua para los asesinos del ingeniero de Béccar
Dos hombres fueron condenados ayer a prisión perpetua por haber asesinado al ingeniero Carlos Regis durante un asalto en la localidad bonaerense de Beccar en 2008, y el tribunal mandó a investigar si el imputado que al momento del crimen estaba excarcelado por el juez de San Isidro Rafael Sal Lari logró ese beneficio tras pagar 10.000 pesos.
En un fallo unánime, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro consideró a los imputados Julio Omar López (29) y Sebastián Ernesto Bordón (33) como coautores de un homicidio calificado criminis causa, es decir, matar para ocultar otro delito y lograr la impunidad.
También fueron condenados por la tentativa de homicidio calificado de Carla Regis -la hija del ingeniero que sufrió dos roces de bala en el mismo hecho- y por los delitos de robo calificado y tenencia de armas de guerra.
“Se van a pudrir en la cárcel”, gritó Carla Regis, cuando escuchó que los asesinos de su padre eran condenados.
Sólo López presenció la lectura completa, ya que ni bien comenzada la audiencia su compañero de causa, Bordón, pidió retirarse a una sala contigua.
En la lectura estuvieron presentes el intendente de San Isidro Gustavo Posse, Juan Carlos Blumberg y otras familiares de víctimas de la inseguridad como Eugenio Schenone (padre de Marcos, el chico asesinado en 2003) y Sofía Mata (viuda del comerciante Ernesto Mata) y Marta Barberis (viuda del policía Aldo Garrido).
Los jueces Lino Mirabelli, Clarisa Moris y Mario Alberto Kohan avalaron la hipótesis de los fiscales de San Isidro que intervinieron en el juicio -Diego Callegari, Patricio Ferrari y Eduardo Rodríguez-, y dieron por acreditado que Bordón y López fueron los dos delincuentes que cometieron el crimen.
Ambos quedaron muy comprometidos en las primeras audiencias ya que fueron reconocidos por la viuda, la hija baleada y otro hijo de Regis, como los dos ladrones que entraron a su casa.
El caso tuvo mucha repercusión no sólo por el homicidio, sino porque luego se determinó que ambos imputados debían estar presos al momento del crimen por una causa de portación de armas ocurrida el 25 de enero de 2008 en jurisdicción de la comisaría 10ma. de Martínez.
Los dos fueron sorprendidos merodeando en un auto donde se secuestraron dos pistolas con mira láser y balas de punta hueca.
López fue excarcelado en ese momento por el juez de Garantías de San Isidro Esteban Rossignoli, pero Bordón logró escapar de la policía y recién se entregó en marzo de 2008.
Cinco días más tarde, fue excarcelado por el juez Sal Lari, pese a que estuvo dos meses prófugo y a sus antecedentes -estaba con libertad condicional por una condena por robo calificado-.
En relación a este punto, el TOC 2 de San Isidro ordenó hoy la formación de una nueva causa para que se investigue si Bordón pagó 10.000 pesos por esa excarcelación.
Es que el último día del juicio, Bordón pidió declarar y aseguró que cuando él se entregó a la Justicia en marzo de 2008, su abogado le dijo que consiguiera 10.000 pesos para pagarle “a los fiscales” y que así lograría la misma excarcelación de la que en ese momento gozaba López.
Si bien Bordón comentó que el supuesto pago era para los fiscales de esa causa -Jorge Ariel Apolo y Diego Grau-, fuentes judiciales explicaron a Télam que el único que tenía potestad para otorgar una excarcelación era el juez de Garantías, que era Sal Lari.
El crimen de Regis (53), un ingeniero químico dueño de la empresa Acril SRL, que produce aditivos para la industria cerámica y esmaltes, ocurrió la madrugada del 17 de julio de 2008 en su casa de la calle Rodó 1810, en la localidad de Beccar, donde la víctima residía junto a su esposa y sus cuatro hijos, tres varones y una joven -en ese entonces de 25 años-, de nombre Carla.
Dos delincuentes armados y a cara descubierta ingresaron a patadas a la casa con aparentes fines de robo, en momentos en que la familia Regis descansaba en sus habitaciones.
Regis se levantó para ver lo que sucedía y se encontró con uno de los asaltantes en el living de la casa, por lo que comenzó a forcejear y a pedir ayuda a los gritos.
Cuando su hija Carla escuchó a su padre, se levantó, corrió para auxiliarlo y, al llegar a la puerta de ingreso del frente de la casa, vio que el ingeniero forcejeaba con uno de los delincuentes.
Uno de los ladrones comenzó a disparar y mató por la espalda a Regis, mientras que su hija fue herida con dos roces de bala, uno en el rostro, en la oreja, y en el hombro.
En la escena del crimen, la policía levantó dos vainas de una pistola 32 -muy poco común, ya que la mayoría de las armas de ese calibre son revólveres que no expulsan las cápsulas-, que nunca fue secuestrada en la causa.
Los imputados fueron detenidos a seis días del hecho luego de un reconocimiento fotográfico realizado por la familia de la víctima.
Por las polémicas excarcelaciones el intendente Posse denunció por mal desempeño a los magistrados que intervinieron y ésta es una de las causas por las que el cuestionado Sal Lari enfrentará un jury.
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