Persiguieron, amenazaron e intentaron robarle a un hombre en colectora Macaya y Actis
Pablo contó que cerca de las 4.30 del domingo frenó su Renault 9 en el semáforo de las avenidas Brasil y Avellaneda. En ese momento, un auto Fiat 147, color crema y con vidrios polarizados, se le puso a la par, lo sobrepasó y comenzó una marcha zigzagueante.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSorprendido por estas maniobras, tomó distancia del Fiat, aunque no le prestó demasiada atención. Sin embargo, a las pocas cuadras se le cruzó el automóvil, y él decidió seguir por avenida Falucho, tomó la rotonda y condujo por colectora Macaya hasta Actis.
Ya preocupado por la persecución, se detuvo en la estación de servicio de Macaya y Actis, a la altura de los surtidores. Según la denuncia, allí observó que el Fiat era conducido por un masculino, otro lo acompañaba y dos mujeres viajaban en el asiento trasero. No conocía a ninguna de esas cuatro personas.
Agregó que el conductor se le acercó y lo increpó: “Quedate quieto sino te mato”. Al mismo tiempo, se llevaba una de sus manos a la cintura, simulando que iba a extraer algo de entre sus ropas. Enseguida, Pablo interpretó que tenía un arma de fuego o un cuchillo.
Además, denunció que el acompañante le dijo: “Sabemos quién sos… Tenemos la marca del auto y la patente”.
Ambos sujetos se hicieron señas como que le iban a pegar, entonces uno de ellos se sacó la campera y el otro comenzó a revisar el interior del Renault 9 de Pablo. Al mismo tiempo, comenzaron a patear su auto, acción que le causó distintos daños y abollones en la carrocería.
En ese momento, Pablo advirtió que lo iban a golpear y se sacó el cinturón con intención de defenderse. Así, en varias oportunidades, uno de los atacantes hizo movimientos con la cintura, dando indicios de que se disponía a extraer un arma, pero el denunciante mantenía una prudente distancia y nunca la vio.
En la denuncia, sostuvo que en el lugar había dos playeros de la estación de servicios. Uno de ellos salió a ver qué pasaba y trató de calmar a los ocupantes del Fiat, aunque al comprobar que seguían en su postura se retiró junto a su compañero.
Finalmente, no le robaron ni le causaron lesiones y depusieron su actitud. De todos modos, Pablo se sintió desprotegido porque lo siguieron y lo amenazaron sin razón alguna.
En rojo
Enojado por este episodio violento, intentó hablar el miércoles con el intendente Miguel Lunghi y lo atendió el director de Asistencia a la Víctima Pablo Esquivel, quien escuchó el relato de lo que le había ocurrido.
Disconforme con la respuesta oficial obtenida y con los tiempos de la Justicia, Pablo se acercó a este Diario para hacer público el caso y advertir a las personas que transitan de noche sobre esta modalidad.
También adelantó que tomará como medida no parar en los semáforos durante la madrugada para evitar ser víctima de otro delito.
La investigación
Fuentes policiales informaron que están aguardando que la fiscalía les dé la orden de pedir el video de la estación de servicio para intentar dilucidar qué pasó el sábado por la madrugada.
Además, indicaron que efectivos de la comisaría Cuarta fueron hasta el lugar y si bien se iniciaron actuaciones, no hallaron motivos para demorar a los dos hombres que se desplazaban en el Fiat 147.
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