Piden 6 años y 10 meses de prisión para un joven que asaltó un polirrubro y robó en una vivienda
Ante el juez Agustín Echevarría ayer se realizó el debate en el juicio oral que se le sigue a Gabriel David Rolando, acusado por un asalto en un comercio y un robo en una vivienda familiar. El veredicto se dará a conocer el próximo 15 de julio a las 12.
Seis testigos dieron detalles de los hechos en la Sala de Acuerdos del Tribunal Oral Criminal 1, de los cuales cuatro fueron policías que intervinieron en la persecución y aprehensión del imputado. Por la segunda causa, comparecieron un perito que levantó huellas dactilares y la damnificada.
En ambos casos se intentaron despejar dudas con respecto a los procedimientos que derivaron en la imputación de Rolando. Tanto el fiscal Luis Piotti como el defensor Carlos Kolbl se mostraron insistentes e intentaron lograr precisiones por parte de los declarantes, a pesar de que transcurrió más de un año y medio de ambos hechos.
En la causa principal se ventiló un robo a mano armada en el polirrubro ubicado en 11 de septiembre 732, que tuvo como víctimas a Carlos Alberto Villar y Felipe López.
Los distintos efectivos intervinientes contaron que acudieron al comercio a partir de un alerta del servicio de emergencias. Al llegar, encontraron que Rolando salía del local empuñando un arma, con intenciones de fugarse. Tras realizar algunos metros, el joven se dio vuelta y le apuntó a uno de los policías, lo que provocó que el compañero realizara un disparo intimidatorio.
Casi en la esquina, a Rolando se le cayó el arma, aunque siguió corriendo e intentó trepar un portón. Finalmente, un tercer policía logró interceptarlo en Mitre entre 11 de Septiembre y Roca, donde fue reducido con la colaboración de otros efectivos y se realizó el procedimiento para la aprehensión.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emaile ingresó por la ventana
Al regresar, encontró la moto de su hija en el living y sospechó que algo extraño había ocurrido, ya que el vehículo había quedado estacionado en el garaje.
La mujer explicó que los ladrones saltaron una puerta de rejas que da a la calle e ingresaron al patio por un pasillo, donde atacaron a su perra Rottweiler con un asador. Luego rompieron un cristal de la ventana de la cocina y accedieron a su hogar.
Le robaron una tostadora, una filmadora, un DVD, una planchita para el cabello, y las valijas y bolsos con ropa que había llevado de viaje.
También dio detalles del reconocimiento del DVD y de la plancha para el cabello para el que la convocaron de la Seccional Primera, meses después del atraco.
no hay dudas
Consideró que, a través de las pruebas incorporadas y los testimonios escuchados ayer, quedó acreditado que el 26 de noviembre de 2009 dos personas ingresaron al polirrubro ubicado en 11 de Septiembre 732, provistas de armas y municiones, con intenciones de apoderarse de distintos elementos.
Describió que el imputado amenazó e intimidó al propietario, pero además le aplicó golpes en la cabeza con el arma al tiempo que le exigía la entrega de más bienes.
Para el doctor Piotti no hay dudas sobre la materialidad del hecho ni sobre la autoría de Rolando, debido a que la policía arribó cuando el robo estaba en pleno desarrollo y lo atrapó muy cerca del lugar.
“Todos los elementos de materialidad y autoría se encuentran satisfechos”, sostuvo el fiscal tras aclarar que una de las víctimas se acercó hasta el lugar de la aprehensión por voluntad propia y que también reconoció el arma secuestrada.
Con respecto a la segunda causa, describió que el 27 de octubre de 2009, el imputado escaló y rompió una ventana de la vivienda de Lobería 1227, y se apoderó de distintos elementos.
Sobre el posible cuestionamiento de los rastros levantados en un vehículo que fue trasladado de ambiente, el fiscal argumentó que las huellas eran frescas y que “la damnificada explicó categóricamente que la moto estaba en el garaje” pero tras el robo apareció en el living.
Al momento de evaluar la pena, el doctor Piotti marcó como atenuante la falta de antecedentes penales y como agravante, la multiplicidad de hechos; el escalamiento y la rotura de una ventana, lo que implica un “aumento de la energía para superar las resistencias”, y el haber cometido el segundo robo con una causa en trámite.
Rechazó el reconocimiento de cosas que se efectuó en la investigación del robo en calle Lobería y la falta de acreditación de la custodia de la huella dactilar levantada en la vivienda y que sirvió para incriminar a Rolando.
Por este motivo, afirmó que “las garantías constitucionales pasan a ser letra muerta” si se convalidan pruebas que, en su opinión, merecen la nulidad. Ergo, solicitó la absolución en la segunda causa.
En cuanto al robo en el polirrubro, cuestionó la escala penal aplicada por el fiscal y pidió que se encuadre como robo con un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no está acreditada o con un arma de utilería, que prevé de 3 a 10 años de prisión.
Por este motivo, infirió que como Rolando carece de antecedentes penales, sostuvo que la pena no puede exceder el mínimo, es decir, los 3 años. También rechazó que se considere la multiplicidad de hechos y la causa en trámite, ambos agravantes mencionados por el fiscal.
Kolbl indicó que en las dos causas la pena mínima es de 3 años y en caso de que ambas sean reprochables, pidió que no exceda los 3 años y medio de cárcel.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios