Piden cinco años de prisión para dos jóvenes por el asalto y la golpiza a un trabajador sexual
El Tribunal Oral Criminal local realizó la audiencia de debate y escuchó los alegatos en la causa que se les sigue a Juan Alberto Bosotto y Cristian Miguel López por ?Robo agravado por el uso de arma impropia? y ?Violación de domicilio agravada por escalamiento en grado de tentativa?.
Ahora, los jueces Guillermo Arecha, Agustín Echevarría y Pablo Galli darán a conocer su veredicto el próximo 21 de marzo, a las 13.
El fiscal Marcos Egusquiza solicitó una pena de 5 años de prisión para los imputados, mientras que el defensor Diego Araujo, en representación de López, y Claudio Castaño, por Bosotto, pidió la absolución y subsidiariamente, el cambio de carátula a ?Robo simple?.
Conforme a la descripción del fiscal, el 6 de octubre de 2009, a la 1, en Piedrabuena y Las Malvinas, Bossoto y López le pegaron a Sergio Fernando Carabajal en distintas partes del cuerpo con palos de madera similares a los de escoba y le sacaron una riñonera de cuerina negra con sus pertenencias.
En su huida, los imputados ingresaron a un baldío, saltaron un portón, dos paredones y accedieron a un complejo de departamentos. Finalmente, la policía los aprehendió a una cuadra de ese lugar.
En cuanto al otro hecho, Egusquiza indicó que el 24 de agosto de 2010, después de las 23, los dos imputados y un menor de edad treparon los muros de la distribuidora Fraifer, ubicada en Marconi 1599, y sustrajeron bebidas alcohólicas. Instantes después, la policía los detuvo a pocas cuadras del lugar.
Dos testigos
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa víctima del primer caso, Sergio Fernando Carabajal, describió pormenorizadamente los hechos ante el Tribunal, indicando que los imputados lo sorprendieron en Las Malvinas y Piedrabuena, cuando salía de una estación de servicios, hablando por teléfono, tras haber realizado una carga virtual.
El testigo agregó que le pegaron con cuatro palos y se tiró al piso para protegerse. Luego, le arrancaron la riñonera y salieron corriendo. Incorporado, Carabajal los persiguió unas tres cuadras por calle Newton y, junto a una amiga que se movilizaba en cuatriciclo, lograron encerrar a los agresores.
Los asaltantes ingresaron a un baldío y saltaron por el fondo a tres departamentos en construcción, frente que estaba custodiado por la mujer. Mientras tanto, Carabajal dio aviso a la policía que, finalmente, logró aprehender a Bosotto y López.
La víctima contó que los corrió ?de bronca; no era necesario pegar así? y afrontó las preguntas de los distintos actores del juicio.
Al contestar cuestionamientos puntuales, Carabajal dijo que recordaba ?vagamente? a uno de los imputados por un encuentro sexual previo al robo y que el abogado Claudio Castaño lo fue a ver a la zona que frecuenta -donde ejerce la prostitución- por razones ajenas a la causa.
Minutos después, y ante el requerimiento del letrado, Carabajal admitió que se traviste, aunque descartó que lo hiciera en la época en que ocurrió el ataque.
Luego declaró un menor de edad involucrado en el intento de robo a Fraifer, quien dijo desconocer a Bosotto y López y aseveró que se encontraba solo al momento de ingresar a la distribuidora.
Los alegatos
El defensor oficial Diego Araujo alegó que el palo de escoba no abastece ontológicamente el concepto de arma y agregó que no fue creado para tal finalidad, argumento que ya había esgrimido la semana pasada en el juicio contra cuatro imputados por robos calificados, en referencia a un cuchillo carnicero.
Por otra parte, marcó que las heridas sufridas por Sergio Carabajal deberán ser calificadas de leves, ya que la víctima no fue revisada por el médico de policía, pero además pudo tirarse al suelo durante el ataque, levantarse y correr tres cuadras detrás de los agresores.
Por último, sostuvo que no hubo una concatenación ideológica entre los golpes y el apoderamiento de la riñonera.
En cuanto al hecho en la distribuidora, solicitó la absolución a partir del testimonio del menor, quien dijo desconocer a los imputados y que no participaron en el intento de robo.
A su turno, Claudio Castaño adhirió con vehemencia al alegato de su codefensor y manifestó que ?en las dos causas no se dieron los hechos como nos quieren hacer creer?.
El letrado objetó que ?delegan en demasía? la instrucción en la policía y enumeró varias ?falencias instructorias?, como el recogimiento de dos hierros de una obra en construcción tres horas después de los golpes a Carabajal cuando su defendido declaró al día siguiente que habían tirado los palos de escoba en un baldío.
Además, puso en duda los dichos de Carabajal, quien negó haber hablado con los imputados durante el hecho. El defensor citó la declaración de Bosotto, al afirmar que les gritaba para ?bardearlos? frases en las que los invitaba a mantener relaciones sexuales.
También valoró que ambos ?se hacen cargo de la golpiza?, porque ?venía Carabajal tirando del piolín? con sus reiterados gritos en jornadas anteriores. Es más, Castaño sostuvo que se trató de ?hombres heridos en su honor, en su masculinidad? y expresó que ?yo le hubiera seguido pegando?.
También acusó a Carabajal de realizar un testimonio mendaz a pesar de estar bajo juramento y marcó que hasta se atrevió a involucrarlo en sus dichos.
Por último, le pidió al Tribunal ?encarecidamente? que exprese si el mínimo de la pena para el delito tipificado ?le puede parecer injusto?. *
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