Piden que se ofrezca recompensa para quien aporte datos sobre el paradero del prófugo Bindi
Mientras que los ya detenidos aguardan por resoluciones judiciales que hacen a instancias de apelaciones, la Justicia mantiene la búsqueda de quien se considera clave en la logística que permitió que Gonzalo se escapara del país con la menor de edad, en lo que fue configurado el delito de sustracción de menores.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn lo que respecta a Mariano Gonzalo, aún permanece detenido en Brasil al aguardo del juicio de extradición oportunamente emitido por la Justicia argentina, mientras que su padre Leoncio goza del beneficio de la libertad hasta tanto se sustancie el juicio por una causa que ya fue elevada a requisitoria por el ministerio público. En similar situación se encuentra Rimini Carol, cuya defensa ha interpuesto apelaciones tras apelaciones para su excarcelación, pero hasta aquí ha contado con poca suerte procesal.
Frente al escenario, los últimos pasos se transitaron en pos de dar con el paradero del profugado, quien igualmente se las ingenió -vía letrados- para también aportar recursos de apelación para mejorar su situación procesal.
Empero, desde la fiscalía se informó que se sigue tras sus pasos, para lo cual ha optado por utilizar otra vez una herramienta que dispone el Ministerio de Justicia, como es el sistema de recompensas.
En efecto, en la solicitud formal que ahora está en manos de las autoridades provinciales, se reseñó que oportunamente, a pedido del fiscal, el ministro de Justicia y Seguridad provincial ofreció públicamente, mediante resoluciones de su cartera, una recompensa en pos de obtener datos para poder dar con la pequeña sustraída y la detención de Mariano Gonzalo, cosa que ocurrió el 13 de diciembre de 2010 en Florianópolis, Santa Catalina, Brasil.
Dicho ofrecimiento también comprendió la retribución económica de información idónea para responsabilizar a los coautores, partícipes y encubridores de la citada maniobra compleja.
A su vez, en la causa, también desde el 19 de diciembre de 2012, fue detenido por orden de la Cámara Departamental de Azul y del Juzgado de Garantías 1, y que actualmente se encuentra en prisión preventiva, Mariano Rimini Carol, coautor penalmente responsable del delito de sustracción de menores en perjuicio de la menor y de su progenitora.
También fue emitida por disposición de alzada y del magistrado de Garantías la orden de detención del abogado Franco Agustín Bindi, en calidad de coautor del mismo ilícito. Bindi no fue hallado y hasta la fecha se encuentra prófugo, razón por la cual registra un pedido de captura nacional e internacional.
En dicho contexto, el fiscal solicitó que el Ministerio preste todo tipo de colaboración que esté al alcance tendiente a alcanzar el esclarecimiento del presente caso.
Puntualmente, pidió de ser factible y en el marco de las resoluciones ministeriales antes citadas, someta a estudio el otorgamiento de una recompensa por parte de Gobierno provincial a quien pudiera aportar datos veraces y determinantes que permitan establecer el paradero y lograr la detención de Bindi, así como la máxima difusión posible de su imagen en medios provinciales, nacionales e internacionales con el mismo fin.
Antecedentes
En la solicitud, el fiscal adjuntó la propia resolución ministerial que oportunamente se librara en torno a Mariano Gonzalo y la menor, por la cual en los considerandos se especifica sobre el sistema de recompensas para “personas que aporten datos, informes, testimonios, documentación y todo otro elemento o referencia fehaciente a fin de contribuir al esclarecimiento de hechos de homicidios dolosos u homicidios en ocasión de otro delito doloso a la individualización de sus autores, cómplices, encubridores o instigadores prófugos de la Justicia como así también para hechos delictivos que por su gran complejidad así lo justifiquen.
En dicha resolución también el subsecretario de Justicia consideró viable aquel ofrecimiento de recompensa para quienes brinden información que permitiese dar con el paradero del imputado (Mariano Gonzalo) y su detención, y en ese mismo texto se alude a los cómplices, encubridores o instigadores, lo que encuadraría en el rol de partícipe del cual hoy está el profugado Bindi.
Delito y responsabilidad
Cabe consignar que a los imputados, Franco Agustín Bindi y Mariano Rimini Carol, se los ubica como responsables de haberse puesto de acuerdo entre sí y con los restantes integrantes del accionar, para actuar -a cambio de dinero aportado por Leoncio Gonzalo- en forma conjunta y/o alternativa como organizadores, gestores y en ciertos tramos ejecutores de la maniobra investigada.
También sirvieron de nexos comunicacionales entre Mariano Gonzalo y su familia, a la vez que aportaron en y desde nuestro país la logística esencial para que Mariano permaneciera oculto de la Justicia y la niña, retenida y oculta respecto de su progenitora y guardadores judicialmente designados.
Puntualmente, el aporte insustituible de ambos consistió en una serie de actividades.
Bindi facilitó la emisión de un DNI duplicado de la menor Sofía; y junto a Rimini Carol gestionó la salida irregular del país -destino Brasil- de la niña junto a su padre Mariano, quien tenía pedido de captura, mediante la obtención de documento apócrifo, a nombre de César Sebastián Aguilar, acompañándolos en el pase de frontera por el puente Tancredo Neves. Gestionaron desde Argentina lo necesario para que aquellos se instalaran y permanecieran ocultos en Porto Seguro de aquel país. Concibieron desde nuestro país un mecanismo seguro de transferencia de dinero para los gastos de aquellos.
También se ocuparon de encargar durante los meses de julio a septiembre de 2010 la confección, y proveyeron así tanto a Mariano Gonzalo como a la niña de documentos de identidad propios y ajenos, falsos o adulterados, y autorizaciones notariales falsas para viabilizar la circulación de la menor, los que se encontraban en poder de Gonzalo al momento de ser detenido el 13 de diciembre de 2010 en Brasil.
Además se les endilga que organizaron la visita de Alicia Cuesta y Laura Gonzalo a Brasil, a los efectos de que las nombradas se encontraran con la niña y su progenitor, proveyéndole los medios para la concreción del mismo: reserva, pasajes, traslado, alojamiento, etc.
Realizaron gestiones desde Argentina y en Brasil para obtener una nueva declaración de Sofía ante las autoridades judiciales brasileñas y con ello reeditar la hipótesis del abuso sexual que oportunamente le endilgaran a la madre y su pareja, viajando Bindi a tal fin.
Otro de los delitos enrostrados alude a que por expreso pedido de Mariano Gonzalo desde Brasil, en pos de prolongar la permanencia de su hija Sofía en dicho país, mediante correos electrónicos escritos por él a Franco Bindi a la casilla de correo de la mujer de éste, a la del propio Bindi y a Mariano Rimini Carol, a título de aporte indispensable a la maniobra común y en acuerdo con Leoncio Gonzalo, también le proveyeron desde Argentina documentación identificatoria apócrifa, consistente en dos o tres DNI hasta hoy no individualizados, al menos uno sin fotografía, otro de un hombre y otro de una mujer, y dos autorizaciones notariales de viaje para menores de edad falsas, cuya confección íntegra encomendaron en la Ciudad de Buenos Aires a otra persona no identificada en esta pesquisa.
Según la instrucción, a este sujeto, en fase preparatoria y previo a la remisión de los documentos citados a Mariano Gonzalo en Brasil, Bindi y Rimini Carol le aportaron los elementos indispensables y necesarios para alcanzar tal fin, como por ejemplo, dinero provisto por Leoncio, fotografías de frente y perfil de Mariano Gonzalo con su nueva imagen, diferente a la públicamente conocida, aportada por el propio Mariano desde una cuenta de correo electrónico a Bindi, como así también datos personales de él, de Josefina Málaga y de Sofía, recibidas como imágenes escaneadas de las actas de nacimiento de Mariano y de Sofía.
El envío de toda la documentación apócrifa fue realizado y pagado en septiembre de 2010 por Mariano Rimini Carol, en conocimiento de Bindi, de Mariano y Leoncio Gonzalo, a través de la sucursal de la sucursal Federal Express, sita en 25 de Mayo 386 de Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Tales instrumentos falsos fueron recibidos el 24 de septiembre de 2010 a las 9.30 por la novia de Luciano Giorcelli, Silvana Terra Silveira, en el domicilio postal de Rua Grauna 209, Paraíso do Pataxos, Porto Seguro, Bahía, Brasil, y luego puestos a disposición de Mariano Gonzalo en ese país.
Precisamente en poder de Gonzalo se secuestraron al momento de su detención (el 13 de diciembre de 2010) los documentos falsos, tales como uno a nombre de él, de Sofía Gonzalo, otro de Sofía Aguilar con domicilio en Posadas, Misiones, copia de certificada del acta de nacimiento de Sofía Aguilar, figurando como padres César Sebastián Aguilar y Mercedes López.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios