Pidieron que el fiscal cite a declarar a Lunghi y al presidente de Loterías por el Hipódromo
El veterinario, criador y propietario de caballos de carrera Jorge Cuenca, denunciante en la causa 2170/11 que investiga si funcionarios públicos incumplieron con su deber en el control de la concesión del Hipódromo, realizó una nueva presentación ante el fiscal Marcos Egusquiza.
En principio, le solicitó que atento a las testimoniales “surge imprescindible para esta parte se tome declaración al señor intendente Dr. Miguel Angel Lunghi, a los efectos que ratifique y/o rectifique sus dichos en la interpelación obrante en expediente bajo Asunto N° 214/2009 del Concejo Deliberante, en el que consta copia de la sesión extraordinaria de interpelación de funcionarios de fecha 28 de noviembre de 2007, toda vez que el mismo dice ‘…el contrato se viene cumpliendo tal cual lo pautado…’. ‘No sé de qué sanciones me hablan…’”.
Por otra parte, Cuenca requirió que se le tome declaración testimonial a Jorge Norberto Rodríguez, presidente del Instituto Provincial de Loterías y Casinos. En este punto, consideró el informe de la inspección al Hipódromo publicado por El Eco de Tandil el 15 de marzo pasado, en donde se le comunicó al funcionario provincial que “la cancha es un potrero” y que “es peligrosa al extremo de poner en riesgo la integridad tanto de SPC (Sangre Pura de Carrera) como de los profesionales que los montan”.
Además, mencionó “las reiteradas violaciones a la Ley del Turf, informes anteriores que contrastan con el actual, las declaraciones testimoniales y las denuncias iniciadas en el año 2006 ante el Instituto Provincial de Loterías, y que obviamente no han sido tenidas en cuenta”.
Fundamentó que la declaración testimonial a Rodríguez sería “a los efectos de que aclare bajo qué conceptos aplicó el art. 29 de la Ley del Turf, otorgando un aumento del subsidio del 700 por ciento en estos 6 años, siendo que surge en la causa la falta de inversión, mantenimiento etc., etc.”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl criador y propietario de caballos sostuvo que figura en su declaración testimonial en la causa laboral y en la de todos los testigos, inclusive el propio Camio, que “Cuenca controlaba, dirigía, anotaba las horas de trabajos, pero nunca, jamás, nunca, pagó sueldos, ni honorarios”.
Además, mencionó que “en la provisión de combustible, tal cual lo dice Camio, Cuenca cargó una sola vez combustible, no siendo con una orden sino con el débito personal (nunca recuperé el importe)”.
Además, reparó en la declaración del jockey que sufrió un accidente horas antes del último recital del Indio Solari (ver nota secundaria) y agregó que es una “clara violación a la Ley del Turf artículo 16: “Los hipódromos oficiales ubicados en la provincia de Buenos Aires podrán, previa autorización de la autoridad de aplicación, llevar a cabo en sus predios los servicios, explotaciones, espectáculos y eventos que autoricen las normas vigentes en la materia, siempre y cuando no afecten el desarrollo de su actividad hípica principal”.
Por último, le solicitó al fiscal que “en la medida que le corresponda y/o esté a su alcance, adopte urgentes medidas” sobre las falencias en cuestiones de seguridad, debido a que se trata de una actividad “de alto riesgo”.*
En su declaración, el empleado municipal Gastón Camio afirmó que días antes de la inauguración del Hipódromo, el director de Vialidad Guillermo Allasia le ordenaba ir al circo de carreras para regar la pista luego de terminar la jornada laboral en el Municipio y que esa actividad se extendió hasta el día de la reapertura.
Camio sostuvo que Allasia le indicó que el Hipódromo le pagaría los honorarios, que cobraba entre 10 y 14 pesos la hora y Cuenca le pagaba en efectivo y “en mano”.
Además, dijo que una vez reinaugurado el predio no cumplió más esas tareas, que llevaba adelante su compañero Amilcar Acosta (f), aunque rotaban arbitrariamente entre distintos empleados.
El testigo confirmó que “conducía para tales tareas un camión marca Ford modelo 7000, color beige, con patente VJC 738, con número interno 136, aunque no impreso en el camión, propiedad de la Municipalidad local”.
Si bien no lo afirmó, dijo que “algún día” pudo haber realizado el riego durante sus horas de trabajo en Vialidad.
Sobre el combustible para regar, aseveró que lo obtenía de Vialidad, pero en una oportunidad Cuenca le dio una orden para cargar en una estación de servicios.
Además, sostuvo que el mantenimiento, cambio de cubiertas y reparaciones del vehículo siempre corrieron por cuenta de la Municipalidad, a través de la Dirección de Vialidad.
Por último, explicó que realizaba dos o tres vueltas a la pista, ya que el tanque cisterna regaba unos 1700 metros.*
El jockey, que tiene unos seis años de experiencia, relató que se encontraba vareando el Sangre Pura de Carrera (SPC) y en un “floreo” –en que el equino corre a media velocidad-, el caballo advirtió un “claro” en la empalizada y se dirigió a ese sector “incrustado en su paleta un trozo de parte de la empalizada de madera”, que provocó su caída y la del montador.
El declarante consideró que no se trató de un accidente, debido a que “personal de trabajo de la productora del evento musical donde el día 3 de diciembre debía cantar el Indio Solari quitó parte de la citada empalizada, dejando descubierto un tramo de unos diez metros”.
El testigo calificó la acción como “de gravedad”, teniendo en cuenta que cualquier caballo podía resultar herido y, en consecuencia, su jockey.
Además, describió que gran cantidad de personas “cruzaban” la pista para trasladar los elementos del escenario, baños químicos y puestos ambulantes de comida, como así también atravesaban la pista de carreras cuatriciclos, camiones con acoplados, tractores y camionetas.
El jockey, que fue asistido en el Hospital tras el incidente, explicó que tras la muerte del caballo la empalizada siguió interrumpida y que en ese lugar colocaron una soga hasta que fuera desmontado el escenario.
El montador admitió que a diario está ausente el personal médico, la ambulancia y encargados de seguridad durante el día y de noche en el circo de carreras; y agregó la falta de riego en la pista y de tejido perimetral, que actualmente está en reparación.
Con respecto a las falencias en el riego, indicó que resulta peligroso para el jockey y el caballo debido al “polvo en suspensión”, que impide la normal visión de la pista tanto en las carreras como en los entrenamientos.
Además, sostuvo que es “habitual” que ante eventos realizados en el Hipódromo existan “superposición de actividades hípicas, con el riesgo que implica ello, como carreras y entrenamientos de caballos, y eventos musicales”.
Por otra parte, el testigo aseguró que fue atendido en el Hospital y que no percibió ningún tipo de pago por lucro cesante ni suma del seguro
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