Plantas aromáticas
La manera más tradicional de cultivarlas es hacerlo en tierra pero hoy hablaremos sobre el cultivo en maceta, así no necesitaremos de grandes espacios para disfrutar de las mismas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLas plantas aromáticas cultivadas en macetas cumplen, de esta manera, tres funciones: aromatizar el ambiente, condimentar ricos platos y decorar nuestra casa.
Estas plantas son ideales para los que recién se inician en la jardinería. No requieren tanta atención que las demás plantas y sus resultados son muy buenos. Sólo hay que tener en cuenta un par de secretitos para poder disfrutar de los beneficios de las mismas.
Las aromáticas más elegidas son la albahaca, menta, el romero, perejil, cilantro, laurel, tomillo, ciboulette, orégano, entre otras.
Todas estas hierbas estamos acostumbrados a consumirlas en estado seco, así se consiguen en los supermercados, ya sean en pequeños frascos o bolsitas. Sin embargo, la alternativa de consumir hierbas aromáticas frescas está cada vez más en auge ya que de esta manera aprovecharemos su perfume y su sabor de manera intacta.
Así es que una de las formas para conseguir hierbas frescas es tenerlas en casa en pequeñas macetas. Sembrándolas nosotros mismos o adquiriendo la plantita ya en su maceta correspondiente, lo que restará ubicarla en el lugar adecuado en cuanto al clima y regarla lo que sea necesario.
Si la opción es empezar de cero, adquiriendo las semillas, debemos saber que necesitaremos de almácigos (lugar donde se siembran las semillas y una vez que echan hojas se trasplanta a macetas definitivas o tierra) donde realizar primero una siembra de semillas y una vez listos los plantines trasplantarlos a macetas. Otra opción es sembrarlos directamente en macetas, en este caso se corre el riesgo de fallar en los primeros intentos, ya que con el almácigo logramos un área de sembrado especial para la semilla que con la maceta no.
Si eliges la segunda opción no siembres las semillas muy profundo, solo a un par de centímetros de la superficie, de esta manera lograrás que no se retrace el proceso de germinación, cosa que en los almácigos no sucede ya que son pequeñas cubetas donde sigues muy de cerca la semilla.
Una vez hecha la plantación humedece la tierra y coloca sobre el sembrado una bolsa plática transparente, esto le permitirá una óptica germinación a través del microclima que acabas de generarle. Evita, durante este proceso que las mismas estén cerca de fuentes de calor.
Una vez lograda la germinación, solo debes retirar el plástico para que la planta siga su crecimiento, si la siembra fue en almácigo realizar el trasplante a su maceta definitiva y si ya la siembra fue en su maceta correspondiente solo destaparla y dejarla crecer.
También podemos plantar en una misma maceta diferentes planta que sean compatibles entre si, en cuanto a cuidados, asi podemos tener en un mismo cesto o cantero romero, tomillo y orégano; y en otro menta, perejil, albahaca.
Cuando la planta ya este en su maceta busca un lugar donde la luz este presente unas 5 horas al día, ya sea en el interior o exterior de tu casa. El dato básico es buscarles una buena ubicación, en la que haya luz solar, estén protegidas del frío intenso y no tengan contacto con el calor directo, tanto natural como artificial.
Para que el riego sea óptimo, en el fondo de la maceta para logar un buen drenaje, coloca una capa de piedritas de cerámica que se consiguen en los viveros. Riega de mañana o de tardecita, nunca cuando el sol este muy fuerte, ya que corres el riesgo de quemarlas.
Las hojas te irán marcando el camino del riego, si vez que tienden a debilitarse, notaras que es por falta de agua entonces, deberás regarlas un poco mas seguido pero siempre procura que la tierra quede humedecida pero sin formar charquitos en la misma.
Una opción para mantener la humedad de la tierra, es utilizar el acolchado en la superficie de la maceta, que generalmente se realiza con corteza de pino o algún otro árbol, en este caso el riego se hará mas espaciado, ya que esto retendrá la humedad en la maceta.
En cuanto a los nutrientes, con abonar la maceta mes por medio será suficiente, puedes optar por turba o algún mineral específico. Para esto, consulta a tu vivero de confianza. Igualmente, recuerda que el abono debe ser reducido para que la planta no pierda su sabor. En el caso de las plantas aromáticas se opta por la renovación de la tierra más que por el agregado de nutrientes.
El acolchado se va descomponiendo con el paso del tiempo, lo que aporta humus necesario para la planta, además estéticamente queda muy vistoso.
En cuanto a la poda de las mismas, hay que saber por dónde hacerlo, para que nuestra planta tenga un larga vida. Se recomienda cortarlas tras la floración así su nuevo desarrollo será sano. Elimina hojas secas y restos de flores pasadas para que no consuman reservas de la planta. Siempre corta, para tu consumo, los ramitos por encima de las yemas (parte de la planta donde existe un brote, donde se puede ver varias hojas pequeñas y en crecimiento), de esta manera la planta podrá seguir desarrollándose.
Por último, ten en cuanta que las mismas pueden ser atacadas por alguna plaga o sufrir alguna peste. En estos casos es conveniente, sacar una hoja enferma o ir con la planta a el vivero para que determinen de que se trata y obtener el pesticida adecuado.
Con estos datos, solo resta poner manos a la obra e ir aprendiendo de a poco, si quieres puede apoyarte en tu vivero amigo y consultar sobre la más fácil de las aromáticas para comenzar por ella e ir agregando las demás.
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