“Podrán voltear una vez nuestras señalizaciones, pero las levantaremos 30 mil veces”
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La quinta perteneció a los hermanos Emilio Felipe y Julio Manuel Méndez, quienes cedieron el predio al Ejército para que lo utilizara como centro clandestino de detención, lo que constituyó una prueba testimonial de la participación de sectores de la sociedad civil en la persecución de opositores políticos.
El pasado viernes 31 de agosto este organismo provincial, en conjunto con la secretaría de Derechos Humanos de Nación y el Concejo Deliberante de Tandil, inauguraron la señalización en medio de una fiesta popular en la que confluyeron vecinos de la ciudad de Tandil, militantes políticos y sociales, sobrevivientes, familiares y amigos de víctimas del terrorismo de Estado. Ese día, convivieron varias generaciones unidas en una consigna: Memoria, Verdad y Justicia.
Como contrapartida de aquella demostración de alegría, compromiso, identidad y voluntad de reconocernos en nuestra historia para construir un presente y un futuro más inclusivo e igualitario, vemos como algunos nostálgicos del terrorismo de Estado, amparados en la oscuridad de la noche, expresan su odio y su profundo sentido antidemocrático.
Este hecho es una muestra de que, en algún rincón de la Patria todavía persisten, agazapados, algunos personajes que desprecian la convivencia democrática y rechazan este tiempo histórico en el que todos los argentinos son sujetos de pleno derecho.
Tenemos la certeza que estos grupos son expresiones minoritarias y marginales que no encuentran eco y carnadura en la sociedad. Por eso actúan amparados por la impunidad (que añoran) que, piensan, puede otorgar el velo de la noche.
Los valores intrínsecos de la política de Memoria, Verdad y Justicia, las banderas de lucha y militancia que el Estado Nacional tomó como propias e impulsó con toda la fuerza de su estructura desde el 25 de mayo de 2003, son en la actualidad valores incorporados en la inmensa mayoría de los argentinos y de los bonaerenses. La fiesta popular con la que inauguramos la señalización en Tandil es una clara muestra de ello.
Podrán voltear una vez nuestras señalizaciones, pero nosotros las volveremos a levantar treinta mil veces en nombre de los compañeros que expusieron su vida para construir un país más justo, equitativo e igualitario, y en nombre de todos los argentinos que hoy levantan esas banderas.
Inmediata reconstrucción
El coordinador del Programa de Memoria, Verdad y Justica de la secretaría de DDHH provincial, Matías Moreno, informó que ya se ordenó y se comenzó con los trabajos de reconstrucción del monumento.
La ley 13584 promulgada por decreto 3220 del 30 de noviembre de 2006, establece que el poder Ejecutivo provincial deberá arbitrar los medios para la preservación de todos los lugares que funcionaron como centros clandestinos de detención (CCD) durante la dictadura cívico-militar 1976-83, para lo cual deberá colocar placas identificatorias en todos los lugares donde hayan funcionado los CCD en territorio bonaerense.
Por decreto 600/07, el poder Ejecutivo designa como autoridad de aplicación a la secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires.
El Programa Memoria, Verdad y Justicia fue el encargado de financiar y diseñar la señalización: los tres pilares y la pared que contenía una placa explicativa sobre el funcionamiento de la Quinta de los Méndez.
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