Poniendo las barbas en remojo
Señor Director:
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email Los robos y asaltos que se vienen cometiendo en el Gran Buenos Aires y otras ciudades importantes del país, tanto por su organización como metodología empleada, estarían demostrando un alto grado de eficacia en la delincuencia, superando la operatividad de organismos destinados a contrarrestar su accionar.
Daría la impresión de que todavía no ha surgido una modalidad bien pensada para combatir el delito, que permita llevar a cabo tareas de inteligencia completas, para destrabar con la debida anticipación los preparativos de un asalto de envergadura.
Creo que lo principal es no dar chance a la delincuencia, comenzando por reglamentar severamente sistemas estructurales y de vigilancia con instalaciones absolutamente invulnerables, personal bien adiestrado, responsable, sagaz e imaginativo, atento en todo momento a movimientos extraños, sea interior como exteriormente, con comunicaciones de última tecnología para cualquier novedad. Toda inversión que se haga al respecto rendirá sus frutos.
Concretando: la alarma existente en el Banco Provincia en plena ciudad de Buenos Aires, donde se llevó a cabo el famoso robo en cajas de seguridad, se dijo que el sistema de alarma quedó activado varias veces en esos días, por vibraciones al paso de trenes subterráneos. Tal vez ese sistema no sea el adecuado para ese lugar, y en todo caso convendría cambiarlo, pues las condiciones actuales pueden generar acostumbramiento peligroso haciendo perder atención.
No obstante, ante la duda por esa incertidumbre, hubiese correspondido disponer una guardia especial inmediata en los lugares estratégicos del banco, tanto en su interior como afuera, con total sigilo, a la espera de posibles ruidos o movimientos raros, máxime tratándose de días festivos con cierre por asueto, pues si había algo en marcha era lógico suponer el aprovechamiento de esa inactividad bancaria para dar por cumplido con éxito el plan del robo, momento propicio para el apresamiento de los implicados.
Sentido común y mucho más…
Ismael Alfredo Fuentes
L. E. 5.355.846
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios