Popurrí de tandilenses
Antes de empezar, tome nota: todos aquellos lectores que gusten compartir, en esta sección, la historia de algún tandilense que lleve a cabo una actividad peculiar en cualquier parte del país (incluso Tandil) o resida en el exterior, se pueden comunicar a la casilla de correo electrónico: luispepoibarra@yahoo.com.ar.
Ahora sí, Mariano Rusconi, Luis Guerrero y Facundo Tapia están trabajando para el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en distintas áreas vinculadas a la recolección de residuos.
El Eco de Tandil entrevistó a Mariano Rusconi, quien fue el primero de los tres tandilenses en ingresar al novedoso sistema que propuso, ya hace un tiempo, el jefe de Gobierno Mauricio Macri.
-Contá un poco en qué consiste vuestra labor.
-Luis Guerrero está en el proyecto denominado ?Domiciliario?. Se encarga de controlar a los recuperadores urbanos de una zona determinada. Facundo Tapia está en logística, se ocupa de controlar los camiones y colectivos destinados a los proyectos de domiciliario y grandes generadores. Y yo, actualmente, estoy en el proyecto ?Microcentro?. Consiste en el reciclaje. Lo que hacemos es capacitar todos los edificios que se encuentran en dicha zona porteña para que separen el material reciclable. Después, le asignamos un recuperador urbano a cada edificio para que retire el material, de ahí los trasladamos a un predio ubicado en Barracas en donde vuelve a separar el material (papel, cartón, plástico, etc.) para vender a los compradores que se ubican en dicho predio. Actualmente, todos los recuperadores reciben un incentivo económico el cual se base en un ?scorring? (no romper bolsas, no tomar alcohol, presentismo, etc.) y lo tienen que cumplir. Además, tienen una obra social y reciben del Gobierno ropa, bolsones, el traslado de sus carros en camiones y el de ellos en colectivos, sin ningún cargo.
-¿Cómo fue que comenzaste y cuál vendría a ser tu actividad diaria específica?
-Comencé en noviembre de 2008, primero estuve en el área de logística y después, hace aproximadamente 7 meses, pasé al proyecto en el que estoy ahora. Entré por un conocido que tenía en mi anterior trabajo, él ingresó en el Ministerio de Ambiente y Espacio Público y me comentó qué era lo que estaba haciendo y me prendí de una, sin dudarlo, con la ganas de sumar más experiencia.
Lo bueno de este trabajo es que es muy variado, algunos días arranco muy temprano y otros más tarde. Casi siempre arranco con alguna reunión, empresas del microcentro, después paso por la oficina y a eso de las 18 me voy para el microcentro, donde arranca el trabajo de los recuperadores urbanos. Ellos arrancan a esa hora, cuando el camión del Gobierno llega con sus bolsones y cada uno está identificado con un número. Empiezan a retirar el material reciclable hasta las 21, que se dirigen al predio ubicado en Barracas. Ahí, más o menos, se quedan hasta las 2 de la madrugada.
-¿Cuáles son los pro y los contra de tu trabajo?
-La verdad: todo lo que hago me gusta. Lo que menos me agrada es que hay días que arranco muy temprano y termino muy tarde.
-¿Cómo es el trato con los recogedores?
-El trato es increíble, son personas súper respetuosas y trabajadoras. Todos te tratan muy bien, tienen bien claro que vos estás para ayudarlos. Aunque cuesta ganarse su confianza, con el tiempo ven cómo sos y empiezan a ceder; ellos piensan que cada persona que se la acerca es para sacarle alguna ventaja, por eso el principio es complicado. Nosotros tenemos tal confianza que vamos a comer a sus casas, organizamos asados o partidos de fútbol.
-¿Y cómo es la experiencia de entrar a zonas marginales de Buenos Aires?
-Sí, a diario estamos dentro de la Villa 31, Fiorito, La Cava, Villa Caraza, 1-11-14, etc. Al principio, siempre entrábamos con algún referente del lugar. Ahora, con el tiempo, ya nos conocen todos, saben lo que hacemos y pasamos sin problemas. Es muy triste ver las realidades que se viven ahí adentro, quiero dejar bien en claro que no todas las personas que están ahí adentro son ladrones, como muchos dicen. Se trata de personas que no tienen las oportunidades que tienen otros. Es triste ver nenes de 5 años drogándose en las esquinas o tirados consumidos por el paco. Creo que muchos tendrían que entrar ahí y ver qué pasa. Nosotros con mi grupo de trabajo además de dedicarnos al reciclado pasamos horas escuchando a la gente y tratándolos de ayudar desde lo que podamos. Siempre los acompañamos a los hospitales, cuando alguno tiene algún inconveniente, sabe que nosotros estamos y eso es de gran ayuda para ellos. La droga es un tema muy complicado y hoy en día cualquiera está al alcance y realmente es triste ver madres llorando porque no pueden hacer nada con sus hijos.
-¿Tenés trato o roce personal con el jefe de Gobierno, Mauricio Macri?
-No, la verdad nunca tuve un contacto directo, muchas veces pasó a saludar a los recuperadores pero nunca coincidimos en esos lugares.
-¿A qué aspirás el día de mañana estando donde te desempeñás?
-No pienso mucho en el futuro, vivo el día a día. Sé que esto, por ahí, es pasajero porque cambia el Gobierno y por ahí te vas. Yo me quedo con las alegrías diarias, ver personas que se acercan y te agradecen porque gracias a esto sus hijos, esposos o algún conocido logró salir del robo y las drogas. Ver esas sonrisas creo que vale más que cualquier cosa, lo único que aspiro es que cuando, en algún futuro lejano, estén sentados varios de ellos y recuerden mi nombre, lo recuerden con alegría.
-¿Cómo te llevás, en general, con la política?
-Al principio es todo muy raro, yo venía de trabajar en una empresa privada y te regís por un horario, acá podés estar durmiendo y te suena el teléfono por equis motivo y te tenés que levantar y salir. Sos casi un 24 horas. Por el lugar en el que estoy, no tenemos muchos roces con los políticos. De eso se encarga la superior de la dirección a la que pertenezco. El ambiente es muy bueno, estoy con unos de mis mejores amigos (se refiere a Tapia) y, además, tenemos un gran grupo de trabajo y eso hace que todos los días sean placenteros.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPolo y AC/DC
El preparador físico Alejo Menchón sigue vinculado al polo y, de paso, vivió un recital de AC/DC cerca de Londres
-¿?Paika? seguís trabajando en el mundo del polo?
-Sí, ahora me trajo David Stirling, uruguayo, al equipo donde él juega acá, en Inglaterra. Hace dos meses que estoy acá y en unos días me tengo que ir para Estados Unidos con Nacho Novillo Astrada, otro jugador con el que trabajo. Y de ahí, más o menos en septiembre me vuelvo para Argentina a la temporada de polo de allá. Ya ando hace bastante con los polistas y la verdad me gusta mucho.
-¿Concurriste a un recital de AC/DC?
-Sí, el recital al que fuimos era un festival que se llamaba ?Dowloding festival?, no sé bien en qué ciudad era, pero era en el medio del campo, a dos horas, hacia el norte de Londres. La verdad? ¡impresionante cómo sonó eso! El festival duraba tres días, lleno de gente y de bandas. Nosotros vimos a AC/DC y después nos volvimos.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios