Popurrí de tandilenses
“El sábado salimos de Capital Federal en auto con un amigo hacia La Plata para estar llegando allí a las 2 de la tarde y empezar a hacer la cola que abarcaba todo el tramo de la calle 32, ya que el ingreso se encontraba por la calle 25, y desde afuera se escuchaba que estaban haciendo pruebas de sonido de algunos temas. Gente de familia que vive en la calle 32 aprovechó la situación para vender bebidas y comidas, tal cual lo hiciera la gente de la zona del Hipódromo de Tandil cuando vino el Indio y La Renga”, contó.
Describió Emiliano Buzze que “a las cuatro de la tarde se abrieron las puertas y la cola empezó a avanzar mucho más rápido, nosotros fuimos totalmente sin nada más que la entrada, ya que como íbamos a campo no quisimos llevar celular ni nada en caso que lo perdiéramos (¡una lástima!), así que dejamos todo en el auto, que dicho sea de paso estaba estacionado a tres cuadras más o menos del estadio”.
“Entrar al estadio y encontrarse ya con la estructura llamada la `Garra´. Era impresionante verla a plena luz del día, imagínense lo que debía ser a la noche con las luces y el resto. Nos ubicamos en una de las patas de la estructura de la cual teníamos la vista del escenario perfectamente, y antes que ésta, había gente en el `círculo interno´ que los separaba una pasarela. O sea, si nosotros estábamos a 10 metros del escenario los del `círculo´ se encontraban a cinco, o menos”, amplió.
“Al toque de estar ya ubicados, aparece una persona de organización diciendo `¡hacen falta 200 personas para el círculo interno!´, creo que ni bien dijo eso, empecé a correr como nunca, junto con otras personas, en la entrada al círculo interno nos esperaba alguien con un aparatito para contar y así logramos pasar. Imagínense estar por fuera de la estructura, a estar por debajo de la misma, con gente que no podía creer lo que estaba pasando, entre los que me incluyo, llamando por celular para decir dónde estaban, la emoción, etc. ¡Era tenerlos ahí nomás”, relata y nos vamos entusiasmando.
“Ahí es cuando nos arrepentimos de no haber llevado cámara, pero bueno uno no se esperaba esto. La vigilia se vio acompañada por música clásica que salía de los parlantes, hasta poder salir del círculo (del cual te colocaban un sello en el cuello) y recorrer un poco. Ya cerca de las 20 salió de los parlantes la canción de Soda Stereo ‘De Música Ligera’ seguida de un cantito de todo el estadio al tres cuarto de su capacidad diciendo ‘Gustavo, Gustavo’, en claro homenaje a Cerati y por el difícil momento que está pasando. La banda soporte era Muse, una banda inglesa con un poder escénico muy fuerte, y ya acompañada por la pantalla 360 de los U2 dieron un set list, de 45 minutos aproximadamente, para dejar paso a los `plomos´ de los irlandeses donde empezaron a sacar los instrumentos por debajo del piso (algo increíble)”, añadió.
“Y ahora sí, llego el momento esperado, empieza a sonar el tema de David Bowie `Space Oddity´ y la banda sale tranquila ante el vitoreo de 60.000 almas que colmaron el estadio y comienzan con el set list: Even Better Than The Real Thing, New Year’s Day, Get On Your Boots, Until The End Of The World, Magnificent, Mysterious Ways, Elevation, I Still Haven’t, Found What I’m Looking For, Stand By Me, Stuck In A Moment , Never Tear Us Apart, Gracias A la Vida, Beautiful Day, In A Little While, Miss Sarajevo, City Of Blinding Lights, Vertigo, It’s Only Rock ‘n’ Roll (But I Like It), Crazy Tonight, Two Tribes, Sunday Bloody Sunday, Scarlet, Walk On, You’ll Never Walk Alone, One, Amazing Grace, Where The Streets Have No Name, Ultraviolet (Light My Way), With Or Without You, Moment of Surrender”, alistó Emiliano.
“Simplemente impresionante, el carisma de la banda es total, los músicos pasaban por arriba mío a través de un puente que giraba o se paseaban por la pasarela circular que me rodeaba viéndolos en el sentido de la palabra justa a 360 grados, quizá un poco el sonido salía saturado por estar tan cerca pero fue un momento al comienzo, que se solucionó al toque”, confesó Buzze y la crudeza de su relato lo convierte en llevadero e interesante.
“Sin dudas el mejor espectáculo de rock que está dando la vuelta al mundo actualmente, así que fue una experiencia única y hermosa, que no me la olvido jamás, y más desde el lugar donde me tocó estar”, redondeó.*
P.D.: “Hubiera estado bueno ir a otra fecha para apreciar desde una platea el despliegue escenográfico, pero bueno eso me lo veo en el DVD (ja, ja, ja)”.
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