Por amor a vos
Se ha dicho en alguna ocasión que todo lo que hace un hombre ?desde aprender a tocar el arpa, hasta comprarse mocasines- tiene como objetivo conquistar chicas.
Se puede coincidir o no con esta premisa. Sin embargo, hay que admitir que existen cosas ?de manual? para el hombre enamorado. Un ramo de flores, una cena a la luz de las velas o un poema de amor son pasos obligados para quien se inicie en el camino de donjuán. En la era de la comunicación, no pueden faltar tampoco el mensaje de texto, un mail apasionado o hasta un pasacalles, para los más osados.
Muchos tandilenses guardamos en la retina aquella sencilla declaración de amor, pintada con simple letra blanca y de imprenta en el murallón del Lago: ?Ana te amo?. Muchos también hemos querido saber qué habrá sido de ese amor, deseando que la intrépida empresa de aquel enamorado haya conseguido su objetivo: que Ana cayera a sus pies, embriagada de asombro y de amor.
Más acá en el tiempo, hace exactamente un año, los lectores de El Eco de Tandil se sorprendieron varias mañanas seguidas con una saga de avisos a toda página, en la que un hombre confesaba su pasión a la amada.
Aquellos poemas hablaban de una relación que parecía imposible, de un amor que no se concretaba, de una angustia por lo que podía ser… y no era.
Entre tantos interrogantes, los lectores se preguntaban quién sería el autor de esa declaración publicitada de amor, quién la destinataria y, finalmente, cuál el desenlace de la relación.
Las dos primeras preguntas seguirán sin respuestas. Y está bien que así sea; en las cuestiones del amor no importan tanto sus protagonistas (eso quedará para las revistas de chimentos), sino la historia por sí misma.
En esta nota trataremos de develar muchas de las dudas que nos persiguen desde aquellos días.
Manteniendo su anonimato, el autor de estos avisos accedió a dialogar con La Vidriera. Escueto, de pocas palabras para la entrevista (aunque de gran vuelo poético para la conquista), respondió nuestros requerimientos y confesó en qué quedó este ?amor clasificado?.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-¿Por qué recurrió a poner un aviso en el diario para declarar su amor?
-Porque me pareció una forma más de llegar a ella, a su corazón, de demostrarle mi amor y que, de alguna manera, se haga público mi sentimiento.
-¿Cuántos avisos publicó?
-Alrededor de cinco avisos, no recuerdo con exactitud, pero cada uno fue con la intención de remarcar un momento de nuestra relación.
-¿Fueron variando los avisos?
-Sí. Cada vez eran más explícitos en cuanto a sentimientos, su contenido era gradualmente más comprometido sentimentalmente.
-¿Cuál considera que fue el mejor resultado que le dio?
-El mejor resultado para mí fue que ella se diera cuenta o terminara de aceptar que lo que siento es verdadero.
-¿Fueron sólo avisos, o los acompañó con flores, bombones o llamados, por ejemplo?
-No fueron solo avisos, los acompañé con flores, bombones, cartas, llamados y mensajes. Incluso, poemas entregados personalmente. Todo hizo a la misma finalidad: demostrarle mi amor.
-¿Cómo era la relación con su amada?
-Mi relación con ella fue siempre sincera, pero le costaba volver a confiar en alguien, por experiencias anteriores y sentí que si hacía las cosas en su debido momento y de forma espontánea, daría un mejor resultado.
-¿Sus amigos o conocidos descubrieron que era usted el autor de esos avisos?
-No. Nuestra relación se mantuvo siempre en privado, como corresponde. Una relación es de a dos, ni amigos ni nadie debe entrometerse en ella para que funcione.
-Al tomar las dimensiones que alcanzó la publicación de estos avisos, ¿siguió manteniendo el secreto o se lo confesó a alguien?
-Más allá de las repercusiones, nunca confesé que era yo, porque me bastaba con que sólo ella lo supiera. Esa era la única intención. Nunca me interesó que alguien más se enterara.
-¿Cuál fue la reacción de su amada?
-La reacción fue muy favorable, ella se acercó a mí de forma más relajada y sin prejuicios. Pudimos hablar sin preocupaciones.
-¿Sabía que el mensaje era para ella?
-Siempre supo que yo iba a publicar ese aviso, desde el primer momento. Antes de publicarlo, incluso, me encargué de que lo supiera, si no, no hubiese cumplido mi meta.
-¿Consiguió los resultados esperados?
-Sí, obtuve mi cometido. Si bien, por ciertas circunstancias de la vida, hoy no estoy con ella, entendió finalmente cómo era la situación, que mi amor era franco.
-¿Lo volvería a hacer?
-Sí, volvería a hacerlo. Sin duda. Lo considero como una forma más, entre tantas otras (flores, cartas, etc.), de afirmar y confirmar sentimientos para alguien, mostrar y demostrar que se ama de verdad.
-Cuando ve un aviso de esas características en el diario, ¿se siente un pionero?
-Para nada. No me siento un pionero porque no lo hice con esa intención. Si sirvió para que alguien más lo haga está bien, pero mi intención quedó tan sólo en transmitirle mi mensaje de amor a ella y nada más.
-¿Qué más haría por amor?
-Muchas cosas, si realmente son sinceras y beneficiosas para un amor compartido creo que todo vale. Estuve pensando en publicar un libro de poemas dedicado a ella.
-¿Qué otras cosas, además de ésta, ha hecho por amor?
-He hecho varias cosas: enviar flores, ositos de peluche, cartas de amor, enviarle pequeñas frases de amor por mensaje, mandar a construir un objeto que a ella le gustaba con características específicas, dedicarle temas musicales… muchas cosas.
-Si pudiera aprovechar este espacio para decirle algo, ¿qué le diría?
-Le diría y le repetiría una vez más que la amo, que mis sentimientos siguen intactos, que mi vida cobra sentido si ella está a mi lado, que es mi ángel, mi amor verdadero. Por eso, siento que debo luchar por vos, sin barreras ni miedos, porque sólo puedo ser feliz si estás a mi lado.
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