?Por dignidad, no podía aceptar esas condiciones?
Lejos del idilio de otrora, el nexo entre ambos llegó a su fin tras más de dos décadas.
El verborrágico entrenador dice no haber aceptado las condiciones que la institución rojinegra le propuso, produciéndose su desvinculación.
Fiel a su estilo, Zulberti no se guardó nada y disparó hacia varios sectores en su visita a esta Redacción:
-¿Cómo fue que te desvinculaste?
-Me desvincularon, no es lo mismo. Esto es algo que no viene de ahora, sino desde febrero. Los responsables de la subcomisión (de básquetbol) tuvieron palabras fuertes para mí, yo no discutí, me las comí, dejé que todo pasara…
-¿A qué te referís con palabras fuertes?
-Expresándome que no estaban conformes, me sacaron la dirección técnica de la sub 19, la coordinación de sub 15, sub 17 y sub 19, pidiéndome que dirija sólo la primera del local y coordine el departamento de básquetbol menor. Aparentemente, tienen un proyecto superador y está bien si así lo quieren. Cuando fui a hablar con la comisión directiva me dijeron que no sólo no me daban el aumento que les daban a otros profesores, sino que me querían descontar un 25 por ciento de mi sueldo, una serie de cosas que obviamente no podía aceptar, en ninguna circunstancia.
-¿Se respetaron los plazos del vencimiento del vínculo?
-Es que yo no tengo un contrato, anualmente se actualizaba mi salario. Tanto yo, como otros profesores de este club y de otros, sufrimos esta modalidad que me parece que en algún momento deberá ser cambiada. En mi caso, no es que trabajo en un banco o una farmacia y tomo el básquetbol como un hobby, esto es mi trabajo. Ya no podía seguir permitiendo que me paguen diez u once meses, que no me hagan aportes jubilatorios y demás. Ya tengo 50 años y hace 23 que estoy trabajando en el club. A las cosas que me dijo la subcomisión, que obviamente no me gustaban, pero las aceptaba, se sumaron la rebaja del salario y la negativa a ponerme en blanco. No quisieron y no hubo nada más que hablar. Que le pase a alguien que recién empieza, bueno, pero yo, que hace 23 años que estoy…, convengamos que regalé bastante. Si a esta altura de mi vida te pido que me pongas en blanco y no lo hacés… Jamás se nos pagó siquiera un aguinaldo o una cuota por vacaciones, lo he planteado muchas veces.
-Oficialmente, renunciás por no estar de acuerdo con las condiciones que intentaron imponerte.
-Y…si te dicen “vas a cobrar este dinero”…es un despido encubierto. Por una cuestión de dignidad yo no podía decir “sí, no me pongas en blanco y bajame el sueldo un 25 por ciento, sacame categorías y basureame”. Tiene que haber un poquito de respeto.
-¿Lo atribuís mayormente a que hay disconformidad con tu trabajo o a que tienen destinado tu puesto a otra persona?
-Creo que hay algo encubierto, no lo he podido comprobar pero me parece que el tiempo me dará la razón. Siento que hay algo dando vueltas, que están “maquinando”, y no me parece mal. ¿Quieren cambiar?, yo no tengo ningún tipo de problemas, está muy bien si creen que otra persona puede cumplir todas las cosas que yo hacía en el club. Pero no me lo digas el 22 de febrero, cuando todos los clubes están armados y no puedo conseguir trabajo. Me lo decís en julio y es distinto, te doy la mano y me voy a mi casa. Yo rechacé, y en el club lo saben, varias ofertas de trabajo en su momento.
-¿Principalmente tu bronca está dirigida a la subcomisión de básquetbol o a la comisión directiva del club?
-Esto es responsabilidad de todos. Pero como fue que lo resolvieron no lo sé ni me interesa demasiado, lo que quiero es salir lo mejor posible del club, sin pelearme ni quedar mal con nadie. Sé que hubo gente de la subcomisión que directamente dijo “no lo queremos más” y sé que donde trataron de sostener algo fue en la comisión directiva. Me parece que las formas de manejarse y el tiempo en que me lo dijeron, no estuvieron bien. Hoy estoy sin trabajo, tengo un hijo estudiando en Mar del Plata, al que si bien Peñarol lo ayuda económicamente, con mi señora tenemos que bancarle el estudio y otros gastos.
-¿En qué formas no estuviste de acuerdo?
-Siento que se tiró abajo el trabajo que se hizo. Yo sé muy bien todo lo que hice y los profesores que trabajaban conmigo, también. En lo deportivo, obviamente que no me pueden decir nada, clasifiqué a play off de Liga Junior, gané el torneo local de primera con chicos de 15 años, salí subcampeón en Olavarría, clasifiqué a la final de juveniles en Mar del Plata, desde que estamos jugando en esa ciudad, el mejor año fue el pasado. Y te organizo un encuentro de mini básquet como no hay en el país salvo en Capital.
-Y ahora, tu expectativa pasa por una indemnización acorde.
-Claro, no creo que llegue a un juicio laboral con el club.
-¿La que pretendés es una cifra abultada teniendo en cuenta lo que expresás del trabajo en negro?
-Todavía no pensé en dinero. Tengo un representante legal, que es Claudio Morel, quien me asesora y trata con el club, a mí no me interesa discutir ni pelearme. Si en el club hacen lo que tienen que hacer, no habrá problemas, porque yo no quiero tenerlos. Ahora estoy muy plantado, pensando en mí, siempre pensé en el club y los chicos, hoy pienso en mí y mi familia.
-¿Te están pasando factura por trabajar en Jorge Newbery?
-No es un condicionante, ellos saben que fui y di una mano a gente amiga mía y de mi viejo. Creo que no les puede afectar, porque las condiciones económicas y de competencia de Newbery son muy inferiores a las de Independiente. En Newbery hemos llevado muchos chicos, el club está creciendo, pero obviamente la competencia que se puede tener es muy menor respecto a Independiente. Si les hubiera molestado, lo respeto, pero ocurre que después de hablar el 22 de febrero, nadie volvió a llamarme. Entonces me decís, “¿por qué te echaron?”. Y… qué se yo. Nunca me argumentaron o fundamentaron las cosas que les molestaban.
-¿Cambió la relación con la subcomisión luego de aquella salida intempestiva que tuviste en la Liga Nacional B hace tres años?
-Sí, claro. Yo estaba mal, recuerdo que el día que tomé la decisión de irme me había peleado con Valerio Andrizzi en un partido contra Neuquén (Centro Español de Plottier). Para pelearte con él tenés que ser un tarado.
-¿Reconociste que estuviste mal?
-Obvio. Al otro día, viajando a La Plata iba pensando, sabiendo que le estaba haciendo un mal al equipo y también me lo estaba haciendo a mí. Todos los días me hacía estudios médicos, estaba peleado con mi mujer, con mi vieja, con mis hermanos, con mis amigos. Me parece que, en ese momento, Gabriel Dadiego fue el primero que no lo entendió.
-Es que la salida fue sin previo aviso, o al menos eso dijeron los dirigentes en su momento.
-Yo había hablado con Macías (Marcelo, su asistente de este momento) y le dije que se haga cargo del equipo, que me iba a tomar unos días para pensar bien si seguía.
-¿Y los dirigentes?
-Era pleno verano y no había nadie. Dadiego y Lanusse estaban de viaje, le mandé un mensaje a “Raba” (Rodolfo Pintueles). Enseguida me di cuenta de que no quería dirigir más y le dije a Martín Budding (su representante) que me saque de la lista.
-¿Notás que ahora te lo reprochan con alguna actitud?
-La relación no es la misma, se volvió más tirante, pero nunca lo hablamos.
-¿Qué respuesta has tenido de aquellos allegados al club que te conocen y son neutrales en este conflicto?
-Tengo un 100% de apoyo de todo Tandil. Si agarrás mi celular o mi Facebook lo podés comprobar. Todos me dan la razón y condenando muy mal a la otra parte. Lo que más me gusta es que me ha brindado su apoyo mucha gente que lleva muchos años en el club.
-¿”Defraudado” es la palabra que describe tu sentimiento?
-Sí, estoy bastante enojado y dolido. Las cosas no se deben manejar así, debe existir un poco más de respeto.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios