Premiaron a profesionales locales por un trabajo sobre la salubridad de los policías
Un grupo de profesionales platenses, con integrantes de Tandil, presentó un estudio distinguido por su nivel académico con el premio Bialet Massé en el marco de un concurso de estudios sobre el estado de las clases trabajadoras en la provincia organizado por el Ministerio de Trabajo bonaerense.
El proyecto analizó las condiciones de trabajo de los agentes de la policía bonaerense y marcó cuestiones tales como jornadas extenuantes y falta de descanso; malas condiciones edilicias, de higiene y de seguridad en los ambientes de trabajo; deficiencias en el material utilizado día a día como chalecos antibalas, uniformes, patrulleros y esposas, más la carencia de equipamiento para la lluvia; y el incremento de casos de depresión, estrés, agotamiento, hipertensión arterial, gastritis y alcoholismo.
Entre los autores del trabajo titulado ?La nueva policía y los derechos del trabajador? se encuentran el abogado Guillermo Sarçabal y el médico Roberto Armendáriz ?ambos son tandilenses-, además del letrado Juan Carlos Saib y el sociólogo Eduardo Gutiérrez.
Las conclusiones surgieron tras una serie de entrevistas confidenciales a 56 policías que cumplen tareas La Plata.
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El estudio premiado presentó datos impactantes acerca de las consecuencias en la salud física y psíquica de los policías, ya que de los encuestados, el 71 por ciento posee alguna patología y el 50 por ciento declaró sufrir estrés, depresión o agotamiento, entre otras situaciones como hipertensión o alcoholismo.
Más de la mitad dijo haber tenido un accidente de trabajo y el 40 por ciento sufrió lesiones graves. Pero, a pesar de los altos porcentajes de afecciones, solamente el 20 por ciento realizó un chequeo médico en los últimos dos años.
Entre los factores que contribuyen a ese panorama se mencionaron cuestiones como la falta de adecuación de los chalecos antibalas a las medidas ergonómicas de los agentes y las condiciones de fatiga y privación de sueño en que conducen los móviles.
Los autores del trabajo marcaron su voluntad de ?echar luz sobre estas cuestiones?, ya que ?los protagonistas de esta realidad tienen prohibición legal expresa de divulgar cualquier información referida a la institución, a las tareas que realizan o a las condiciones y ámbitos en que se desarrollan?.
El trabajo policial fue definido como ?un empleo público de condiciones excepcionales? dado que tiene una jornada laboral indefinida o no establecida y carece de mecanismos que le permitan al trabajador ejercer los derechos que le otorga la ley?.
Se mencionó también la ?sobrecarga horaria compulsiva y pago sin distinción de régimen nocturno o diurno; sin feriados ni domingo, con desarrollo de múltiples tareas, con riesgo permanente de vida; sin equipo adecuado para proteger la integridad física; con permanencia obligatoria en el lugar de trabajo pero sin instalaciones para aseo ni descanso; con horario rotativo; y con altos niveles de estrés?, entre muchos factores desfavorables.
?La negativa a cumplir con el servicio extraordinario motivaría la aplicación de sanciones de carácter progresivo, desde la suspensión al traslado a jurisdicciones consideradas ?peligrosas? debido a su alto índice delictual y donde las condiciones y medioambiente de trabajo son más desfavorables?, se indicó en el estudio.*
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