Preocupa a la AFA la escalada de violencia
Las máximas autoridades de la AFA observan con asombro como la violencia se ha hecho carne en la mayoría de los futbolistas que actúan en el medio local.
En medio de las presiones a las que está sometido un jugador profesional, la integridad física del adversario poco parece importar.
La patada criminal que Camoranesi le propinó a Toranzo parece ser la bisagra de esta situación, ya que nunca antes un jugador expulsado había agredido de esa forma a un colega en el suelo y en actitud indefensa.
En el partido de anoche, de alto voltaje, el árbitro Germán Delfino expulsó a Camoranesi, Toranzo y Carlos Izquierdoz, pero hubo otros tantos que podrían haber visto la tarjeta roja.
La actitud irresponsable de Camoranesi no es novedad en el medio local, ya que el jugador cuenta con antecedentes de violencia.
Al amistoso entre Lanús y All Boys, cuando el ex campeón mundial se cruzó con el uruguayo Juan Pablo Rodríguez, está el episodio vivido 17 años atrás, que dejo trunca la carrera profesional de Roberto Pizzo, a quien le rompió la rodilla durante un partido entre Aldosivi y Alvarado de Mar del Plata, por la liga regional.
En ese marco, no llama la atención que el tribunal de Disciplina procure adelantarse a lo hechos con el claro objetivo de ponerle un freno a tanta violencia.
En la víspera, ese cuerpo disciplinario decidió, en un hecho inusual, citar de oficio al defensor Carlos Soto, de All Boys, por el pisotón en el rostro a Cristian Díaz, de Newell´s.
En lo que va del campeonato, 47 jugadores vieron la tarjeta roja y solamente cinco de los 20 equipos aún no tuvieron ningún expulsado: Boca, San Martín de San Juan, Vélez, Olimpo de Bahía Blanca y Banfield.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios