Preocupa a la comunidad del Jardín 917 la seguidilla de destrozos de cristales exteriores
Por segunda vez en menos de una semana, la comunidad educativa del Jardín de Infantes 917 se vio afectada por la rotura de una importante cantidad de vidrios.
La vandálica acción generó inmediatas gestiones por parte de la dirección y cooperadores, quienes ?a la vez- hicieron pública la situación en procura de lograr el apoyo de los vecinos con el aviso oportuno ante los actos vandálicos.
La directora del establecimiento ubicado en Machado y Montiel, Silvia Inorreta, manifestó que están ?muy preocupados por la integridad del jardín?, ya que ?el martes pasado nos rompieron 11 vidrios, distribuidos en una sala, preceptoría y baños generales?.
Añadió que ?los repusimos con mucho sacrificio, porque la cooperadora trabaja denodadamente para poder mantener el edificio. Pero ahora volvieron a romper, en este caso cinco vidrios?.
Explicó la docente que la semana pasada encontró en el hall de entrada ?una botella vacía de vino, ropa tirada? y otros elementos que no dejan lugar a dudas acerca de que el lugar ha sido tomado como punto de reunión por parte de inadaptados.
Ante la situación, Silvia Inorreta planteó el caso ?en la comisaría segunda y en la Jefatura Departamental para que hagan una ronda más continua. También hablé con los vecinos para que, si ven algo, por favor avisen al 101?.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDaño sin
sentido
La comunidad educativa planteó su molestia y preocupación por la acción irracional de ?destrozar por destrozar?.
?Si bien tenemos alarma, estamos viendo con el Consejo Escolar la posibilidad de poner sensores en todos los lugares, porque es obvio que en todos lados no había?, dijo la directora.
Adelantó que ?a partir de ahora va a estar todo monitoreado?, y se quejó porque los vándalos ?han tomado al jardín para hacer puntería, ya que todos los días nos encontramos con vidrios rotos. Es algo que realmente uno no entiende?.
En cuanto a los elementos usados, mencionó ?piedras y cascotes del tamaño de la mano de una persona adulta?.
Otro tema de preocupación planteado es ?la desvalorización que hay, porque el jardín es de todos y todos trabajamos por él. Le dije al comisario que lo tenemos que cuidar entre todos; yo como directora, los vecinos, los papás y ayudarnos todos. Si ven chicos, que llamen al 101, porque no tienen por qué estar jugando ahí?, reclamó a la comunidad.
Añadió que el día de la rotura de 11 vidrios, ?algunos vecinos me dijeron que escucharon algo. Fue cuando encontramos botellas de vino rotas hasta en uno de los jardincitos de la entrada. Además habían hecho hasta como una cama, con ropa que no sé de dónde (sacaron)?.
Un esfuerzo compartido
Silvia Inorreta indicó que el local escolar ?está en muy buenas condiciones? y destacó que ?el Municipio junto con el Consejo lo pintaron y se trabaja mucho para mantenerlo, con mucho esfuerzo?.
Por su parte, Marta de Schenfeld ?presidenta de la cooperadora- se lamentó porque en algún sector ya había sido afectado por inscripciones con aerosol.
Agregó que los daños ?representan gastos que afronta la cooperadora, tanto el seguro como la alarma, y que vienen del aporte de los papás?.
Si bien el jardín cuenta con una matrícula de 240 chicos, ?no todos los papás pueden pagar y estos daños nos provocan impotencia?, dijo.
El 31 de octubre venidero el establecimiento cumplirá sus
Bodas de Plata y Marta de Schenfeld forma parte de la cooperadora desde hace dos décadas, por lo que ?es mi segunda casa. Habitualmente les explico a los papás nuevos que esto es como una casa nuestra grande, que tiene gastos y que hay que cuidar las cosas. Hacemos eventos para mantenerlo?.*
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