Preocupación de la comunidad educativa de la Escuela 501 por la paralización de las obras
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante ese lapso de tiempo, hubo muchas idas y vueltas y la comunidad educativa vio pasar promesas incumplidas en diversas oportunidades. La última de ellas fue en enero de este año, cuando arribaron a la ciudad integrantes del Gobierno bonaerense y prometieron pagar lo adeudado. Además, aseguraron que entre seis y ocho meses estaría concluido el edificio nuevo. Sin embargo, hasta el momento, los trabajos continúan completamente paralizados.
“Alarmados”
Estela Victoria, miembro de cooperadora de la institución educativa, explicó que “la obra está parada prácticamente desde diciembre del año pasado, no ha avanzado por la falta de pago de un grupo de certificados que adeuda la Provincia”.
En consecuencia, la empresa “nos dijo que no podía continuar la obra si no se efectivizaban los pagos correspondientes, ya que ellos habían edificado hasta un total de 12 certificados en diciembre y sólo habían sido abonados cinco de ellos, o sea que faltaba abonar siete”.
“Nos encontramos en una difícil situación. En enero hubo una reunión política entre Néstor Auza, el “Topo” Rodríguez, personal de la Jefatura de Inspección de Enseñanza, Suteba y Consejo Escolar. En ese momento se prometió que iban a efectivizar ese pago pero resulta que hasta ahora no tenemos novedades”, afirmó.
Estela Victoria explicó que luego de ese encuentro “enviamos una nota a Consejo Escolar diciendo que nos llamaba mucho la atención que no hubiéramos sido convocados a la misma ya que teníamos sumo interés en que esa obra continuara y nos dijeron que ellos no habían sido quienes habían propiciado esa reunión, sino que había sido directamente desde Provincia”.
Adecuación del presupuesto
“Estamos sumamente interesados en que eso se termine, yo incluso tuve una reunión a principio de febrero con un representante de la empresa y con la arquitecta de Consejo Escolar Marisa Pernice que nos dijo que pensáramos de qué podemos prescindir en la edificación, algo superfluo porque con el presupuesto anterior, ya no es posible, no es viable esa construcción”, sostuvo.
En ese sentido, expresó que “nosotros pedimos aunque sea que se achique la calidad de lo que queda, pero que entreguen la escuela. Nosotros dijimos por ejemplo que podemos prescindir de ventanas tan amplias y hacerlas más pequeñas, hacer pisos de cemento en vez de granito, menos baños, en lugar de hacer un patio embaldosado para hacer una cancha de básquet, dejar el pasto y terminar más adelante en una segunda etapa, o sea eliminar todo lo que no sea imprescindible”.
“Sí dejar la calefacción central porque es importante, pero algunos detalles que no sean importantes, eliminarlos. Aún no hemos recibido ninguna respuesta de eso”, indicó.
En tanto, manifestó su preocupación ya que “tenemos que ver si eso a la empresa le conviene porque está punto de rescindir el contrato ante la falta de pago. Nosotros estamos muy agradecidos con la empresa porque la calidad de lo que se ha hecho hasta ahora es excelente, no tenemos nada en contra de ellos, incluso queremos que ésa sea la empresa que continúe con la edificación de la escuela hasta la finalización, pero el que no cumple es el Ministerio de Educación de la Provincia”.
Las deficiencias del edificio
En cuanto al edificio que ocupan actualmente en la calle Avellaneda, recordó que “nos compró esa escuela el intendente Usandizaga cuando Osvaldo Zarini era ministro de Educación de la Provincia, nos compró una pensión, no una escuela, entonces ese edificio siempre estuvo en contra de lo que corresponde con las obligaciones que debe tener cualquier edificio para una institución educativa. Ya era un edificio antiguo que tenía un montón de deficiencias pero después se fue deteriorando por la falta de mantenimiento. Nosotros tratamos de mantenerlo, pero el edificio es viejo siempre”.
Asimismo, aseguró que tienen problemas “de todo tipo” y que “la escuela es un desastre”.
“A veces hasta se electrifican las paredes, el otro día se cayó una parte del techo de un salón, hay muchas deficiencias. Cuando llueve mucho se tapan las canaletas, entra el agua a la escuela y rebalsa por las escaleras. Parece una catarata”, especificó.
Y recalcó que “queremos la escuela nueva pero no hay forma de lograrla porque la Provincia no cumple con los pagos, no es por falta de cumplimiento de la empresa”.
En cuanto al avance de obra, detalló que es de aproximadamente un 70 por ciento. “Hay solamente cinco certificados pagos de los 12. ¿Qué empresa aguanta eso si no es sólida? Ahora falta todo lo más caro, ventanas, puertas, pisos, calefacción, el azulejado”, indicó.
Y añadió que “cuando una de las partes no cumple con sus obligaciones es difícil concluir una obra tan grande como ésta, son 3 millones de pesos que se presupuestaron hace dos años y medio, con todo el aumento de materiales que hubo desde ese momento hasta ahora. Hay una índice de inflación altísimo que el Gobierno no quiere reconocer, pero que existe”.
“Estamos preocupados y alarmados porque es muy probable que esa edificación se deje sin terminar por falta de pago y ahora por falta de acuerdo con la empresa, porque nos dicen desde la Dirección de Infraestructura que el monto de lo presupuestado no se puede modificar. En esas condiciones la empresa no puede continuar y tiene razón, porque el que no cumple es el Estado”, concluyó.
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