Preocupación del propietario de una obra en San Lorenzo al 800, ante los reiterados robos
La obra que se levanta en San Lorenzo al 800, de la empresa Schonfeld Construcciones, sufrió en tres oportunidades el accionar de delincuentes que ingresaron a la construcción de donde se llevaron materiales y herramientas.
El jueves por la noche se registró el último episodio, que fue frustrado al ser visto por un vecino de la cuadra. El responsable de la firma, Raúl Schonfeld, manifestó su “preocupación” ante los reiterados casos de inseguridad en el complejo.
En primera instancia, el empresario sostuvo que “estamos bastante preocupados y con impotencia porque es la tercera vez que entran en este complejo”, que desde diciembre se encuentra en construcción.
Reseñó que el primer caso se registró a “mediados de diciembre, cuando tomo posesión de la propiedad. Hice la demolición y un cerramiento de la obra. A la noche, paró una camioneta, abrieron la puerta de ingreso a la obra y alcanzaron a llevarse materiales”. El vecino de la propiedad lindera alertó del intento de robo a la policía.
El segundo episodio “fue hace unos 20 días atrás, un sábado a las 3 de la tarde”. En esa oportunidad, Schonfeld detalló que “paró una camioneta enfrente, de donde bajaron dos personas. Rompieron la puerta y robaron una máquina hormigonera y herramientas de mano”.
El jueves pasado por la noche, en tanto, se produjo el tercer intento de robo: “Eran la 1.50 de la madrugada cuando me llama el vecino diciéndome que había una Rastrojero color rojo, que más o menos la tenemos guiada, que se subió a la vereda”.
Quienes intentaron ingresar “desarmaron la puerta, sacaron los tornillos y los candados”, indicó Schonfeld. En ese instante, “salió el vecino, lo vieron y no alcanzaron a robar”, agregó.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAdemás, dijo que “llevo muchos años trabajando en esto y me duele porque nunca me sucedió. Aparte, estamos en pleno centro y en una zona muy transitada”.
“Es tierra de nadie, no importa nada acá”, se quejó el empresario, quien añadió que “tengo mucha impotencia y bronca porque es continuo. No puedo hacer el final de obra; hay muchas cosas de valor”.
Por eso, Schonfeld afirmó que la solución será “poner un sereno, que estará en forma permanente todas las noches, pero no es el caso, porque nadie tiene por qué entrar a lugares que no corresponden”.
Finalmente, el responsable de la empresa señaló que, cuando se dirigió a la comisaría a radicar la correspondiente denuncia, “estuve sentado más de una hora, y justo me tuve que retirar porque llegó un cliente por la venta de un departamento y después, por el ritmo que llevo, no volví a ir”. *
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