Promoviendo distintos valores, la economía social se afirma en Tandil y buscará su regulación formal
Esta movida es organizada por la Mesa de la Economía Social y Solidaria de Tandil e integrada por emprendedores, productores, cooperativas, distintas instituciones y organismos que trabajan en la temática, que son: el Programa Economía Social y Solidaria de la Secretaría de Extensión de la Unicén; el Centro de Referencia en Tandil del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación; el Ministerio de Trabajo de la Nación; la Subsecretaría de Agricultura Familiar del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación; y la Universidad Barrial de la Unicén.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEsta renovada y colorida edición contó con diversos productos textiles y artículos de marroquinería, tejidos, juguetes, cerámicas y vitrofusión, herrería y cuchillería, reciclados, piezas de arte y decoración, alimentos varios, plantines de verduras y aromáticas. También participaron prestadores de servicios como herrería, costura, peluquería, pintura, albañilería y jardinería, entre otros.
Asimismo, se desarrolló un nutrido cronograma de actividades entre las cuales se incluyó una radio abierta y en vivo desde el espacio, una mesa de asesoramiento e instalación de software libre, música, espectáculos artísticos y culturales, sorteos y proyección de documentales.
En plena jornada, Mariela Timpanaro, del Centro de Referencia local del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, manifestó a El Eco de Tandil que “esta iniciativa surge hace dos o tres años cuando empezamos a encontrarnos como mesa y como espacio organizativo en lo que era Tandil los distintos actores de la economía social que estábamos laburando en torno al tema, fortaleciéndolo y promoviéndolo”.
De la Mesa de la Economía Social y Solidaria surge la iniciativa de formar entonces espacios de ferias en cada una de las estaciones del año, contó. De todos modos, en paralelo, se realizó un circuito de ferias donde hay espacios más chicos, como por ejemplo en La Compañía, en la Universidad Barrial y en la Escuela Sábato.
Respecto a la participación de los productores en esta edición, Timpanaro detalló que “de Balcarce tenemos cuatro emprendedores y el resto son todos de Tandil, siendo en total 120. Hemos superado ampliamente la participación de emprendedores de la ciudad, feria a feria notamos cada vez más interesados, así que se nota que esto se está empezando a ser carne en la comunidad también”.
“Son emprendimientos familiares, asociativos y cooperativos generalmente están también las fábricas recuperadas de Tandil. La idea es que se acerquen, que formen parte del espacio de la mesa porque ésta es una de las actividades que tiene la mesa y nos sirve también para darle visibilidad al sector que es nuestro objetivo último. Más allá de la comercialización para nosotros es importante que la gente sepa que lo que viene a comprar acá está basado en otros valores, y sobre todo que está comprando al productor, que está beneficiando al desarrollo local y por lo tanto intentamos promover un consumo responsable”, especificó.
Los pilares de la economía social
Consultada sobre los ejes de esta movida, Timpanaro enumeró a “la solidaridad, la organización popular y comunitaria, la cooperación, el cuidado del medioambiente y los derechos como trabajador que tiene la persona”.
Señaló además que “la economía social está nutrida de muchísimos productores que han quedado excluidos del mercado formal del trabajo. Además de eso, hoy es una alternativa para las personas que comienzan a tener un desempeño laboral”.
Aclaró que no hay limitantes ni requisitos excluyentes para que el productor pueda participar en la feria. “Nosotros como Estado nacional tenemos la obligación de promover, respetar y fortalecer su trabajo -explicó- porque nuestra misión es otra, dentro de los requisitos no hay ningún tipo de limitante de lo que quieras exponer en la feria”.
“La economía social hoy es una alternativa de trabajo, entonces cuando una familia comienza a generar trabajo genuino a partir de la producción propia, tiene otro gusto, otro valor y riqueza que no tiene ningún otro empleo. Entonces, como hoy justamente comienza a ser una alternativa laboral que genera un ingreso seguro y continuo, como además existen estos espacios de feria y, sobre todo, espacios como el de la Mesa de la Economía Social y Solidaria que está pensando en desmenuzar un proyecto de ordenanza para que sea reconocida en todo el Municipio”, anunció.
En busca de la normativa
Sobre este proyecto que buscará encuadrar a la economía social en Tandil, indicó que contemplará “normas de habilitación acordes al sector, procesos productivos, encadenamientos, acompañamiento a las fábricas recuperadas porque es una realidad pero que en Tandil no está regulada”.
Entonces, señaló que “espacios de este tipo fomentan que eso se genere, estamos al interior de la mesa con todos los productores que se van incorporando a lo largo del año desmenuzándolo finito para presentarlo formalmente, queremos hacerlo bien y que contemple a todo el sector y a todos los rubros, la idea es que sea un marco jurídico amplio”.
Por otro lado, consultada sobre cómo fue la respuesta del público a lo largo de esta edición, describió que “excelente”, y que esperaban para ayer a partir de las 17, “el pico máximo” de concurrencia.
Adelantó por último que la próxima feria de la economía social se realizará el fin de semana previo a Navidad, que se prolongará seguramente por tres días.
Una nueva alternativa y una movida ecológica
Entre los expositores, se encontraba Mario, carpintero y especialista en juguetes de madera y artesanías. Según reconoció, el gran motivo que lo impulsó a sumarse a esta iniciativa de la economía social fue “el buscar una salida laboral y también ver la forma de comercializar lo que uno hace como micro emprendedor”.
Contó que en esta edición “la respuesta del público es muy buena, el ambiente es bueno y se aprenden muchas cosas”, en un momento en el que describió “hay que buscarle la veta para ver en qué manera ubicar nuestros productos”.
A pocos metros se encontraban Verónica y Clarisa, de la Cooperativa La Dominga, exponiendo sus productos reciclados. “Somos un grupo de cinco mujeres que nos juntamos para trabajar juntas y compartir momentos de producción. Ahí, dijimos de hacer cosas con reciclado que está bueno y además nadie lo estaba haciendo”, relató Verónica.
Mencionó que comenzaron haciendo billeteras con Tetra Pack, después a hacer los contenedores con PETs, se fueron expandiendo y comenzaron a utilizar cada vez más materiales. Detalló que “usamos Tetra Packs, PETs, bidones, bolsas de plástico que tejemos y hacemos mates, también usamos lonas y carteles que ya no se usan más y los hacemos bolsas para salir de compras, sachet de leche, hacemos plotters ecológicos, y demás”.
Por su parte, Clarisa resaltó que con esta feria “sumamos la propuesta de Basura Cero, significa que toda la basura que se genera en la feria no vaya todo a un tacho de basura sino que se separe para que pueda ser reutilizado”.
“Estamos tratando de concientizar de que en realidad todo lo que nosotros tiramos no se tira y se puede reutilizar y dar otros usos que, en realidad, además de ello es amigable para el medioambiente”.
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