Propietario que recuperó una vivienda usurpada alentó a otros damnificados para que denuncien
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Acompañado por familiares y amigos, Claudio Rodríguez acondicionaba ayer su vivienda de Saavedra 1435, inmueble que recuperó el viernes pasado tras cuatro meses de usurpación y gracias a la intervención de la Justicia.
En noviembre, El Eco de Tandil había publicado los detalles de este llamativo caso. Todo comenzó cuando el dueño le alquiló la casa a una joven madre con dos pequeños y, algunos días después, la inquilina puso a la venta el inmueble.
La vivienda sufrió un cambio de manos y durante unos días estuvo ocupada por dos jóvenes, luego por un grupo de ciudadanas extranjeras y otra vez por quienes supuestamente la habían adquirido por 40 mil pesos.
Asesorado por su abogado, Claudio Rodríguez insistió ante la policía, la Fiscalía y el Municipio hasta que finalmente, la Justicia ordenó el desalojo de los usurpadores y la restitución del inmueble al dueño.
“Hace quince días me llamaron y dicen: ‘Mirá, la están ofreciendo vender en tanto, ¿querés hacer algo?’. Dije que no, que lo haga la Justicia”, relató ayer y destacó que “no es el único, hay muchísimos casos. Hay mucha gente que tiene miedo”.
Al dar testimonio de su final feliz, el dueño les recomendó a personas que atraviesan por la misma situación que no dejen de realizar la denuncia y de insistir ante la Justicia.
El proceso
“Me entregaron la casa el viernes al mediodía, y ahora la causa va a seguir abierta para los que estaban usurpándola”, expresó Claudio Rodríguez y agradeció que “en Fiscalía, con la doctora Brogno, me dieron una mano terrible. Mi ex señora María Luján Quiroga iba todas las semanas a Fiscalía y la atendían muy bien”.
Además, valoró que la comuna colaboró para resolver el caso “porque fuimos a la Municipalidad porque nosotros no podíamos pagar un abogado, y por suerte los pudimos desalojar”.
También subrayó la buena atención que recibió en la Seccional Segunda de Policía y la ayuda que recibió de los vecinos de Saavedra al 1400, quienes lo mantenían al tanto de los movimientos que se producían en la casa.
“No pensé que en la Justicia iban a actuar tan bien. Al principio, cuando ves que no hay respuestas te sentís defraudado, y ahora le diría a muchísima gente que le está pasando esto que haga la denuncia, que en algún momento les va a llegar”, expresó.
Desmantelada
Contento con haber recuperado la vivienda, que estaba destrozada y muy sucia, Claudio Rodríguez indicó que “ahora me tengo que quedar para que no vuelva a suceder lo mismo” y describió que “de la casa no quedó casi nada, se llevaron las puertas, la grifería del baño, arrancaron caños; se llevaron las cajitas de la luz, los cables”.
En esta suerte de desmantelamiento, los usurpadores no lograron sacar la mesada, pero un albañil que trabaja en el lugar precisó que estaba arrancada.
Claudio Rodríguez lamentó que deberá invertir unos cuantos pesos en los arreglos y contó que en el baño intentaron sacar la pileta y se alzaron con la puerta, el calefón y la mochila.
De todos modos, valoró que “gracias a Dios fue bastante rápido, pensé que iba a pasar muchísimo más tiempo” y aseguró que en estos últimos meses “me quise borrar todo de la mente porque me estaba volviendo loco. Me sentaba en mi trabajo en la computadora y le decía a mi socio: ‘Perdoname Luis, no puedo razonar’, porque estaba todo el día pensando”.
Tras este trago amargo, reconoció que este problema le produjo “intranquilidad, inseguridad, porque saben dónde trabajo y es gente de mal vivir. No sé si me irán a hacer algo, pero sé que me tienen identificado. A mí no me preocupa, lo que dije es toda la verdad y estaba reclamando algo mío”.*
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