Proyecto Pichicho busca proteger a los animales y preservar la salud pública desde una óptica diferente
Será de 14 a 17 en el Círculo de Suboficiales de la Fuerza Aérea, situado en 9 de Julio 461. No requiere inscripción previa y es totalmente gratuito y abierto a la comunidad. Para mayor información se puede ingresar a la página de Facebook Proyecto Pichicho.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailBernarda Ballesteros, docente de la Facultad de Veterinarias, explicó que el proyecto surgió el año pasado cuando se presentaron a una convocatoria de la Universidad del Centro, en la cual podían participar trabajos que involucrasen a la universidad con la comunidad.
Control de la Población
“Formulamos un proyecto, lo presentamos y resultó seleccionado. Se llama Aporte para el Control de Población Canina de Tandil, pero se conoce como Proyecto Pichicho, el otro título sólo quedó en el papel”, señaló.
El equipo de extensión que se conformó para presentar este proyecto incluye gente de distintas facultades, tanto docentes, como no docentes, estudiantes, y por parte de la comunidad profesionales como abogados, especialistas en comportamiento canino, gente de protectoras, proteccionistas independientes como Mascotandil.
“La idea es que se sigan sumando actores, sobre todo del lado de los proteccionistas porque sabemos que hay distintas formas de encarar el tema, hay varias agrupaciones y no tenemos trato con todos. Lo que se propuso es hacer aportes para el control de la población respetando los derechos del animal. Las propuestas nuestras siempre tienden a efectuar ese control pero procedimientos éticos”, indicó.
Desde otra visión
En ese sentido, detalló que se trata de fomentar tres pilares: castración, adopción y educación.
“Algunos de ellos van a impactar más a largo plazo y otros más a corto plazo, algunas actividades de las que tenemos previstas deberían influir en el número que ya tenemos en la calle, o que se extravían y no logran volver, y otras actividades como pueden ser las educativas, generalmente tienden a prevenir, educar en el no abandono, no maltrato”, explicó.
Asimismo, buscan “acercar sectores que siempre han estado separados en esta temática. Bromatología por un lado, lo proteccionistas por otro, la educación por otro, entonces ni siquiera hay un aprovechamiento de recursos porque tenés mucha gente en la calle juntando perros, pero sabés que eso no va a resolver la problemática porque el perro va a volver a aparecer”.
Y consideró que “si no frenás el origen podés estar toda la vida juntando perros que no lo vas a poder evitar, y también repensar el rol del Estado, de qué cosas debería hacerse cargo. Estamos tratando de instalar el tema desde otra visión, más de conjunto, es decir qué puede aportar cada uno y qué responsabilidades y derechos hay en todas las partes involucradas”.
El evento
En cuanto a la charla en sí, Alejandra Navarro, docente de la Facultad de Humanas, explicó que estará a cargo de la gente de la escuela canina Balto, de Mar del Plata, que “van a hablar sobre el comportamiento animal y el adiestramiento, porque la idea es ir instalando el tema a través de algunas charlas, del trabajo con las escuelas”.
“La experiencia de esta escuela canina en Mar del Plata es muy importante porque tratan conductas inadecuadas en un animal para vivir con una familia y de esa forma ayudan a que la gente no los abandone. Hoy en día el mito del perro irrecuperable que antes se sacrificaba, no existe”, señaló.
Y explicó que “la idea nuestra es traerlos para que cuenten su experiencia. Además, ellos trabajan con el centro de zoonosis de Mar del Plata, que es el equivalente a Bromatología de acá. Entonces, a cada persona que adopta un perro le dan un curso básico para que el vínculo arranque bien y el perro se adapte. Queremos que nos cuenten su experiencia para quizás en un futuro cercano proponerlo a la Municipalidad para sacar a los perros de Bromatología”. deB cd H'P)ícita. También se consideró el testimonio de los damnificados.
Agravantes
El juez Echevarría no encontró circunstancias eximentes ni morigeradoras de la responsabilidad al acusado, mientras que consideró como elemento potenciador de la pena a imponer que al momento de los hechos el imputado contaba con procesos en trámite, lo que es considerado “un precedente que demuestra la mayor peligrosidad del individuo”.
Otro agravante fue la nocturnidad aprovechada para cometer el hecho de la causa 1943, así como el mal concepto.
Al momento de determinar la calificación legal, el magistrado los encuadró como “Robo, daño” y “Encubrimiento agravado por el ánimo de lucro”.
Asimismo, Echevarría manifestó su conformidad con el acuerdo arribado por las partes en cuanto a la especie, monto de la pena y modalidad de cumplimiento, por lo que condenó a Walter David Figueroa, alias “Oreja”, a la pena única de seis años de prisión.
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