Prudencio, el nombre del esperado festejo aurinegro
Con 23 años, fue (con cierto margen) el jugador más joven de los dieciocho convocados por Duilio Botella para enfrentar a los puntanos. Saltó a la cancha a los 85' y terminó desatando la fiesta en un estadio San Martín que gozó a pleno.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Chiro” cumplió con la característica que el pueblo aurinegro le reconoce desde que llegó al club en 2012. La del esfuerzo sin retaceos y la de convertir goles importantes, aprovechando al máximo el poco tiempo que suele tener en juego.
El cordobés de Villa María recibió a este Diario en el departamento que comparte con Agustina, otro de sus motivos de felicidad en Tandil.
El delantero, cuyo pase pertenece a Racing Club de Avellaneda, explicó que lo del lunes “fue algo muy hermoso, más que nada por la instancia que se está jugando. Era una final para nosotros y la pudimos sacar adelante con lo justo. Fue un premio merecido, porque lo buscamos todo el tiempo”.
-¿El equipo sintió el peso de estar jugando una etapa definitoria?
-Puede ser, pero nosotros no estábamos con esa presión. Hay algo interno, queremos ganar porque estamos en instancias finales, y quieras o no el corazón palpita un poco más. Esa adrenalina te puede llevar a equivocarte.
-¿Cómo veías el partido desde afuera? ¿Sentías que podías ubicarte en determinado lugar para llegar al gol?
-Uno está atento a esas cosas. Se ven las debilidades que puede tener el rival, aunque realmente Juventud es muy completo en todas las líneas. Hay que estar preparado al ciento por ciento para darle lo mejor al equipo. Soy un 9 de área, pero me gusta moverme, recuperar la pelota. Me tocó pegarle al arco tres veces y la única cómoda que tuve fue la del gol. Gracias a Dios entró.
-¿Esa característica de movilidad te sirve para jugar con distinto tipo de delanteros?
-Sí, siempre lo hice. Me ha tocado hacerlo con jugadores más de área. Está el caso de Pablo (Vilchez) que también busca sobre los costados.
-¿Notabas la ansiedad de la gente?
-Se notaba. Esto viene desde hace rato. Los que nos quedamos del año pasado tenemos una revancha personal y esas ganas de lograr el ascenso con Santamarina. A la crítica de la gente no la tenemos que tomar, sino aprovechar el aliento de la mayoría y hacernos fuertes todos juntos.
-¿En lo personal, cómo tomás la Copa Argentina? Debe ser una buena motivación para los que no tienen tantos minutos de juego en el Argentino A.
-Sin dudas. Además, es un torneo que te da la posibilidad de jugar contra los mejores, y eso siempre es algo especial. Tenemos que pasar a Sacachispas, el jueves, para seguir avanzando.
-¿Notás diferencias entre el actual plantel y el de la temporada pasada?
-No demasiadas, pero creo que ahora tenemos un poco más de experiencia y hay gente más adulta. Tal vez tengamos más referentes. En lo que seguimos igual es en que tenemos un grupo humano hermoso, muy unido. Es un plus para cumplir los objetivos.
Aquella llegada
Prudencio llegó a Santamarina en 2012, con Gustavo Coleoni como técnico. Recuerda que “cuando me dijeron de venir a Santamarina, no lo dudé. Había estado entrenando quince días a comienzos de año, cuando pasé de Instituto a Racing, porque mi representante me consiguió esa posibilidad para que no quedara parado. Decidí venir y siento que no me equivoqué. Después se dio la posibilidad de renovar el préstamo para esta temporada y estoy muy feliz en Tandil”.
Ya entre risas admite que “la gente de Santamarina valora mi esfuerzo, porque muchas otras cosas no tengo”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios