Pueblos hermanados para disfrutar de su fiesta
Con la conducción de María Inés Mazza y Claudio Andiarena –tradicionales animadores de estos encuentros- comenzó pasadas las 18 una edición más de la Fiesta de la Unión de Colectividades que comenzó con un tango interpretado por Emanuel y Agustina de la peña El Cielito. A continuación subieron las banderas, precedidas por nuestra enseña patria en una muestra de hermandad: Alemania, Bolivia, Brasil, Croacia, Chile, Dinamarca, España, Haití, Israel, Italia, Nicaragua, Países Arabes, Perú, Uruguay, País Vasco, Lituania, Venezuela y Yugoslavia. Seguidamente se entonaron con marcada emoción las estrofas del Himno Nacional Argentino y Silvio Battaia, presidente de la Asociación, agradeciendo la presencia de todos, dio la bienvenida a las colectividades abriendo formalmente la jornada.
Entre la audiencia se encontraban Lunghi, Nicolini y Palacios, “que decidieron estar hoy aquí”, destacó Andiarena, quien pidió al Intendente que se acercara al escenario. Si bien el Intendente habló de solidaridad y hermandad en el contexto de la fiesta, no pudo dejar de referirse al conflicto que afecta la ciudad en estos momentos haciendo una encendida defensa de la Ley de Paisaje Protegido, que fue coronada con un cerrado aplauso del público. Finalmente, y un poco más distendido, entabló un diálogo con María Inés Mazza sobre los orígenes de su familia, allá en Turín.
La fiesta comenzaba a perfilarse, con la participación de los distintos grupos representantes de cada colectividad, en tanto también la actividad continuaba en los diferentes stands.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailRecorriendo pasillos
Por primera vez, el país anfitrión, Argentina, además de llevar la Bandera de ceremonia y hacerla flamear sobre el escenario, tuvo su propio stand. Allí encontramos a Esther y Haydée quienes habían preparado un riquísimo locro, además de pastelitos y empanadas. Se mostraron muy felices por la posibilidad de participar y aseguraron que seguirán haciéndolo “aunque todo lo preparamos muy rápidamente, pero cómo no estar”, dijeron. La recorrida por los coloridos espacios siempre da alguna sorpresa, porque si bien se sabe que lo que más llama la atención es la elaborada gastronomía de cada país, hay cosas con la que es imposible no asombrarse. Y fue así que llegamos a Chile. Allí Luis Báez Osa, vestido “con la pinta del patrón de los guasos” –dijo- mostró la artesanía en cobre, instrumentos típicos del mapuche y la parte gastronómica: “La empanada es nuestro escudo a nivel nacional, de carne muy jugosa que hay que comerla con las piernecitas abiertas”, contó sonriendo. Sobre la mesa una ponchera contenía uno de los tragos más comunes: el ponche de frutas macerado con pisco.
Beatriz y Marilí, del Centro Vasco Gure Etxea, habían preparado “pinchos” y alubias -el poroto colorado- en guiso riquísimo. Vendían calcomanías de Euskadi, remeras, y pañuelitos y llaveros.
En Brasil manos laboriosas habían preparado diferentes “bolos” (tortas). Por su parte Patricia Alak, de Países Arabes, ya terminando de preparar su stand, comenzaba a exhibir los riquísimos shawarnas (sandwiches de pan árabe con carne, verdura y un preparado de queso, enrollado como un canelón).
Milton Trasante, en su stand del Uruguay, comentó: “Estoy viviendo con mucha alegría esta fiesta de unión que en alguna medida sintetiza lo que trabajamos durante el año. Fundamentalmente es un momento muy especial para Tandil y Argentina, nosotros planteamos la cooperación, solidaridad y la integración entre las distintas etnias. Lamentablemente, hay sectores en Tandil que todavía tienen una actitud totalitaria, poniendo camiones y rodeando el Municipio quieren imponer ilegalmente su postura…”, dijo, entre otros términos, referidos a 2011 como al año de los afro descendientes”.
Al cierre de esta edición, la Fiesta de las Colectividades estaba en su apogeo, honrando la fraternidad.
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