Puesteros disconformes con la licitación amenazaron con armar una feria paralela
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn la esquina de Margarita Galfre y Dante Alighieri, un vallado regulaba el acceso al predio que fue concesionado por el Municipio a Feliciano Paredes Quispe, ganador de la licitación pública y referente de la cooperativa Paseo Latinoamericano.
Metros más adelante, sobre Dante Alighieri, unas treinta personas estacionaron sus micros y vehículos, descargaron su mercadería y manifestaron sus firmes intenciones de armar una feria paralela en la plazoleta, negándose a pagar el canon que pedía el adjudicatario.
Ante esta situación irregular, se dio aviso a la policía y se lanzaron advertencias de un desalojo si no deponían su actitud.
Afortunadamente, tras extensas horas de mediación de los inspectores municipales, encabezada por el director Gabriel Bayerque, la mayoría de los puesteros decidió ingresar a la feria oficial y un pequeño remanente optó por retirarse del predio.
De todos modos, decenas de policías y patrulleros permanecían anoche aguardando el posible desembarco de más feriantes que, animados por los rebeldes, pretendieran instalarse por fuera del predio habilitado.
La jornada cerró con una tensa calma, sumando un capítulo más a la siempre conflictiva licitación, adjudicación y explotación de la feria mercantil de las Pascuas.
Conflicto latente
Este Diario ya ha dado cuenta de la confrontación que existe entre los integrantes de la cooperativa del Paseo Latinoamericano, liderada por Feliciano Paredes, y Puente Azul, a cargo de Roberto Soggeti.
Según relataron los puesteros que llegaron de distintos puntos del país, la disputa por el armado de la feria de Semana Santa se inició varios días antes de la adjudicación de la feria, cuando los interesados en organizarla comenzaron a ofrecer los puestos.
Incluso ayer, varios trabajadores mostraron un recibo con una seña de mil pesos que le habían abonado a Servigroup y que no les habrían reintegrado.
Por otra parte, quienes intentaban vender fuera del predio habilitado argumentaron que los 5.500 pesos que les cobraba Paredes para poder sumarse resultaban excesivos para lo que esperaban recaudar.
En ese marco, se lanzaron acusaciones cruzadas desde ambos bandos, mientras los puesteros que ya estaban armando amenazaban con retirarse si se abría una feria paralela.
Mediación municipal
Por la mañana, tres inspectoras de la comuna se encontraron con el tenso panorama y enseguida se comunicaron con el director de Inspección General Gabriel Bayerque, quien se hizo presente en el lugar.
Los funcionarios dialogaron con ambas partes y le llevaron a los disidentes la propuesta de abonar parte del canon para ingresar para luego completar el pago.
Las discusiones se prolongaron hasta las últimas horas de ayer, cuando unos 150 feriantes ya estaban instalados y sólo 7 se resistían a pagar el canon que pedía el adjudicatario.
En el transcurso de la jornada, muchos fueron acordando con Paredes y se sumaron al emprendimiento mercantil, lo que hizo que descendieran los decibeles del conflicto.
Sin embargo, anoche se optó por mantener una fuerte presencia policial por prevención y con el objetivo de garantizar que los feriantes que arribaran durante las últimas horas de la noche y las primeras de la madrugada se atengan al contrato de concesión.
La feria mercantil abrirá hoy sus puertas, desde las 8 y hasta la medianoche. Gabriel Bayerque lamentó el tener que destinar más efectivos policiales a esa zona de la ciudad cuando podrían estar custodiando otros paseos y barrios tandilenses.
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