Qué es de la vida de Norberto Scandroli
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Es una obligación moral la de reconocer a quienes fueron protagonistas del deporte tandilense. Es el caso de Norberto Scandroli, jugador de básquetbol de Independiente, Liniers de Bahía Blanca, Grupo Universitario e integrante de las selecciones juveniles de la ciudad del sur provincial y de Buenos Aires.
Su actividad basquetbolística comenzó a los 9 años en la cancha abierta del club Independiente (hoy polideportivo Duggan Martignoni). Nació en Lanús y por prescripción médica le aconsejaron que practique básquetbol para mejorar su capacidad respiratoria.
Llegó a Independiente no muy convencido de la disciplina que iba a practicar, pero se fue convenciendo de que no se había equivocado en la elección. Había mucha competencia interna y en esos años (1961 y 1962) la cantidad de chicos que practicaban este deporte era notable.
Sus primeros compañeros fueron Guillermo Herrera y Ricardo Zarini, en sus comienzos contaba con altura para sobresalir, pero con el tiempo tuvo un desarrollo notable, hasta que llegó a medir 1,91 a los 15 años.
Scandroli “vivía” en esa recordada cancha y tuvo la suerte de jugar, a esa edad, en juveniles y primera división.
Fue una época en la que Independiente competía asiduamente en Tandil y la zona, y muchas veces se llevaba a los chicos a ver básquetbol en Bahía Blanca y Buenos Aires.
En Tandil, Independiente competía con Santamarina, Excursionistas, Boca Juniors, Ferrocarril Sud, Defensa Tandil y Gimnasia y Esgrima. Los clásicos con Santamarina, a cancha llena, eran la culminación de los torneos locales.
Osvaldo Jesús era el capitán rojinegro, bien acompañado por “Bagre” Gómez y Enrique Polich, de los rivales cito a Ricardo Galotto y “Negro” Cúcaro, sin dejar de reconocer a otros.
Como refuerzo, Scandroli integró la selección de Punta Alta y Bahía Blanca en 1971, siendo campeón provincial y perdiendo la final del Argentino frente a Córdoba.
Culminando la escuela secundaria, fue a estudiar ingeniería química a Bahía Blanca, y allí se incorporó a Liniers, equipo de segunda división en ese entonces. En 1974 logró ascender con ese elenco, dirigido técnicamente por Alberto Severini.
Durante su estadía en la ciudad del sur, Scandroli recuerda a Arnaldo Castelli, un padre postizo para él. En ese equipo, jugué con Daniel Allende, figura en aquel momento del básquetbol bahiense.
Tuvo la suerte de jugar contra Olimpo y Estudiantes, y enfrentar a jugadores integrantes de la selección bahiense, como Alberto Cabrera, Atilio Fruet, Ignacio De Lizazo y Cortondo, Monachesi, entre otros.
Tras cuatro años, “Beto” Scandroli regresó a Tandil para jugar nuevamente en Independiente. Corría 1977 y aparte de los torneos locales jugaba en Olavarría los certámenes de verano con todas las divisiones. Después de un período de inactividad, volvió para jugar en Grupo Universitario, que recién comenzaba su historia.
Scandroli agradece a su esposa Alicia por todo lo que hizo por sus hijos en la educación deportiva. Ellos también se vincularon al deporte, algunos compitiendo actualmente en Europa.
Scandroli fue dirigido en la selección juvenil de Bahía Blanca por el recordado Alberto “Mandrake” Cabrera, en Burzaco se jugó la final con Junín. Minutos finales, se estaba perdiendo, Scandroli toma un rebote y en la desesperación lanzó de espaldas, convirtió y le dio la victoria a su equipo. En los vestuarios, el director técnico le dijo que si erraba ese tiro lo mandaba de vuelta a Tandil.
Correcto deportista, jugador muy fundamentado y un docente que hace honor a la profesión formando jóvenes para el futuro.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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