?Quedará de su presidencia ese juicio histórico a las Juntas?
-¿Cómo llega usted, Natalio Etchegaray, a la figura de Raúl Alfonsín? Porque asume la Escribanía de la Nación durante su presidencia?
-Efectivamente, llego a través del doctor Juan Carlos Pugliese, porque él le pide al doctor Alfonsín un especial cuidado con el regreso a la democracia, respecto a la Universidad Nacional del Centro. Le pide que quien fuera rector normalizador de la Universidad fuera una persona de Tandil y de su confianza, por eso le habla muy bien de mí para que me designaran rector en esta ciudad. Eso fue desde diciembre del ?83 hasta los primeros días de abril del ?84, donde Alfonsín ante la primera crisis institucional que es la salida del ministro Mucci y la posibilidad de designar a Casella en Trabajo, que no había designado un escribano general de Gobierno. Entonces con esa memoria dice: `El doctor Pugliese me habló muy bien de un escribano y me llama para ocupar ese cargo. Desde ese momento, abril de hace 25 años, estoy en el cargo. Pesó ese período y todos, hasta ahora donde continúo como escribano?
-¿Qué imágenes se ven ahora en su despedida?
-Ver ahora la enorme cantidad de gente en el Congreso de la Nación que sigue la despedida de sus restos llevados por los Granaderos, con todo el respeto que desgraciadamente, al igual que la consideración y el reconocimiento se logran en este momento, nunca en vida, me traen un profundo recuerdo por compartir todas las vicisitudes de gobierno y de nuestra democracia.
-¿Cuáles son las medidas que debió certificar y que más recuerda durante esa presidencia de Alfonsín?
-Hay una muy particular que une a Pugliese, a Alfonsín y a mí, cuando termina la presidencia y no su período, porque renunció buscando la salida institucional, que estaba asegurada porque habían pasado las elecciones con Carlos Menem como presidente, entonces el cambio no fue traumático. Alfonsín se dio cuenta de que no caíamos al vacío, sino que el mando recaía en un presidente elegido, entonces el último decreto que rubriqué fue la aceptación de la renuncia de Pugliese como ministro del Interior en ese momento. En ese decreto está la aceptación de la renuncia de él, la firma del presidente Alfonsín y yo rubricando esa aceptación. No había ya ningún ministro y la tradición hace que el escribano firme los decretos del primer ministro designado y de la aceptación de la renuncia del último que se aleja cuando cesa el presidente.
-¿Y los días más críticos?
-Diría que los días de aquella Semana Santa, cuando casualmente estaba en Tandil jueves y viernes, cuando estuvo visitando a Juan Carlos en la Cámara de Diputados, mientras que después fui a Presidencia junto a mi esposa a visitarlo a Alfonsín. Verdaderamente transmitía una sensación de tranquilidad y de seguridad a todos los que lo veíamos y fueron días muy difíciles.
Lo que verdaderamente quedará de su presidencia es ese juicio histórico a las Juntas Militares, dentro de todos los marcos legales y constitucionales. Evidentemente también la paz con Chile y también algún día se podrá ver con tranquilidad si `la casa está en orden´ fue producto de una circunstancia especial o si fue producto de la única salida que pudo tener en ese momento el gobierno constitucional para salvar la vida de mucha gente y el orden también.*
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