Quedó detenido el hombre sospechado de asesinar a golpes al matrimonio de italianos
A pocas horas del macabro hallazgo en el domicilio de 14 de Julio 134, la Policía dio con el autor del doble crimen, según se confió desde la investigadores que anoche, tras tomarle declaración indagatoria quedaba en carácter de detenido, acusado del sangriento episodio que en exclusiva en la edición de ayer este Diario informó.
El aprehendido, identificado como Martín De Agostini (ver …), fue detenido tras ser reconocido por las imágenes de la cámara de seguridad que el domicilio donde ocurrió el hecho tenía en el portón de ingreso a la finca.
Según trascendió, las imágenes resultaron claras cuando una persona con idénticas características físicas del detenido es recibido por Antonio Bravata, mientras que su esposa Francesca Crocci estaba dentro de la casa, alrededor de las 10.30 del miércoles.
Una hora más tarde aproximadamente, el hombre salió por el mismo lugar, con sus prendas cambiadas o al menos tapadas en la parte del torso.
Se dijo incluso que se observaba cuando ingresaba que llevaba un elemento contundente, que podría ser un martillo, empero desde la investigación se aclaró que para con ese detalle las imágenes no son tan esclarecedoras. Sí se advierte una determinada actitud como que se guarda algún elemento, pero no mucho más.
Precisamente la hora de ingreso y egreso del sujeto de la vivienda coincidían con el horario que databa la muerte del matrimonio, que yacía tendido en el piso del living, con buena parte de sus cuerpo y, principalmente sus rostros, bañado en sangre, producto de los golpes recibidos por un elemento contundente.
A propósito de la escena del crimen, se informó también que uno de los cuerpos había sido arrastrado desde el comedor hacia el living, quedando al lado del otro cadáver. Claramente el sospechoso lo movió y así lo demostraban las manchas de sangre con un claro recorrido de una dependencia a la otra.
El aprehendido, identificado como Martín De Agostini (ver …), fue detenido tras ser reconocido por las imágenes de la cámara de seguridad que el domicilio donde ocurrió el hecho tenía en el portón de ingreso a la finca.
Según trascendió, las imágenes resultaron claras cuando una persona con idénticas características físicas del detenido es recibido por Antonio Bravata, mientras que su esposa Francesca Crocci estaba dentro de la casa, alrededor de las 10.30 del miércoles.
Una hora más tarde aproximadamente, el hombre salió por el mismo lugar, con sus prendas cambiadas o al menos tapadas en la parte del torso.
Se dijo incluso que se observaba cuando ingresaba que llevaba un elemento contundente, que podría ser un martillo, empero desde la investigación se aclaró que para con ese detalle las imágenes no son tan esclarecedoras. Sí se advierte una determinada actitud como que se guarda algún elemento, pero no mucho más.
Precisamente la hora de ingreso y egreso del sujeto de la vivienda coincidían con el horario que databa la muerte del matrimonio, que yacía tendido en el piso del living, con buena parte de sus cuerpo y, principalmente sus rostros, bañado en sangre, producto de los golpes recibidos por un elemento contundente.
A propósito de la escena del crimen, se informó también que uno de los cuerpos había sido arrastrado desde el comedor hacia el living, quedando al lado del otro cadáver. Claramente el sospechoso lo movió y así lo demostraban las manchas de sangre con un claro recorrido de una dependencia a la otra.
Aprehensión y traslado
Una vez emprendida la búsqueda una comisión policial arribó al domicilio del sospechoso, sito en 25 de Mayo 1435, donde alrededor de las 9.30 se lo encontró y quedó en carácter de aprehendido a disposición de la Justicia.
Si bien algunas versiones dieron cuenta sobre un intento de fuga, se aclaró que el hombre se disponía a subir a su auto y cuando vio la presencia policial intentó correr, pero la huida duró apenas unos metros, cuando se topó con los uniformados ya no ofreció resistencia alguna.
Promediando la jornada de sábado, el único detenido por el crimen del matrimonio fue trasladado a la fiscalía.
En la sede de la Subdelegación Departamental de Investigaciones –DDI- de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, se percibió algo de movimiento durante la tarde.
Con el principal sospechoso alojado en las instalaciones de Perón al 1400, los jefes de la DDI aguardaban novedades del fiscal Luis Piotti, que intervino en la investigación del hecho.
Lo cierto es que previamente debían completarse “algunas diligencias”, entre ellas un allanamiento en la casa del sospechoso, para que la fiscalía solicitara el correspondiente traslado a la sede judicial.
Alrededor de las 19, algunas autoridades policiales, entre los que se encontraba el comisario Walter Gil, titular de la Seccional Primera, salieron de la propiedad como antesala de un posterior movimiento en el lugar.
Algunos minutos después, custodiado por dos efectivos y con su rostro cubierto, finalmente salió el detenido de la DDI y se procedió al traslado en una camioneta Chevrolet color verde.
Luego, el rodado, en el que viajaban cuatro efectivos, ingresó a la sede del Poder Judicial por Uriburu Sur. Por la parte posterior del edificio, al sospechoso descendió e ingresó a las instalaciones para prestar declaración indagatoria ante el fiscal y su defensor, para luego recibir la detención en carácter de imputado por el cruento hecho que conmocionó a la ciudad.
Si bien algunas versiones dieron cuenta sobre un intento de fuga, se aclaró que el hombre se disponía a subir a su auto y cuando vio la presencia policial intentó correr, pero la huida duró apenas unos metros, cuando se topó con los uniformados ya no ofreció resistencia alguna.
Promediando la jornada de sábado, el único detenido por el crimen del matrimonio fue trasladado a la fiscalía.
En la sede de la Subdelegación Departamental de Investigaciones –DDI- de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, se percibió algo de movimiento durante la tarde.
Con el principal sospechoso alojado en las instalaciones de Perón al 1400, los jefes de la DDI aguardaban novedades del fiscal Luis Piotti, que intervino en la investigación del hecho.
Lo cierto es que previamente debían completarse “algunas diligencias”, entre ellas un allanamiento en la casa del sospechoso, para que la fiscalía solicitara el correspondiente traslado a la sede judicial.
Alrededor de las 19, algunas autoridades policiales, entre los que se encontraba el comisario Walter Gil, titular de la Seccional Primera, salieron de la propiedad como antesala de un posterior movimiento en el lugar.
Algunos minutos después, custodiado por dos efectivos y con su rostro cubierto, finalmente salió el detenido de la DDI y se procedió al traslado en una camioneta Chevrolet color verde.
Luego, el rodado, en el que viajaban cuatro efectivos, ingresó a la sede del Poder Judicial por Uriburu Sur. Por la parte posterior del edificio, al sospechoso descendió e ingresó a las instalaciones para prestar declaración indagatoria ante el fiscal y su defensor, para luego recibir la detención en carácter de imputado por el cruento hecho que conmocionó a la ciudad.
La declaración
Según se informó al cierre de esta edición, por más de tres horas el detenido prestaba declaración asesorado por el defensor oficial, Diego Araujo, con quien se aprestaba a ser indagado ya bajo la figura de imputado.
Empero, con el paso de las horas se confiaba la noticia: el detenido iba a confesar “a medias” su responsabilidad en el hecho frente a las contundentes pruebas en su contra.
En efecto, el hombre admitió haber concurrido a la casa de los italianos, con quien mantenía una deuda significativa de dinero, pero afirmó no recordar qué pasó una vez adentro.
Así, el fiscal ya daba por cerrada la indagatoria pasada la medianoche, concluyendo en una investigación exitosa en la cual se trabajó con celeridad frente a un caso que conmocionó a la ciudad a partir de la salvaje agresión como de los protagonistas que estaban en juego, tanto las víctimas como victimario.
De aquí en más, será materia de ministerio público y defensa resolver qué grado de convicción tiene la presunta “amnesia” que dijo padecer el homicida que quedó detenido bajo la figura de doble homicidio calificado.
Tal informó El Eco de Tandil en la edición pasada, el trágico suceso fue alertado a la policía por un joven estudiante oriundo de Olavarría, identificado como Esteban Fernández (34), que alquilaba una pieza en la propiedad donde ocurrió el doble homicidio.
El estudiante había arribado a Tandil tras estar su ciudad por razones familiares, y al ingresar a la casa y ver que el portón estaba entreabierto se encontró con la luctuosa escena, donde los cuerpos de los italianos yacían en el piso, con importantes golpes en la región craneal.
Empero, con el paso de las horas se confiaba la noticia: el detenido iba a confesar “a medias” su responsabilidad en el hecho frente a las contundentes pruebas en su contra.
En efecto, el hombre admitió haber concurrido a la casa de los italianos, con quien mantenía una deuda significativa de dinero, pero afirmó no recordar qué pasó una vez adentro.
Así, el fiscal ya daba por cerrada la indagatoria pasada la medianoche, concluyendo en una investigación exitosa en la cual se trabajó con celeridad frente a un caso que conmocionó a la ciudad a partir de la salvaje agresión como de los protagonistas que estaban en juego, tanto las víctimas como victimario.
De aquí en más, será materia de ministerio público y defensa resolver qué grado de convicción tiene la presunta “amnesia” que dijo padecer el homicida que quedó detenido bajo la figura de doble homicidio calificado.
Tal informó El Eco de Tandil en la edición pasada, el trágico suceso fue alertado a la policía por un joven estudiante oriundo de Olavarría, identificado como Esteban Fernández (34), que alquilaba una pieza en la propiedad donde ocurrió el doble homicidio.
El estudiante había arribado a Tandil tras estar su ciudad por razones familiares, y al ingresar a la casa y ver que el portón estaba entreabierto se encontró con la luctuosa escena, donde los cuerpos de los italianos yacían en el piso, con importantes golpes en la región craneal.
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EL DETENIDO ESTABA MAL ECONOMICAMENTE
La confesión del homicida
A medida que pasaban los minutos en la sede judicial cobraba mayor fuerza la versión que el detenido De Agostini confesaría su responsabilidad en el doble crimen.
El móvil del sangriento episodio era lo que restaba procesar a los investigadores para cerrar el expediente, así el propio De Agostini hablaría de sus urgencias económicas, que lo llevaron a contabilizar una deuda importante, dentro de la cual estaba la de Bravata, quien se dedicaba al préstamo de dinero.
Precisamente con el matrimonio el victimario se había conocido en el Casino. Allegados al ahora detenido supieron informar que precisamente era un asiduo concurrente y allí habría empezado su descontrolada economía.
De hecho, al comenzar a trabajar en el mantenimiento y construcción de piletas, tenía trabajo, pero las deudas se hacían cada vez más grandes, incluso pidiendo plata adelantada por trabajos que luego no podía culminar.
Sin embargo su relato iba a entrar en un llamativo paréntesis cuando tenía que detallar lo ocurrido en la vivienda. Así, el acusado ratificó no recordar nada lo allí sucedido y por más insistencia de la fiscalía se optó por cerrar la indagatoria en lo que resultó una densa, maratónica jornada que terminó por esclarecer el cruento hecho.
El móvil del sangriento episodio era lo que restaba procesar a los investigadores para cerrar el expediente, así el propio De Agostini hablaría de sus urgencias económicas, que lo llevaron a contabilizar una deuda importante, dentro de la cual estaba la de Bravata, quien se dedicaba al préstamo de dinero.
Precisamente con el matrimonio el victimario se había conocido en el Casino. Allegados al ahora detenido supieron informar que precisamente era un asiduo concurrente y allí habría empezado su descontrolada economía.
De hecho, al comenzar a trabajar en el mantenimiento y construcción de piletas, tenía trabajo, pero las deudas se hacían cada vez más grandes, incluso pidiendo plata adelantada por trabajos que luego no podía culminar.
Sin embargo su relato iba a entrar en un llamativo paréntesis cuando tenía que detallar lo ocurrido en la vivienda. Así, el acusado ratificó no recordar nada lo allí sucedido y por más insistencia de la fiscalía se optó por cerrar la indagatoria en lo que resultó una densa, maratónica jornada que terminó por esclarecer el cruento hecho.
“En poco tiempo se integraron porque
en nosotros encontraron una familia”
en nosotros encontraron una familia”
Francisco Tripodi, de la Colectividad Italiana, manifestó su profundo dolor por lo que sucedió con Antonio Bravata y su esposa Francesca, el matrimonio italiano brutalmente asesinado el miércoles a media mañana y hallados recién el viernes por la noche.
Según contó, conocieron a la pareja en marzo cuando comenzaron a formar parte de la Colectividad Italiana, ya que hacía poco que residían en Argentina. Si bien en muy poco tiempo se integraron a la colectividad y participaban de todas las actividades que allí se realizaban, contó que “de su vida privada nadie sabía nada, eran muy reservados”.
Francesca dictaba charlas de italiano (era el único idioma que sabía) todos los miércoles y viernes. Sin embargo, la semana pasada no lo hizo ninguno de los dos días.
“Me llamó mucho la atención que no vinieran ninguno de los dos días porque ellos eran muy puntuales. Nos extrañó porque eran los primeros en llegar”, aseguró en diálogo con El Eco de Tandil.
Tripodi resaltó que en tan poco tiempo se integraron mucho a la colectividad. “Estaban muy solos en Tandil y en nosotros encontraron una familia”, expresó.
Más allá de su reservada vida, siempre participaron de los distintos eventos que la colectividad realizó y la comunidad apenas sabía de su pasado, sólo que eran sicilianos, que hacía unos 14 meses residían en la ciudad y que tenían familia, pero lejos de aquí.
También se confirmó sobre la curiosa cantidad de pasaportes que las víctimas tenían y el parentesco con otro ciudadano italiano que estaba detenido en Ezeiza, pero que hasta aquí no guardaba relación alguna con el fatal desenlace.
Según contó, conocieron a la pareja en marzo cuando comenzaron a formar parte de la Colectividad Italiana, ya que hacía poco que residían en Argentina. Si bien en muy poco tiempo se integraron a la colectividad y participaban de todas las actividades que allí se realizaban, contó que “de su vida privada nadie sabía nada, eran muy reservados”.
Francesca dictaba charlas de italiano (era el único idioma que sabía) todos los miércoles y viernes. Sin embargo, la semana pasada no lo hizo ninguno de los dos días.
“Me llamó mucho la atención que no vinieran ninguno de los dos días porque ellos eran muy puntuales. Nos extrañó porque eran los primeros en llegar”, aseguró en diálogo con El Eco de Tandil.
Tripodi resaltó que en tan poco tiempo se integraron mucho a la colectividad. “Estaban muy solos en Tandil y en nosotros encontraron una familia”, expresó.
Más allá de su reservada vida, siempre participaron de los distintos eventos que la colectividad realizó y la comunidad apenas sabía de su pasado, sólo que eran sicilianos, que hacía unos 14 meses residían en la ciudad y que tenían familia, pero lejos de aquí.
También se confirmó sobre la curiosa cantidad de pasaportes que las víctimas tenían y el parentesco con otro ciudadano italiano que estaba detenido en Ezeiza, pero que hasta aquí no guardaba relación alguna con el fatal desenlace.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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