Quince velitas para El Club de Teatro
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
“En un comienzo sólo nos abocamos a los talleres de teatro y más adelante, empezó a imponerse la necesidad de tener nuestra propia sala. Y eso sucedió al año siguiente”.
-¿Cómo fue eso?
-La sala trajo la posibilidad de acrecentar la producción teatral de la ciudad. El Club (fiel a su objetivo fundacional) empezó a dar más espacio a los grupos independientes para ensayos, experimentación y funciones. Al mismo tiempo, nuestros alumnos fueron convirtiéndose en colegas y aportando sus estilos propios. Así, el club empezó a perfilarse, por esta acción multiplicadora, como un lugar de formación, encuentro, experimentación y desarrollo para los artistas y el teatro de la ciudad.
-Y así llegaron al 2011
-Con más de 300 alumnos de todas las edades, esto significa un crecimiento muy importante para nuestra Institución y para el desarrollo cultural de nuestra ciudad. Nuestra sala trabaja todo el año, no cierra ni en verano, ofrece una variada cartelera de espectáculos y realmente es un orgullo para nosotras.
-Y hubo flor de festejo anoche ¿es así?
-Claro, como se merece el Club de Teatro, con una fiesta de Gala en Acero donde hubo de todo, cena, baile, sorteos importantes, videos, show, en fin una verdadera fiesta que nadie que haya pasado por el Club faltó y no sólo alumnos sino amigos, gente que nos acompañó, público que asistió siempre, amigos
Nosotros y los otros
-¿Cuándo se habla del Club de Teatro de qué cosas se habla?
-De personas y muchas, cada vez más. Se habla de espacios comunes capaces de transformarse en lugares fantásticos. Se habla de risas descubiertas en medio de un juego y de personajes que el público se lleva para charlar en la sobremesa.
Se habla de la calidez de su sala, que, con tantos amigos, siempre resulta pequeña. Se habla de la continuidad y de la vigencia de los desafíos. Se habla de momentos compartidos y de un tiempo distinto. Se habla de amigos que suman, que acompañan, que proponen, que “están siempre”.
-Son quince años en los que hay mucho para destacar
-Seguramente, ya que inscribimos mas de mil alumnos. Pusimos en escena 130 producciones. Abrimos las puertas a 40 espectáculos de la ciudad y la zona. Realizamos más de 200 funciones para escuelas. Recibimos a más de 40.000 espectadores. Incorporamos docentes. Ofrecimos nuestro espacio para el desarrollo de varios grupos independientes. Mejoramos las instalaciones. Obtuvimos el apoyo del Instituto Nacional de Teatro. Llevamos nuestros espectáculos a distintas ciudades de la provincia y a numerosos festivales teatrales y congresos de nuestro país. Recibimos premios regionales y provinciales. Vimos a nuestros alumnos obtener distinciones, crecer e insertarse en el ámbito profesional… sobre todo ¡seguimos!
-¿Es un club de Teatro en construcción permanente?
-Por supuesto porque es un ámbito que no estará totalmente definido mientras nos queden ideas y porque nos hemos sostenido en el tiempo y nos instalamos en la continuidad. Porque nos encontramos en permanente cambio, tal vez ahí radica la importancia de estos quince años.
El trabajo que viene
Seminario -taller de
percepción no visual
“Aprendiendo a mirar lo que no se ve”
Dictado por la licenciada Marcela Juárez-
Directora, actriz y docente teatral, licenciada en Teatro, profesora de Educación preescolar. Directora del espectáculo “Nada que ver” (teatro oscuro). Dirigido a:
Estudiantes de teatro y actores que quieran desarrollar y profundizar el manejo de sus sentidos mas allá de la vista ampliando el abanico de herramientas actorales.
Docentes y profesionales vinculados a la actividad artística y desarrollo expresivo de grupos diversos.
Docentes y profesionales vinculados a la discapacidad visual .
Personas interesadas en su propio desarrollo sensitivo.
La propuesta del seminario consiste en poner en practica ejercicios y experiencias en oscuridad utilizando un método propio que integra elementos de actuación, técnicas de comunicación , confianza y percepción grupal e improvisación-
Se desarrolla a lo largo de seis meses (abril a septiembre) con frecuencia semanal y organizado en encuentros de dos horas de duración
La modalidad es práctica aportándose encuadre teórico y material de lectura complementaria.
Seminario de Stand Up y/o
Monólogo Teatral Humorístico
¿Es diferente? ¿Es lo mismo? ¿Qué es Stand up? Mis conocimientos básicos de Inglés, que adquirí en la escuela secundaria con la señorita Miss Rosita Pediconi, me alcanzan para ir al diccionario y ver que stand – up es, “Póngase de pie” en el anglosajón e imperativo idioma, ¿entonces? Una orden como de escuela primaria: ¡A ver usted! ¡Póngase de pie y nos cuenta qué es tan gracioso… si es tan gracioso cuéntelo así nos reímos todos!
No se trata de eso en absoluto… se trata de hacer reír. De formar al comediante que hay dentro de uno. No al cómico. Pues el cómico es un artista que te hace reír con un chiste. Un comediante de Stand Up es un artista que te hace reír con su visión particular de la vida cotidiana. Y se llama Stand Up porque los yanquis fueron los primeros que se avivaron de ponerle un nombre. Y como eran comediantes que contaban cosas parados, le pusieron Stand up. Pero este género como tal ya era practicado por muchos y famosos comediantes argentinos como Pepe Arias, Juan Verdaguer, Tato Bores, Carlitos Perciavale o Enrique Pinti, por citar a algunos.
Por eso la denominación que más me gusta es la de Monólogo Teatral Humorístico y entre paréntesis (muy) Stand- up. Como para aclarar y que no oscurezca.
Pero si vamos a lo interesante, a lo que tiene que ver con lo que se hará en el Seminario, es tratar de desarrollar la técnica de observación de la realidad, de lo común y cotidiano (cada uno desde su propia óptica) y ponerla entre comillas. Subrayarla para que quede “evidente” y “extraña” a los ojos de todos; y podamos lograr que todos nos identifiquemos con ella. Para reírnos de lo que nos pasa todo el tiempo. Humor de identificación y de reconocimiento. De saber que a todos nos pasan las mismas cosas y que nada es tan grave como para no poder sacarnos una risa.
La idea del Seminario es brindar las herramientas necesarias para que los talleristas desarrollen en escena sus propios monólogos cómicos, y se los lleven abajo del brazo, previo montaje de un espectáculo para exponerlo a público.
Algunos de los temas que veremos paso a paso:
-Desinhibición y aproximación escénica
-Creación de un monólogo de humor (desde una palabra, desde una imagen, desde un objeto, desde una situación). Estructura o esqueleto de un monólogo humorístico. Concepto de gag y remate. Actitud del comediante. El manejo del "conflicto" en un monólogo de humor. Disposición física. Fraseo y ritmo Manejo del público. El aquí y ahora del humor.
Talleres para gente grande
Empezamos a pensar por qué los talleres de expresión artística integral siempre están pensados para chicos, mientras los grandes … quedan afuera.
Como si las personas “grandes” tuvieran la obligación de elegir o hacer una sola disciplina por vez. Como si ya tuvieran que tener claro lo que les gusta y hacer solo eso.
En verdad, lo que suele pasar es que las personas, (por muy mayores que sean) tienen muchas ganas de hacer muchas cosas. Un poco de todo, para no aburrirse.
Así surgió la idea de este taller pensado para gente grande que tiene ganas de moverse y estar activo de la cabeza a los pies, sin tener que dividirse en partes cada vez que decide tomar una clase o empezar una actividad.
La idea es generar un espacio de expresión donde desarrollar todas las capacidades expresivas , divirtiéndose, compartiendo un grupo y aprendiendo desde la acción en la medida de las fuerzas de cada uno.
Poner en acción cuerpo, ideas y corazón a través de la expresión corporal, la literatura, el cine, la expresión teatral, el canto, y el dialogo con otros. Sin rutinas sino con la intención de hacer cada día algo distinto, cada vez más entretenido, y más integral.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios