Realizarán hoy una asamblea constitutiva para el proyecto de un centro cultural en Maggiori
Un grupo de jóvenes recibió a este Diario el sábado por la tarde, en un pequeño, pero a la vez más grande que ninguno, quincho del barrio Maggiori. Ya se verá por qué, aunque ellos lo llamen ?El Quinchito?. Allí, vecinos llevan adelante un microemprendimiento para fomentar una red social de consumo de pan, lo que ya fue tema de otra nota en estas páginas.
Pero en ese lugar también se cocina el proyecto de un centro cultural para la barriada. ?Atrapasueños?, se llamará, si pueden atrapar el primero de todos los sueños que tienen: concretar esta iniciativa.
Los adolescentes de Maggiori, integrantes del grupo denominado ?Los Maggios?, son apoyados en sus actividades por estudiantes de la carrera de Trabajo Social, que realizan sus prácticas preprofesionales en el barrio.
?Me llevaron un papelito avisando que nos juntábamos y vine?, contó Nadia, con timidez, sobre el suceso de hace cuatro años. Como el común de la gente, los chicos no están acostumbrados a ser parte de una entrevista, aún con un cronista joven que les habla para que se suelten. Lo logra a medias, porque todos hablan con pocas palabras, aunque igualmente así pueden expresar lo que el grupo significa para ellos.
Rocío fue una de las más desenvueltas: ?Una amiga me contó que tenían ganas de hacer una agrupación para los chicos del barrio. Ahí convocamos a la reunión y nos empezamos a juntar en la plaza. Comenzamos a organizar talleres de sexualidad y de adicciones, con profesionales que venían a dictarlos, en la sociedad de fomento?. De esa manera contaron un poco más del grupo, sus intereses y objetivos. ?También hicimos festivales para recaudar fondos y un viaje a Mar del Plata?, agregó Rocío. Surge así, en medio de la charla, la recreación, otro de los puntos en el que los estudiantes de trabajo social hacen hincapié a la hora de encarar su labor.
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El sentido de pertenencia se define a través de un espacio. Por ende, los chicos necesitan un lugar propio. Por más que ?El Quinchito? aparezca como el sitio en donde ellos ?son? (sí, a secas, lo que demuestra la importancia que le asignan al grupo), tienen un proyecto ambicioso. Las primeras metas logradas lo sustentan, por lo tanto parece que no van a descansar hasta que Centro Cultural Atrapasueños sea una realidad.
?El objetivo es hacerlo para los talleres. Me gustaría que los talleres sirvan para estudiar, para apoyarnos en aprendizaje de la escuela?, dijo Macarena.
Lucas, que interviene por primera vez, acotó que ?la idea es hacer algo por el barrio, para que participen los adolescentes. Empezamos cuando éramos muy chicos, en el grupo de recreación. Después, crecimos y las actividades que se hacían ahí no eran para nuestra edad. Ahí surgió la idea del grupo y el centro cultural?.
Entre las gestiones de ?Los Maggios?, se encuentra un contacto con el entonces secretario de Desarrollo Social, Julio Elichiribehety, para que la comuna les facilite la obtención de un terreno donde se levante ?Atrapasueños?. Sin embargo, para que la cesión sea posible, primero tienen que contar con una personería jurídica.
?Por eso estamos convocando a la gente del barrio para la asamblea constitutiva y así armar la comisión directiva?, explicó Rocío. El encuentro tendrá lugar hoy a las 16.30 en Cabral 1993, la casa de una vecina del barrio que apoya la iniciativa.
Por el lado de los estudiantes, Natalia Donoso enfatizó sobre los conceptos de participación ciudadana y derechos humanos que tratan de imprimirle a las actividades del grupo (como los cine debate, por ejemplo), pero que a la vez surge de manera espontánea como una inquietud de sus propios integrantes: ?Los chicos participaron en distintos actos de la ciudad, como el aniversario de la muerte del docente Carlos Fuentealba, el pedido de aparición por Jorge Julio López o el recordatorio de ?La noche de los lápices?, que eran chicos como ellos, con inquietudes como ellos, que se juntaban. Después se trabajó sobre la idea del por qué ahora ellos se pueden juntar y antes prácticamente no se podía?.
Poder decir
Entre mate y mate, los adolescentes ya contaron qué hacen dentro del grupo. Pero en el final, ya cuando los amargos comenzaron a lavarse, dejaron las impresiones de lo que significa integrar ?Los Maggios?. ?Me gusta venir por el compañerismo que existe acá. Hicimos un nuevo grupo en el barrio, porque yo no los conocía a todos los chicos?, dijo Lucrecia.
Yamila fue un poco más allá: ?Acá compartimos muchas cosas. Y cada uno puede formar y expresar su opinión, cosa que en otros lados no podemos hacer; o contamos cosas que en otro lado tampoco podemos contar. Yo a los chicos les pido una opinión sobre los problemas que tengo. Y ellos saben cosas que mis amigos no saben?.
Por último, también habló de la idea que más sorprendió al cronista: ?Las actividades tienen que servir para los chicos del barrio, para sacarlos a muchos de los peligros de la calle?, dijo. Adolescentes haciendo por otros adolescentes y trabajando para los que vendrán. Eso es lo que se gesta en un pequeño gran quinchito del barrio Maggiori. *
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