Reclaman por la enorme diferencia entre lo que le pagan al productor lechero y el precio en góndolas
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Patricio Berra, responsable de El Amanecer, afirmó que “hay una brecha muy grande entre lo que le pagan al productor y los precios que pagan los consumidores”. Y remarcó que “el productor tiene razón en pedir la reconversión de precios porque los costos son en dólares y han subido a lo largo del último año”.
De acuerdo a datos oficiales, en abril la industria pagó a los productores tamberos un promedio de 1,57 el litro, mientras que ellos reclaman un incremento que lleve a 1,80 el litro.
“Es cierto el reclamo de los productores, también es cierto lo que pasa del otro lado de la cadena. Hay una relentización, está mucho más lenta la comercialización de productos”, explicó.
Aseguró que hay una “gran diferencia entre el valor que vende una industria y el que venden las cadenas comerciales”. Y señaló que, mientras las cadenas comerciales de Tandil están comprando un queso Cuartirolo o Por Salut entre 16 y 19 pesos, ese mismo producto se está vendiendo en los comercios entre 40 y 45 pesos el kilo.
“La diferencia no se la está quedando ni el productor ni el industrial, porque el industrial vende al 50 por ciento del valor de góndola. Por lo tanto, hay una brecha enorme con la cadena de valor inicial, que son el productor y el industrial, que ponen un montón de valor agregado, de mano de obra y de costos y que no se están pudiendo apropiar de eso”, recalcó.
Y explicó que, si bien hay un programa estratégico de lechería, que el concejal Atilio Magnasco viene desarrollando a nivel nacional, “la implementación concreta en toda la cadena de valor hoy no está concretada”.
Asimismo, señaló que “hay políticas nacionales, que hacen que a la lechería le esté sucediendo lo mismo que al trigo y la carne; ante las restricciones de la salida de las importaciones, al no poder salir el producto, todo ese volumen excedente que podría salir al mercado externo, con muy buenos valores, se vuelca al mercado interno. Entonces hay una presión sobre el productor que hace que tenga que bajar el precio o no pueda seguir subiendo”.
Berra resaltó que “el stock que hay hoy es enorme, ha aumentado muchísimo año a año la oferta de leche; estamos hablando de entre un 17 y un 20 por ciento más de leche en la Argentina, por eficiencias ganadas por los productores”.
“Tener excedentes es extraordinario para el país, el tema es que no salen al mercado externo y en el mercado interno no puede aumentar mucho más el consumo, sobre todo en contextos inflacionarios”, explicó.
No invierten por
la incertidumbre
Por su parte, el concejal Atilio Magnasco afirmó que más allá del bajo precio que se le paga al productor por la leche, “está el problema de la tremenda incertidumbre que hay, que es mucho más grave porque hace que el productor no realice inversiones importantes, la industria tampoco lo hace, porque nadie está confiando en que se mantenga una línea de acción determinada”.
Asimismo, señaló que “no sabe cuál es la política lechera del Gobierno nacional y además es muy variable; de acuerdo a la situación y la época del año cambian totalmente el discurso y las acciones”.
“Eso ha hecho que la industria no haya invertido. Como consecuencia, hoy nos encontramos con que con un pequeño aumento de la producción primaria por buenas condiciones climáticas haya grandes problemas en la industria para procesarlo porque no hay capacidad instalada para eso debido a que en los últimos siete años no se ha invertido prácticamente nada en el sector”, explicó.
En ese sentido, manifestó que los productores tienen maquinarias antiguas con las cuales “pierden eficiencia”, pero estimó que para adquirir equipamiento moderno hoy “se trata de inversiones que están arriba de un millón y cuatro millones de pesos dependiendo del tipo de instalación”.
“El productor no lo puede hacer porque no tiene seguridad de cómo estará el negocio en el futuro inmediato. De repente se prohíben las exportaciones, de pronto se quiere convencer a todo el mundo de que coma lácteos. Ahora el secretario de Comercio del Interior (Guillermo Moreno) va a lanzar un Plan de Lácteos para Todos, que sabemos que es una cuestión marketinera que no tiene ningún efecto en el consumo de la población”, explicó.
Magnasco criticó que “ha sido tan errática la política exterior comercial de nuestro país, tanto en el tema de lechería como en el tema de carne que pasamos de ser el segundo exportador de carne a ser el séptimo, el consumo interno cayó porque no hay suficiente cantidad de hacienda y el precio al consumidor subió un 120 por ciento en un año. En la leche, estamos estancados en la producción en los últimos 12 años, mientras Brasil por ejemplo creció un 60 por ciento. Si hubiera políticas claras, se puede producir y exportar”. *
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