Reconocen la problemática de las picadas en la zona del Lago y garantizan los controles
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco de Tandil, el funcionario local manifestó en primer lugar que “obviamente para nosotros también es una preocupación, en la rotonda hay una cámara de seguridad y de todas maneras no va a evitar las picadas. De hecho en la avenida Lunghi tenemos cámaras y también se producen picadas”.
Desmintió luego que sea cierto que no se hagan controles y mencionó los últimos que se llevaron adelante durante el fin de semana, “tanto en la zona del Lago como en la avenida Lunghi”.
En el marco de estos operativos, especificó que “en Richieri se secuestraron 6 autos y 13 motos. Luego se hizo un control sobre la avenida Lunghi, donde se secuestró un Renault 12, un Torino, un Duna y 6 motos”. Además, en ese lugar, informó que “hicimos 82 controles de alcoholemia, 7 dieron positivos y uno por exceso que se secuestró un auto”.
En otro punto, sobre los ruidos molestos, relató que “salimos con un decibelímetro de la VTV informando que el Municipio, a partir de haber incorporado en el área a un ingeniero en Seguridad e Higiene, va a empezar a sancionar -cosa que antes no lo estábamos haciendo- salvo los secuestros de motos con escape libre”.
En términos generales, si bien reconoció que “es cierto la queja porque es real el problema de las picadas en el Lago”, aseguró que “el Municipio viene haciendo los controles, muchas veces no alcanzan y en esto volvemos a la cuestión cultural y de conciencia. No podemos poner un inspector por cada una de las personas, todos saben que las motos tienen que ir con casco, que no pueden ir con escape libre, que en el auto se tiene que ir atado, que no se puede beber alcohol, estas cuestiones las sabemos y sin embargo hay una propensión de incumplir por parte de muchísima gente”.
Frente a esta problemática, garantizó que “nosotros hemos reforzado y seguiremos reforzando” los controles, pero reconoció que “sí es cierto lo de la cartelería, que Pablo Esquivel se había comprometido y que todavía no está puesta. Lo estaremos poniendo en poco tiempo. Es lo único que está faltando de la nota”.
Expuso luego que “cuando uno va a controlar por ejemplo picadas tiene que hacer un cerrojo, lo hemos acordado con la policía, de hecho, en el último control que hicimos en Lunghi nos rompieron a piedrazos el parabrisas del móvil municipal. Estuvo la policía y hubo pedradas, daños a los policías, golpes, por lo menos esto fue lo que me informaron. Controlar se intenta controlar, pero muchas veces esta cuestión no alcanza”.
Civale mencionó que “hace 15 días, en el control anterior, se pusieron vallas para impedir el paso de los vehículos y que tengan que aminorar la marcha para controlar uno por uno”.
“Se va haciendo rotación, entre los dos operativos, secuestramos en total 9 autos y 19 motos”, resumió.
Los recursos humanos
Consultado por los recursos humanos, y si esto puede ser un factor que se necesite reforzar ante la situación que se vive en distintas zonas de Tandil, informó que “en este momento tenemos 27 inspectores de control vehicular y a la noche lo hacemos con entre 6 y 8 inspectores de control vehicular, más 6 y 8 -depende el día- de la Dirección General de Inspección, más los policías”.
Señaló que “el número es importante, puede ser que haya días que no tengamos la cantidad suficiente de inspectores porque al día siguiente se tienen que prestar los servicios básicos, más algunas tareas que no se cobran pero que el Municipio acompaña, por ejemplo, las correcaminatas, el fin de semana está el Tandil Adventure y hay cortes que se hacen con inspectores municipales; está la carrera del otro fin de semana del Hogar de Varones Martín Rodríguez y pasa lo mismo; el Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea y sucede lo mismo, entonces son los mismos inspectores que algunos se afectan a la noche y otros a tareas especiales”.
La cuestión cultural
Civale confesó luego que “entendemos que a veces esa cuestión no alcanza, por eso apelamos siempre a la cuestión cultural. En detalle, especificó que “acabamos de incorporar desde el 1 de abril a cinco inspectores más para nocturnidad, hemos adquirido cuatro vehículos más para control vinculado a la cuestión también nocturna, sistemáticamente se vienen haciendo controles, muchas veces no nos alcanzan pero también apelamos a la cuestión cultural”.
Lo mismo ocurre -indicó Civale- con el tema de las fiestas privadas que “muchas veces no podemos acceder en el control pero apostamos un control de alcoholemia en las puertas. Terminamos sancionando por ruidos molestos, con multas significativas en plata al titular, ahora, no podemos evitarlas”.
Las cámaras
Respecto al pedido de colocación de cámaras de seguridad en la zona del Lago, el secretario de Gobierno local adelantó que en este momento “se están adjudicando 105 cámaras de seguridad y ahí hay previstas, pero la cámara de seguridad en sí misma no nos permitirá evitar lo que tiene que ver con la picada puntualmente”. De hecho, señaló que “todos nuestros móviles como los policiales están georeferenciados con un GPS que están todos en un Centro Unico de Monitoreo que también están viendo las cámaras de seguridad. Cuando nosotros vemos que está habiendo una picada en la cámara de Lunghi y Pujol, mandamos nuestros móviles y verificamos en el mapa que están yendo al lugar, pero lo que sucede es que cuando se llega, las picadas se trasladan a otro lugar, y mientras llegan ellos estamos viéndolas pero no las evitamos”. u
El “picódromo” y el espacio público
Sobre la posibilidad de la creación de un “picódromo”, consideró que “habría que ver quién las regula, cómo es, esto tiene que ver más con una cuestión deportiva, tiene que ser una decisión eventualmente de cualquier organismo que fiscalice este tipo de competencias deportivas, como lo hacen en Buenos Aires en el autódromo Gálvez, es una cuestión que no tiene que regular o motorizar el Estado sino son los propios organismos, estamos hablando de otra cosa, estamos hablando de una actividad deportiva contra alguien que se junta y vulnera normas que tienen que ver no sólo con una cuestión de velocidad sino que fundamentalmente incumplen con normas de alcoholemia, normas de no tener seguro, de escapes libres y otros”.
En tanto, sobre el planteo en torno a que los jóvenes se juntan por las noches en el playón del Dique y provocan disturbios, Civale manifestó que “que se junten no lo vamos a prohibir, son espacios públicos para disfrutar. Obviamente que el problema es cuando generan algún tipo de conflicto, que se junten no lo vamos a prohibir en un espacio público, al contrario, incentivamos el respeto de ese espacio público y lo intentamos controlar para que no se produzcan desmanes”.
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