Recordaron a Osvaldo Zarini, a 40 años de su fallecimiento
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La pérdida de Zarini, fundador del Instituto Universitario Tandil (gen de la Unicén), se produjo el 18 de enero de 1973, en un accidente automovilístico. En ese tiempo, cumplía funciones como ministro de Educación de la Provincia de Buenos Aires.
Durante su discurso, el rector de la Universidad, Roberto Tassara, reconoció “la idea fundacional de Osvaldo, de pensar en los sesenta que Tandil podía tener una universidad”.
Tassara consideró que “esa llama, esa idea creativa es sin duda lo más valioso, porque no era fácil pensarlo: sólo a él se le ocurrió y, además, pretendió llevarlo adelante, y lo hizo”.
El contador definió a Zarini como “un hombre entero de la educación, con una enorme vocación”.
“No fue solamente un pensador. El pensaba las cosas y después las ejecutaba, eso no es menor”, destacó.
Valoró también que “su espíritu creador, fundamental, innovador, tuvo también ese espíritu de trabajo, de convicción, que contagió a sus colaboradores”.
“Empeñó su vida y sus bienes en pos de esta Universidad. Llegó a hipotecar su casa para poder financiar a la Universidad. Y, además, ad honórem, porque él vivía del salario de la escuela secundaria”, remarcó el rector de la Unicén.
Compromiso
Tassara recordó que Zarini, en los principios del Instituto Universitario “llegaba entre las 4 y las 5 a la casa de aquí enfrente, Pinto 348, y en la máquina de escribir dejaba instrucciones, para a las 7 irse a dar clases a la Escuela Normal”.
“No siempre tuvo el apoyo que merecía. Para algunos, se trataba de una idea disparatada, pero hubo muchos estudiantes que creyeron que este proyecto era posible”, marcó.
El rector optó por cerrar con la lectura de unas palabras pertenecientes al pionero, cuando se creó el Instituto Universitario: “Tenemos aquí contraído un compromiso con el pueblo. Esperamos poder responder positivamente a los problemas que emanan de ese compromiso, para que esta semilla que hoy plantamos en Tandil fructifique y haga reales nuestros sueños”.
“Querido Osvaldo –continuó Tassara–, sé que el alcance de tus sueños era casi infinito. Pero esta comunidad universitaria que hoy te rinde homenaje te asegura que plantaste una semilla de enorme calidad, de enorme vocación, y por eso podemos estar orgullosos de nuestra Universidad, la que fundaste y soñaste”.
Una epopeya
Francisco Serrano, docente que compartió con Zarini la etapa fundacional, mencionó que “él nos decía ‘ahora tenemos que ir por más, tenemos que ir por la Universidad’, y nos empezó a decir cómo se podía llevar a cabo”.
Para Serrano, el precursor de la educación universitaria en Tandil llevó adelante “una epopeya, una aventura del espíritu”.
“Empezamos a trabajar ante el descreimiento de casi todos”, manifestó, y luego recordó el proceso de formación de todas las facultades.
“El nos convenció, nos hizo fácil todo lo difícil. Y lo hizo en un momento en que las universidades tradicionales habían absorbido todo. Era impensado que surgiera una universidad en otro punto del país”, señaló.
Serrano concluyó diciendo que “Zarini nos metió en la cabeza que la Universidad era fundamental. Decía siempre que iba a transformarse en un gran centro de formación y que iba a dar trabajo a mucha gente”.
Tras estas palabras, el rector Tassara, junto a la esposa e hijos de Zarini, procedió a descubrir la placa recordatoria, que rinde homenaje al padre de la Universidad Nacional del Centro.
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