Rectores quieren profundizar la educación a distancia, y superar barreras en la formación
Una amplia coincidencia entre rectores de universidades nacionales generó la necesidad de debatir con profundidad el avance de las carreras que se dictan bajo modalidad a distancia, durante uno de los paneles centrales del encuentro sobre esa materia que se realizó en el Centro Cultural Universitario..
Se trata del V Seminario Internacional ?De legados y horizontes para el Siglo XXI? que la Red Universitaria de Educación a Distancia realizó con la presencia de educadores de varios puntos de la Argentina e inclusive provenientes del exterior. El mencionado panel de máximas autoridades universitarias, contó con la participación del rector de la Universidad Nacional de Quilmes, Gustavo Lugones, el de la Universidad Nacional de Cuyo, Arturo Somoza, de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Eugenia Márquez, y el rector de la Unicén, Roberto Tassara.
Tras reconocer el crecimiento de la modalidad a distancia en Argentina y el mundo, que se produjo fundamentalmente desde la década del 90 a esta parte, las autoridades coincidieron a la hora de evaluar que deberá convivir en el futuro con la tradicional modalidad presencial, además de ayudar a superar barreras que muchos encuentran a la hora de recibir educación superior.
Entre esas barreras o dificultades que se pueden atravesar mediante la modalidad a distancia, se mencionaron a las geográficas, de carga horaria, o incluso de salud, que pueden ser comprendidas cuando se aborda desde esa modalidad.
Además, también convinieron que de acuerdo a los resultados que se han obtenido hasta el momento en las mencionadas universidades, la calidad formativa de los graduados no se ha visto afectada, como se suponía cuando recién se iniciaban las primeras experiencias.
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La apertura del panel, estuvo a cargo de Tassara. El rector de la Unicén, puntualizó que ?los cambios económicos y sociales han comenzado a desarrollarse y reafirman la importancia de la educación, la ciencia y la tecnología, para el desarrollo de los países y para la calidad de vida?.
Por eso, remarcó que ?las universidades están llamadas a jugar un rol fundamental y no deben eludirlo, porque estamos demandadas a responder a problemas locales, regionales y nacionales, sea que nos convoquen o no para ello?.
Ante ese llamamiento, relacionó la educación a distancia con el ?compromiso social universitario?, pidió ?valorizar la educación de grado, como así también despejar la desconfianza implícita o explícita sobre la educación a distancia, o no presencial?.
A tono con esa definición, se mostró de acuerdo con ?abrir las puertas de la Universidad a la mayor cantidad posible de argentinos, disminuir la duración de carreras, garantizar la calidad de graduados, e incluso apoyarlos en sus primeros pasos laborales?.
?Es aquí donde se inserta indudablemente la necesidad de potenciar la educación a distancia, como un poderoso instrumento para generar la inclusión con equidad, llegando a los argentinos con oferta de todo tipo? amplió el rector de la Unicén.
Al respecto, señaló que el sistema universitario viene trabajando en esa materia desde hace tres décadas, y pidió que la modalidad ?debe dejar de ser una especie de hermana menor y servir a los objetivos de inclusión e integración social?.
Tras antecedentes en la década de los 80 que derivaron posteriormente en la conformación de la Red Universitaria de Educación a Distancia, señaló Tassara que desde los 90 todo se aceleró ?con la inclusión de los sistemas informáticos e Internet?.
?Nuestra Universidad asumió la educación a distancia como una modalidad esencialmente educativa, en la cual los soportes a utilizar son evaluados de acuerdo a los estudiantes y a su contexto? explicó, tras reconocer la participación por ejemplo del Instituto de Sistemas Tandil (ISISTAN) en ese tipo de plataformas.
Las distancias son otras
en el sur de la Patagonia
Eugenia Márquez, rectora de la Universidad de la Patagonia Austral, hizo hincapié en las barreras geográficas que pueden sobrepasar con la modalidad a distancia. En tal sentido, remarcó que ?en el territorio de la Patagonia austral, de grandes extensiones pero de baja densidad territorial, un habitante por km2 se calcula para el censo 2010; para definir una formación se requiere de una estrategia donde las tecnologías deben ser naturalmente mediadoras?.
Por eso, y mientras la sociedad reclama profesionales en diversas áreas, también ?nos pide que lleguemos con la formación a todos lados y es imposible que lo hagamos como habitualmente nos imaginamos?.
Sobre la aceptación y reconocimiento de la modalidad a distancia, entendió que falta camino por recorrer. ?La ley de ecuación nacional no sólo la reconoce sino que la establece como una forma específica para determinados entornos educativos, como los rurales, de encierro, de jóvenes y adultos, hace necesario pensar en otras estrategias. Por eso el reconocimiento en la ley habla de la calidad y de la pertinencia de esta nueva modalidad?.
En contraposición a lo que ocurre con la accesibilidad de grandes porciones de la población a las computadoras desde sus hogares, la catedrática contrapuso ?la gran inserción de la tecnología en la vida cotidiana de cada uno, independientemente de los ámbitos sociales y culturales?. Por eso, bregó a que ese tipo de tecnología ?si o si debe estar hoy en todas las aulas, sea desde la modalidad presencial como a distancia?.
Por todo lo anterior, señaló que el desafío será establecer a la educación a distancia como ?una política de estado y no como una propuesta metodológica de un grupo de profesores o de una institución en particular?.
Debate del Bicentenario
Arturo Somoza, de la Universidad de Cuyo, también aportó su visión respecto a lo que es una tendencia cada vez más consolidada, paradójicamente desde lo que sería la demanda educativa y no desde los organismos centrales como el Ministerio de Educación.
?Falta dar una discusión política más en profundidad y justo en este Bicentenario resulta sustancial. Por lo general se pone como excusa el presupuesto o la calidad, pero es una cuestión central para el futuro de la educación? resumió el funcionario.
Más allá de los aportes técnicos, pidió una discusión política y achicar distancias entre los rectores y las redes de educación a distancia. ?Hay actitudes conservadoras dentro del sistema universitario, todos reconocemos que no hay diferencias de calidad entre una modalidad y la otra, pero esta discusión persiste. Existen quienes proponen por ejemplo que ?Rueda? se convierta exclusivamente en una Universidad Nacional de Educación a Distancia, pero personalmente no estoy de acuerdo porque sería garantizar que la mayoría de las universidades se desprendiera de ello, algo que sería la mejor excusa para desprenderse de la modalidad?.
De crítico a militante
El último rector en exponer sobre el estado de la modalidad fue Gustavo Lugones, de la Universidad Nacional de Quilmes, quien se reconoció como uno de los primeros detractores, pero ahora milita fervorosamente por su aplicación en la formación universitaria.
?Era uno de los escépticos desde el lado habitual: cómo aseguramos la calidad, el desempeño del docente, para sustituir la relación directa tan tradicional cara a cara entre el alumno y el profesor, con éxito?, reconoció Lugones.
Puntualmente, y al contrario de lo que se supone, se encontró con discusiones académicas que lo desafiaron como docente, un compromiso del estudiante en la elaboración de materiales y exámenes aún mayor, entre otros aspectos positivos.
Hoy en día, la Universidad de Quilmes apuesta a la educación a distancia porque ?cumple con una función social, coincido en que no deben desprenderse las Universidades de esa bimodalidad que debe ser asumida a pleno, y Quilmes hoy tiene estudiantes de cada provincia de la Argentina e inclusive del exterior?.
?La ampliación del servicio educativo no lo hemos medido pero es impresionante, por razones de localizaciones geográficas, por motivos familiares, por cuestiones de salud, que permite a gente que había abandonado sus estudios poder culminarlos. Hoy no hay provincia que no tenga un alumno en la Universidad de Quilmes, incluso del exterior también? señaló Lugones, antes de cerrar graficando la magnitud del fenómeno.
?Hoy en día el 50 por ciento de nuestra matrícula corresponde a estudiantes de esa modalidad, por eso ahora los estamos incorporando en pleno a la vida institucional incorporándolos al voto, con la posibilidad de que elijan a sus representantes y ellos mismos puedan ser elegidos? puntualizó, antes de que se abriera la rueda de preguntas entre los presentes.*
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