Recuperaron la libertad los aprehendidos tras los incidentes ocurridos en el estadio San Martín
El titular de la Jefatura Distrital Tandil de policía, comisario inspector Horacio Spikerman, evaluó ayer junto a las autoridades del operativo las acciones policiales desplegadas el lunes por la noche en el estadio General San Martín.
En diálogo con El Eco de Tandil hizo referencia a ocho demorados, en tanto que ocho policías y dos móviles sufrieron lesiones y daños -respectivamente- a raíz de los objetos arrojados por un sector de la hinchada aurinegra.
El jefe policial indicó que se dispuso de más de medio centenar de efectivos, incluyendo los grupos de choque -Caballería e Infantería- apostados en distintos lugares.
Relató que “al comenzar el segundo tiempo comenzaron los incidentes, ya que un grupo de hinchas de Santamarina empezó a arrojar algunos encendedores y hebillas, para posteriormente abrir uno de los portones que da a calle Brandsen y Godoy Cruz”.
Si bien “algunos lograron ingresar, enseguida fueron repelidos por efectivos de Infantería, que logró sacarlos a las tribunas. Luego nuevamente arrojaron piedras e ingresó un grupo de 15 ó 20 personas”, según la versión policial.
Spikerman destacó que los uniformados recibieron “una importante cantidad de piedras, ladrillos y elementos contundentes que han sido secuestrados” y que durante los incidentes “fue roto un portón. En ese momento se logró aprehender a una persona”.
Entre los objetos arrojados hacia quienes desplegaban el operativo de seguridad, el jefe policial mencionó “una pala con brasas encendidas”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl saldo fue de ocho personas aprehendidas por “Resistencia a la autoridad, lesiones y daños”, además de “Infracción a los artículos 9 y 10 de la Ley 11929 (Ley del Deporte)”.
Cinco de los demorados eran mayores, en tanto que los menores fueron reintegrados a sus progenitores. En la causa interviene la fiscal María de los Angeles Marsiglio, ya que al haber menores involucrados el Fuero Penal Juvenil absorbe la causa.
Spikerman afirmó que “el operativo estaba a cargo del comisario Martín Garmendia y el comisario inspector Jorge Giménez”.
El jefe policial defendió las acciones desplegadas al marcar que “si ese grupo hubiese logrado ingresar a la cancha quizás estaríamos hablando de una situación mucho más gravosa. Por el accionar de los efectivos, no tenemos que lamentar heridos entre los jugadores, la terna arbitral ni daños en el micro”.
Finalmente consideró que “todos debemos ser autocríticos. Me toca evaluar el accionar policial, pero lo vi desplazándose en todas las direcciones tratando de reestablecer el orden en las adyacencias del estadio e incluso en otros puntos casi céntricos. Debemos ser críticos y decir que por unos pocos inadaptados no se puede terminar un partido cuando faltaba mucho tiempo por jugarse”.
Una ambulancia del Hospital Santamarina fue apedreada
Guillermo González, jefe de guardia del Hospital Municipal Ramón Santamarina, indicó que su servicio asistió “a un par de personas lastimadas, a una de las cuales debieron suturar mientras que la otra fue sometida a una tomografía” y confirmó las agresiones contra una ambulancia.
Uno de los profesionales del servicio indicó que los lesionados llegaron “por sus propios medios y comentaron que fue al final del partido, que saliendo del estadio fueron agredidos. Eran golpes recibidos en la cabeza, en una situación confusa a la salida del estadio”.
Además, González dijo que “me enteré que a la ambulancia nuestra la han apedreado, algo que es inconcebible. Es el patrimonio del pueblo. Estamos todos locos”, expresó con indignación.
Añadió que “lamentablemente hay que poner rigor en serio: los accidentes de motos, la violencia en las canchas y en cualquier lugar, los asaltos. Ahora por tres pesos locos te pegan un tiro y hacen un desastre en la familia, hay vejaciones. Estamos todos locos, pongan freno a estas cosas”, reclamó.
Los procesados fueron identificados oficialmente como Matías Nicolás Collado (23), Carlos Ariel Gozella (39), Luciano Calabró (26), Maximiliano Peralta (23) y Leonardo Vidal (21), a los que se suman dos menores de 17 años y otro de 15 años.
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