Renuncia a la Sociedad Española
Señor Director
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Accedé a las últimas noticias desde tu email La presente es mi renuncia a la Asociación Española de Socorros Mutuos de Tandil, remitida a su presidente, Manuel Martínez Martínez:
?Presento a usted mi renuncia como socio activo de mi querida Asociación Española de Socorros Mutuos de Tandil, luego de haber sido asociado por mi padre cuando aún no había cumplido cuatro años.
Mi ingenuidad pensando en usted era capaz intelectual y moralmente de presidir una institución con 135 años de existencia sin haber desempeñado jamás con anterioridad un cargo en la misma fue un gravísimo e incorregible error.
Paso a explicarle: el 11 de febrero de 2008, decía usted en los diarios locales:
?Hace dos años cuando el entonces embajador Carmelo Angulo Barturén visitó nuestra ciudad, primero en una reunión que presidió ante instituciones españolas y luego en una cena ante 350 personas, adelantó el ofrecimiento del Estado español para ayudar a la recuperación del Teatro?.
?Aquí hay una conjunción de factores que llevó a la venta del Teatro. Uno puede tener una mirada tranquila sobre las cosas y pensar que con el paso del tiempo los directivos dejan de generar ideas, ya no hay más ganas de trabajar, ni de luchar y se produce un desgaste natural, pero hay que saber dar un paso al costado?, pero por otro lado, el vicecónsul define que la decisión de la venta en manos de un grupo inversor ?es un camino absolutamente equivocado: ya se ha vendido casi todo, el predio de Vela, el inmueble sobre la calle Alberdi y otro sobre Rodríguez y ahora el Teatro?.
¿Qué hace pensar que no está vendida la sede de la Sociedad Española, si queda en el medio de las propiedades que compraron? Hay una profunda preocupación de toda la colectividad; un tremendo dolor y una gran desazón. Acá hubo soberbia, porque mucha gente de la colectividad quiso poner dinero y colaborar. ¿A quién beneficia la venta? Yo no quiero pensar mal…, pero si se desestimaron las ayudas, no era que ya se sabía que el patrimonio estaba para la venta. ¿Cuál es el verdadero objetivo de esta venta?
Martínez, créalo o no, estas son sus palabras que ahora le llueven encima pero con un agravante: usted sabía que no podía negociar con el señor Armani. Así lo habíamos decidido cuando lo propusimos como presidente, fundamentalmente por haber intermediado en la venta del ex Banco Comercial y haber continuado como representante de Armani luego de aquel negocio, quedando ahora librado al pensamiento de cada tandilense la calificación de tal actitud.
La honorabilidad sólo se tiene cuando se proyecta en actos, hay que demostrarla sobre todo cuando se manejan fondos ajenos y más con entidades sin fines de lucro, llámese mutualistas. ¿Firmará ahora usted la escritura?
Martínez, el 22 de febrero de 2008, 34 días después de firmado el boleto por la venta del Teatro Cervantes, cuyos famosos 50.000 dólares no ingresaron ni en caja ni en bancos de la Asociación, el señor Armani expresa: ?En un momento, la Sociedad Española había adelantado que estaba dispuesta a vender su sede, y como nosotros éramos propietarios del Banco, nos interesó el negocio porque podíamos anexarla. Después se desestimó el tema sede y se puso en venta el Teatro. A nosotros nos daba prácticamente lo mismo, porque los valores eran similares y entonces adquirimos la sala?.
Ni siquiera la anterior comisión se atrevió a vender el inmueble que más ingresos podía generar vía alquileres, pero usted ni lo dudó, bajó el martillo.
¿Sabe Martínez por qué razón su actitud a mí no me convence?: primero, porque se apresuró a donar los fondos anticipados por el Centro Andaluz y usted sabe que esa actitud siempre se agradece; segundo: no dio participación a los asociados que más nos habíamos preocupado por salvar el patrimonio societario; tercero: ¿por qué firmó un boleto de canje y compraventa en el Teatro por la sede y la venta de los dos departamentos, con tanto apresuramiento?; cuarto: daba la sensación en la asamblea que en lugar de ser usted presidente… era el abogado de Armani.
Créamelo, usted determinó que el contrato de la venta del Teatro era válido, que había que devolver 320.000 dólares sí o sí, que ya no era válido entregar el Teatro, ¿eso acaso no crea serias dudas?
En fin, Martínez, usted observó que renunció la mayoría de los miembros de la comisión directiva y no obstante decidió la entrega de la sede entre dos o tres personas más, celebrando un convenio con el señor Armani, ad referéndum de la asamblea, en lugar de proceder a la inversa, primero consensuar entre los socios que teníamos interés en salvar el patrimonio y luego dar forma legal a lo convenido.
Opinará usted que soy simplista, que ya no quedaban más opciones. Usted sabe, como hombre de negocios, que eso no es así. Usted optó por la solución más sencilla: entregar la Sede para que el señor Armani no inicie juicio porque si no perderemos el Teatro y la quinta del Lago y así se quedó con dos inmuebles que no le reditúan nada sino todo lo contrario.
Los dineros para restituir a Armani, luego de haber rechazado la anterior Asamblea Extraordinaria la venta del Teatro, eran 270.000 dólares que abonó en 9 cuotas mensuales en pesos al cambio de dólares en cada pago. Los 50.000 dólares iniciales nunca ingresaron ni en caja ni bancos de la Asociación.
Los 270.000 dólares a 3,88 pesos equivalen a 1.047.600 de los cuales se tienen en efectivo 593.580,87 pesos, restando pagar a valores de hoy del dólar 454.019,13 pesos (117.000 dólares). Martínez: ¿no se podían cancelar en 10 cómodas cuotas?
¿Y los juicios laborales hacia la Asociación Española se perderán todos, incluido el de Martos?
Dígame: ¿no se animaría a ganar ningún juicio, ni siquiera contra los miembros de la comisión anterior que vendieron la ex Farmacia Argentina y el Teatro Cervantes sin asambleas extraordinarias a tal efecto?
Una copia de la presente la enviaré a la Embajada de España, con la finalidad que evalúen su proceder, con una copia adjunta de sus declaraciones públicas del año pasado que ponen de manifiesto su cambio de actitud de 180 grados para realizar una operación inmobiliaria de la que usted éticamente se tendría que haber apartado?.
Eduardo Vicente Calvo
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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