Rescataron a una vaca que cayó en un pozo, en un operativo que se prolongó dos horas
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Con un gran despliegue y en un singular operativo, personal del Cuartel de Bomberos de Villa Italia y efectivos de Caballería, con el apoyo de vecinos, lograron rescatar a una vaca que había caído dentro de un pozo seco, en un terreno que linda con el arroyo Langueyú.
Todo comenzó a las 9.35, cuando los servidores públicos recibieron un alerta telefónico por el accidente del animal, ocurrido en el terreno donde funciona un lavadero de autos, frente a la ex fábrica Buxton, sobre las márgenes del Langueyú.
El oficial principal Ramón García estuvo a cargo del operativo en el que participaron cuatro efectivos. Al cabo de dos horas de trabajo, y gracias a la utilización de una grúa hidráulica, la vaca logró ser rescatada y resultó ilesa.
Según informaron desde el Cuartel de Villa Italia, el pozo tenía 1,80 metro de profundidad y 1,50 de diámetro. Por este motivo, el ejemplar de la raza Hereford quedó totalmente trabado en el hueco.
Peligro inminente
Una vecina que fue testigo del rescate relató que “el toro le pega un topada a la vaca y la tira arriba de una chapa” que tapaba el pozo, pero “gracias a Dios la sacaron”.
También contó que habitualmente los pequeños hijos del dueño de los animales los llevan a pastar a las márgenes del Langueyú y se quedan a cuidarlas, aunque ayer el toro y la vaca accidentada avanzaron hasta el fondo del lavadero de vehículos.
“No sé lo que pasa con esos pozos, no tendrían que estar, para los chicos son un peligro. No tendría que haber pozos”, indicó la vecina, al tiempo que remarcaba que el predio no cuenta con ningún tipo de cerco ni alambrado.
Accidentes
frecuentes
El oficial principal Ramón García, a cargo del operativo, indicó que el accidente “es más habitual de lo que uno piensa. Lamentablemente, los animales caen frecuentemente a este tipo de pozos”.
Y evaluó que “en este caso era un lugar abierto. Generalmente, pasa en fondos de viviendas donde se hace inaccesible el uso de una autobomba con una grúa atrás que facilitó muchísimo la tarea, y era suelo bastante blando, era tierra solamente, no había tosca ni nada por el estilo”.
Agregó que “con el esfuerzo y la colaboración de la gente del lugar se pudo rescatar” el animal, que pesa aproximadamente unos 400 kilos.
“El espacio era muy reducido, por lo tanto no se podían utilizar otros elementos que no fueran sogas y alguna que otra cincha; no se pudo colocar arnés ni nada por el estilo como para poder facilitar la tarea, pero afortunadamente el resultado fue óptimo”.
Tras dos horas de arduo trabajo, García expresó que “la intención era sacarlo bien al animal, porque algún movimiento inadecuado podía provocar la quebradura o luxación de alguno de los miembros, y después había que sacrificarlo y no era la idea, sino sacarlo en buenas condiciones”. *
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios