RICARDO PASOLINI, LA BIBLIOTECA Y EL ATENEO RIVADAVIA, EN LOS CIEN AÑOS ?Nadie que amara los libros se podría haber abstraído de participar en ese espacio?
El doctor Ricardo Pasolini es un intelectual apasionado por la investigación de los procesos culturales, con la virtud adicional de intentar comprender el presente basándose en sus conocimientos de la historia.
Y en el transcurso de la extensa charla que mantuvimos se prestó, además, a jugar inteligentemente con algunas hipótesis que surgieron entre café y café.
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Por ejemplo, cuando le preguntamos si se hubiera deslumbrado con el polaco Witold (Vitoldo) Gombrowicz, como le ocurrió a Jorge Di Paola, y si hubiera colaborado con don Juan Antonio Salceda en el movimiento cultural del Ateneo Rivadavia.
En otros pasajes de la interesante charla, desmenuza aspectos de la intelectualidad tandilense de hoy y explica los motivos del fin del célebre Ateneo.
SOLO POR UN MOMENTO?
Pasolini sostiene que no es fácil responder a esa pregunta ?porque de haber estado allí deberían haber jugado al menos dos elementos, la personalidad y la socialización. El yo, sumado a los ambientes y climas en los que nos hacemos personas. No todos los adolescentes y jóvenes que participaban de la tertulia del Ateneo Rivadavia se fascinaron con Gombrowicz. Algunos lo consideraron fascista, y si bien no lo era, jugaba a serlo en algunos contextos, pues lo dominaba la provocación. Se podría decir, a priori, que el pensamiento de Gombrowicz era menos un ?conservadorismo modernista? y más un ?progresismo medieval?, dada su pertenencia a una aristocracia polaca venida a menos, de fuerte raíz católica residual.
-¿Cree que su libro emblemático, Ferdydurke, expresa ese proceso?
-Hoy me parece que sí, aunque en el libro yo sostengo la idea inversa. Evidentemente, Gombrowicz deslumbraba con sus ideas, pero más con su estilo desprejuiciado, pues era capaz de jugar y aceptar ironías de los adolescentes de entonces en un contexto general en que en los espacios culturales dominaba la seriedad. Se trataba de una pugna entre la seriedad y la transgresión, de allí que los pibes del Ateneo se sintieran atraídos.
-Sin duda eran chicos muy inquietos.
-Eran los más lúcidos o al menos los que se habían instruido en la literatura clásica y vanguardista del momento. Leían a Thomas Mann, Sartre, Camus, Navokov; escribían poesía, dramas, novelas cortas.
-Con lo cual podían debatir con Gombrowicz con alguna ?autoridad??
-Por eso mismo, los diálogos no sólo eran juegos irónicos sino también debates intelectuales.
-¿A qué pudo haberse debido tanta precocidad en el plano intelectual?
-Esos chicos no podrían haber llegado a ese nivel de formación si no hubiera existido un bibliotecario como Amador Isasa, en la Rivadavia, que preparaba un plan de lectura para cada chico. Comenzaban leyendo Salgari y Verne, y a los 15 días estaban con los clásicos del marxismo y del existencialismo.
-Todo bien, pero todavía no me respondió?
-Tiene razón, para no escaparle a la pregunta original, respecto de mi hipotética reacción en el caso de haber podido tratar a Gombrowicz, le respondo que me hubiera deslumbrado en lo estético, pero sólo por un ratito.
-Amores de estudiantes?
-Algo así. ?Flores de un día?? (risas?)
-¿Por qué?
-Porque en el fondo, teniendo en cuenta el clima intelectual y político de postguerra, el modelo de moralidad de Salceda me hubiera seducido más. Digamos que mi elección hubiera sido como la de la mayoría de los jóvenes ?antifascistas? de entonces, y no la de esos chicos que tenían un ?fueguito sagrado?, pero que eran difíciles de comprender en ese momento.
-¿Hoy tal vez la elección hubiera sido la inversa? ¿O es demasiada especulación??
-No, está bien. Es muy posible que hoy fuese a la inversa, sí. Y quizás por eso Gombrowicz es un autor tan estudiado en todo el mundo. Su crítica de la modernidad y del intelectual progresista se volvió muy actual.
Y DE HABER VIVIDO EN LA EPOCA DE SALCEDA?
-De las preguntas y respuestas anteriores, se desprende que usted hubiera colaborado con don Juan Antonio Salceda en el Ateneo Rivadavia, de haber sido más o menos coetáneo suyo en aquel Tandil de mediados del siglo XX.
-Sin duda, nadie que amara los libros se podría haber abstraído de participar en ese espacio. Por eso había personas de todos los colores políticos e ideológicos, excepto los católicos practicantes, que tenían sus propios espacios. Y los peronistas más disciplinados del partido, con quienes se mantenían fuertes polémicas. Aun así, el público no era cautivo, solía circular por varios ambientes culturales.
AQUELLA CIUDAD DE LOS ?LOCOS LINDOS?
-Nos instalamos un poco en el Tandil de los sesenta, que provocan una notable nostalgia en los hermanos Techeiro, entre otros. En su libro usted cita a Tati Techeiro cuando dice:
?Tandil era una ciudad de locos, de locos lindos. Salías a la calle para ver qué te deparaba la vida y te encontrabas con un Salceda, un Gombrowicz, un Dipi? Y en el final de esa etapa gloriosa, te encontrabas con Juan Carlos Gargiulo, que había fundado el Pequeño Teatro Experimental?? Hoy en día, ¿estamos lejos de esa ?ciudad de locos?, o la hemos reemplazado por otros nombres y otras realizaciones??
-Uno nunca tiene una clara dimensión del presente, por eso es tan difícil estudiarlo y todo lo que uno diga cae en el campo del impresionismo, más que de la certeza. Así todo, en el presente conviven siempre varios tiempos históricos, y seguramente habrá hoy otros ?locos lindos? que yo no alcanzo a advertir. Creo sí que con la muerte de Dipi, el año pasado, se fue el último de los auténticos ?bohemios? locales.
-¿Cómo definirlo?
-Como a esa figura de escritor vital, fuertemente personal tanto en el arte como en la vida, un escritor que se negaba al éxito cuando todas las condiciones excepto las psicológicas lo podrían haber conducido a él. Pero era también hijo de una época emancipatoria, los ?60, en la que el arte debía expresar al autor en la clave de la experimentación y la autenticidad, y no en la de la búsqueda del éxito editorial. He ahí el peso del contexto histórico en el desarrollo de la personalidad. Cortázar pudo articular vanguardia y mercado sin problemas?
EL CONGLOMERADO DE LA
INTELECTUALIDAD LOCAL, HOY
-¿Considera que hoy conviven también otras formas intelectuales?
-Sí, totalmente. La obra de Hugo Nario es un reflejo tardío de los tiempos del Ateneo Rivadavia pero actualizada porque se basa en procesos de investigación. La de Elías El Hage representa la sociabilidad del café como mundo literario y un poco anti-establishment cultural. La de Daniel Pérez refleja la tradición erudita del catolicismo local. Y como usted no está ajeno a este contexto, lo incluyo expresándole que la obra suya vincula su formación universitaria con la experiencia comunicacional de la prensa.
-¿Y los investigadores universitarios?
-Se definen por la formación académica y la rigurosidad metodológica, pero de menor impacto en la opinión pública. En fin, quizás hoy haya que mirar con mayor atención a los artistas plásticos, a los actores y a los dramaturgos locales para encontrar qué es ?lo novedoso?.
EL ARTISTA Y EL COMPROMISO POLITICO
-Salceda no concebía el arte sin compromiso político, al igual que un número importante de intelectuales de su época. ¿Cree que en la actualidad ocurre más o menos lo mismo con los hacedores de cultura, o por el contrario los artistas de hoy en general han caído en la misma falta de motivación para la participación que el resto de la sociedad?
-El problema del compromiso político del artista fue que muchas veces, malas obras se justificaron por el ideal progresista que las sustentaban. No todos fueron como Álvaro Yunque, quien pudo articular los dos niveles sin tensión, o el propio Antonio Berni, vinculado fuertemente al comunismo, pero a la vez un innovador en términos estéticos.
-¿Y Gombrowicz?
-Fue un conservador en política y un innovador en las formas literarias, lo mismo el Céline de ?Viaje al fin de la noche?, y Heidegger en filosofía, aunque luego terminaran adhiriendo al nazismo. No creo que la bondad ideológica, sea del color que fuere, deba convertirse en el criterio de legitimación de una obra. En este sentido me interesa más la novedad de las formas que su universo ideológico explícito.
-¿Y como historiador?
-Me interesa el problema de la verdad. No hay historia sin una interrogación acerca de lo que verdaderamente pasó. De todos modos, como afirmaba Lucien Benda en La traición de los intelectuales, hay una serie de valores propios de la modernidad que el intelectual debería estar obligado a defender por encima de cualquier identidad política, de clase o de grupo, y esto tiene que ver con la defensa de lo que hoy denominaríamos una sociedad plural e integradora.
POR QUE CAYO EN 1960 EL ATENEO RIVADAVIA
-La debilidad de la democracia argentina a partir de 1955, el Plan Conintes que acosó al presidente Frondizi, y el condicionamiento de su gobierno, ¿fueron las únicas causas de la caída del Ateneo Rivadavia? ¿O influyeron los cambios sociales, culturales, estéticos e ideológicos de los años sesenta?
-La aplicación del Plan Conintes fue el acontecimiento visible de la clausura del Ateneo Rivadavia en 1960, exageradamente sospechado de actividades comunistas. Pero en realidad la situación es más compleja. Hay tanto causas internas como externas que lo explican. Por una parte, los jóvenes que potencialmente eran los sucesores del grupo que dirigía el Ateneo, dan su pugna generacional adoptando el ideario de Gombrowicz que era, ante todo, antipolítico y anticomprometido. Dipi escribió una vez que la vida en la ciudad era tan chata que si Gombrowicz no hubiera venido en 1957, habría sido necesario que lo inventaran.
-¿Había cierta insatisfacción con el mundo de los mayores?
-Sí. Y Gombrowicz les vino al dedillo para dar su puja generacional en tanto jóvenes. Pero esto los condicionó muy fuertemente. No es extraño que ninguno de ellos tuviera en los ?60 y ?70 una vinculación importante con los movimientos juveniles de insurgencia. En todo caso, fue el rock y el movimiento hippie el lugar donde expresaron su contestación?
-Aunque todavía no estaban hermanados el rock y la política.
-No, al contrario, por esos años rock y política iban separados. Conclusión, en lo interno el Ateneo no pudo reproducir su estructura.
MUERTES O ENVEJECIMIENTOS
QUE NO TUVIERON REEMPLAZOS
-¿Podría decirse que sus dirigentes envejecieron intelectualmente?
-Tal cual. Y no hubo reemplazo. Además, se afianzaron en unas posiciones que comenzaban a mostrar sus debilidades. Por ejemplo, en la Comisión de Teatro del Ateneo, se criticaba con dureza el existencialismo y el teatro del absurdo, mientras que los jóvenes se reconocían más en Ionesco y Beckett que en el Teatro del Pueblo de Leónidas Barletta.
-¿Y en lo externo? ¿Qué ocurrió ahí?
-En el nivel externo, el Ateneo siempre se sostuvo gracias a una alianza de vecinos que tenían por un lado un fuerte antifascismo, y en este sentido, un visible antiperonismo. Mientras el peronismo estuvo en el poder fue más fácil mantener ciertos acuerdos políticos internos entre los radicales, los socialistas, los comunistas, los liberales, los independientes? Pero con el derrocamiento de Perón y la división del radicalismo entre la Unión Cívica Radical Intransigente y la Unión Cívica Radical del Pueblo, también hubo tensiones internas porque cada uno fue tomando opciones diversas.
-Pero además del ?envejecimiento intelectual? al que hemos aludido, hubo dirigentes pioneros que fueron muriendo.
-Sí, ese es todo un tema, porque líderes como José Antonio Cabral y Juan Manuel Calvo ya habían muerto, de modo que quienes dominaban en el Ateneo se quedaron sin el sostén de las personas más encumbradas de la Biblioteca. En fin, era necesario establecer una serie de cambios internos para adaptarse a las nuevas situaciones culturales y políticas externas. Por eso, cuando se da la clausura, más allá del movimiento de adhesión y defensa de la Biblioteca, esto no alcanza para detenerla. Entonces, la Biblioteca es intervenida y el Ateneo separado de la entidad madre. Hasta que finalmente desapareció como un actor cultural.
Así todo, la actividad del Ateneo Rivadavia significó hasta el momento el nivel más alto alcanzado en la vida cultural local a partir de una organización nacida en el campo de la sociedad civil, es decir, en la esfera de la ciudadanía.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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