Robaron en la Escuela 32 y dejaron a tres instituciones sin acceso a la red de internet
El jueves a las 3 de la mañana sonó la alarma de la Escuela 32. En apariencia no sucedía nada porque desde afuera no se divisaba movimiento, pero después, los directivos constataron que personas desconocidas habían roto la reja del patio interior que da a un pasillo, violentaron la ventana y la puerta de la biblioteca y se llevaron el equipo de computación. Además, todo el material de los chicos estaba revuelto y tirado por el piso.
La dirección de la escuela manifestó que la máquina robada era la que distribuía internet en el resto de las computadoras y que lamentan no poder seguir trabajando conectados, porque no hay web en otro sector que no sea la biblioteca.
También mencionaron que el robo llegó en un momento clave para la biblioteca, a la que se le está dando un empuje importante con la Secundaria Básica y la Escuela de Adultos. Allí, un sector se manejaba como sala de computación y era usada por tres instituciones.
La directora, Mónica Gallo, dijo que ?estaba abierta a mucha gente y nos da pena por eso. Pero por suerte ahora los vecinos están más atentos, porque ayer alguien vio que intentaban entrar a la escuela e inmediatamente llamaron al 101 y, de esa manera, no lograron ingresar al edificio?.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailComunidad comprometida
A partir de este hecho, la comunidad escolar se ha manifestado comprometida con la escuela y está trabajando ?en esto de querer ayudarnos, pero a veces los daños son grandes. Para nosotros ahora es importante esta colaboración. Los chicos y adultos ya saben que cuando llaman a la policía no tienen que decir su nombre, sino que son vecinos y que alguien quiere entrar. Eso nos favorece, porque los que viven cerca, llaman?, indicó Gallo.
Las primeras respuestas
La Universidad Barrial se hizo eco del problema y les envió gente del Centro de Computación para ayudar a volver a instalar las máquinas.
Luego de lo sucedido, desde la institución empezaron a gestionar la manera de que la biblioteca se convierta en un lugar más seguro ?a veces los tiempos son lentos, o no son como uno quisiera y no es por mala voluntad… A veces no se puede. Afortunadamente, hablamos con los chicos que se comprometieron a prestar atención. Tenemos que aprender que, aunque haya piedras en el camino, hay que seguir y vamos a restaurar lo que está faltando. Sería fácil esconder las computadoras y no darles computación a los chicos, que nadie las use, pero tenemos que seguir y los alumnos tienen que acceder a todo lo posible?, indicó Mónica Gallo, con un mensaje esperanzador.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios