Robaron en Roca al 200 y los vecinos se quejan por una casa abandonada hace veinte años
En esta ocasión resultó damnificada Sonia Sosa, quien el miércoles 25 de septiembre salió de su casa de Roca 226 a trabajar, cerca de las 7.40. Horas después, sus vecinas descubrieron que el perro había escapado y el portón se encontraba abierto, para luego comprobar que habían ingresado a robar.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Cuando me fui el perro estaba ladrando, parado en un árbol, mirando los paredones, pero pensé que era un gato”, relató la damnificada y explicó que la casa abandonada, lindera a la suya, tiene una escalera de cemento de acceso a una losa que casi conecta los techos de ambas propiedades.
Una vez en el patio de la vivienda, los ladrones pasaron por el lavadero, violentaron la puerta de la cocina y accedieron al resto de las dependencias. Ya adentro, se dedicaron a revolver todo y destinaron más de una hora a preparar su botín.
Los intrusos revisaron los distintos ambientes y causaron un gran desorden, aparentemente buscando dinero en efectivo. Como no encontraron, se llevaron un DVD, una notebook, una cámara digital, varios pares de zapatillas deportivas, zapatos y hasta unas botas de goma, dos camperas, relojes, adornos de bronce, perfumes importados, plancha de cabellos, secador de pelo, minipimer, licuadora, un enorme oso de peluche, dos valijas de viaje, entre otros elementos. Además, destrozaron cajones, algunas puertas e hicieron destrozos en el baño.
Para escapar, rompieron el portón automático que da al frente, utilizando una maza y dos cuchillos. Se estima que se habrían fugado en algún vehículo teniendo en cuenta el voluminoso botín.
De todos modos, antes de irse colocaron una escalera en la medianera, por lo que podrían haber intentado salir con las valijas por la vivienda abandonada.
Sonia Sosa se mostró sorprendida porque la policía no dio difusión a la noticia del robo que sufrió y decidió ponerse en contacto con esta Redacción para alertar al resto del barrio.
Varios antecedentes
La barriada atribuyó los tres asaltos que padeció la vecina de otra casa lindera -a quien sorprendieron cuando salió al patio- a la situación de abandono de la propiedad de Roca 212. Todos los hechos delictivos que sufrió –alguno muy violento- ocurrieron de día.
Otra familia que vive en la misma manzana, por 25 de Mayo, padeció ilícitos y se vio obligada a levantar una altísima medianera. En tanto, Sandra Sosa acumuló el segundo robo en dos años.
Los habitantes más próximos a la vivienda deshabitada se sienten vigilados, ya que los ladrones aguardan a que ellos salgan para ingresar a sus domicilios.
Si bien el principal trastorno que les ocasiona la casa abandonada es la inseguridad, también tienen problemas por la proliferación de roedores, los pastos altos y la vereda con yuyos y basura.
Varios vecinos han llamado en reiteradas oportunidades al dueño Carlos De Bastos, quien hace más de 15 años que les promete que va a levantar el terreno y colocar los pisos para mudarse. Incluso, les dijo que mantenía algunas persianas levantadas para que las personas que entran no las rompan.
Cansados de esta situación, planean realizar una nota y juntar firmas, para luego elevar el reclamo a las autoridades municipales que aún no han tomado nota de este problema.
Por otra parte, remarcaron que por las noches la calle es muy oscura y el frondoso árbol de Roca 212 no colabora con la seguridad para circular, sobre todo cuando deben entrar o salir de sus hogares.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios