Robaron en una casa ubicada en pleno centro de la ciudad
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Mónica Graciela Zviser indicó que el delito se produjo en ausencia de los moradores, en tanto que ningún vecino pudo aportar elementos que puedan identificar a los autores del delito.
El caso fue confirmado en fuentes policiales, las que indicaron que se inició una causa penal caratulada como “Hurto”.
La víctima indicó a El Eco de Tandil que el delito fue cometido entre las 14 y las 19 del lunes, acotando que “hasta las 14 estaba mi hija durmiendo”.
Añadió que “la llamé desde el celular para que se venga a otra casa con una pileta. Cuando volvió no podía entrar porque este ladrón -muy astuto y vivo, acá no entró ningún ratero- trabó la puerta con una silla. Era para que si entraba alguien moviera la silla e hiciera ruido, de forma de saltar por atrás”.
Mónica Zviser explicó que “estamos en un primero piso. Tengo un patio al que se baja por una escalera. Entraron por la ventana del dormitorio que da al patio y revolvieron todo”.
La víctima dijo que su idea es “dar aviso a los vecinos para que se cuiden. Esta vez no pasó nada porque mi hija salió. No sé si la estaban espiando o entraban dispuestos a todo, incuso a pegarle un palo mientras dormía, ya que entraron por su dormitorio”.
No dudó en afirmar que “Tandil no es más la ciudad soñada, no entró ningún drogadicto sino alguien que sabe muy bien los pasos de todos”.
La indignación de la víctima crecía en la medida que mencionaba que “estamos hablando de una vivienda ubicada en Sarmiento al 800, entre Paz y Alem”.
De acuerdo a la consulta realizada en una remisería lindera, no se observaron desconocidos ingresar por la puerta del frente, por lo que “pudieron haber entrado por la calle Alem”.
En cuanto al botín, la mujer dijo que “sacaron todo lo que había. No era más de mil pesos y otros 600 que tenía. No robaron para comer”.
Poco por hacer
Consultada acerca de la respuesta policial, la vecina señaló que “cuando llamé al 101 demoraron unos diez minutos. Me dijeron que no podían hacer nada y que debía hacer la denuncia en la Seccional Primera”.
Además dijo que pidió que tomaran rastros y que “no le tengo miedo a nadie y me enfrento a cualquier cosa. No sacaron otra cosa porque somos gente de un negocio que trabajamos”.
Más adelante acotó que, según la policía, los autores del hecho llevaban guantes. “Se ve que mi perro ha ladrado y lo han golpeado, porque temblaba como una hoja”, añadió.
Finalmente reflexionó que “se acabó la tranquilidad y la paz en la ciudad soñada, como dijera (el intendente) Lunghi. Que saque ese título porque Tandil ya no es más la ciudad soñada”.
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