Robaron en una firma en colectora y cuestionan al servicio de alarmas
El lunes por la madrugada, a las 3.30, delincuentes ingresaron al predio de perforaciones Don Angel, ubicado en colectora Pugliese al 2000, y tras romper la puerta de la oficina se llevaron una importante suma de dinero en efectivo.
Uno de los dueños, Andrés Andolfatti, explicó que el predio tiene cuatro alarmas, dos monitoreadas por Segurplus y dos por los propietarios. “El disparo fue 3.31 y 3.41 recién nos empiezan a llamar. Para ese ínterin, mi hijo que vive acá, ni bien se disparó la alarma llamó al 101, me llamó a mí, a mi hermano. Llegué yo, llegó la policía y a los 10 minutos arrancó a movilizarse lo que es Segurplus. No funcionó”, se quejó.
Los ladrones saltaron por el techo de una construcción lindera e intentaron hacer un boquete en la oficina. Como no lograron acceder por esa vía, rompieron un vidrio de la puerta principal y tuvieron éxito al destrabar la puerta.
“Hay un sensor, ni bien abrieron se disparó la alarma o sea que ahí tenían lo que tardan en llegar la policía o quien venga. No sé cómo calculan”, estipuló el damnificado.
El vecino escuchó los movimientos en su techo “quería salir, pero la mujer le dice que no, que le podían pegar un tiro. Y qué vas a hacer”, se preguntó.
Andolfatti indicó que estuvo dialogando con oficiales de la Seccional Tercera y concluyó “esto es algo más de todo lo que pasa”.
Lamentó que “lo peor de esto es que te hace pensar y sospechar de todo el mundo, ¿por qué justo el de la alarma se tomó diez minutos?”.
Consultado sobre el monto que le robaron, sólo afirmó que fue “mucho” y explicó que “nunca queda dinero en la oficina. El fin de semana, justo como era largo, me voy a ayudarle a mi vecino a colocar un portón automático. No hubo nadie. Justo en uno de los cajones de la oficina quedó un sobre con dinero que estaba rotulado”, que estaba destinado a pagar algunos vencimientos.
Reiteró que “normalmente no hay dinero en la oficina. Es imposible que alguien sepa que acá había dinero. Rompieron y en el rato que tenían o calculaban tener abrieron, no rompieron nada; fueron abriendo cajones hasta que se encontraron un sobre con dinero y otro que tenía unas facturas, y en el otro escritorio el sobre que tenía la mayor cantidad de dinero”.
Perforaciones Don Angel había sufrido otro robo el año pasado, cuando boqueteros accedieron a las oficinas tras perforar el techo y causaron grandes destrozos. Incluso, antes de colocar el sistema de alarmas fueron blanco de delitos en cinco ocasiones distintas. *
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