Robaron en una vivienda de calle Nigro al 700
Una vivienda situada en Nigro 712, en el barrio de Villa Italia, fue el blanco de un robo en tan sólo 40 minutos, cuando los dueños no estaban en la propiedad. Sólo se llevaron dos anillos de oro, una gargantilla y una pulsera, pero revolvieron todo ya que aparentemente buscaban dinero.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailOlga Ester Bertotti, la dueña de la casa, contó que lo que le robaron no tenía gran valor monetario, sino sentimental. Hace tan sólo tres días su hermano, que vive en Pasteur al 500, también fue víctima de un robo de similares características.
La mujer contó que “alrededor de las 15.45 fui al club Ferro, y vi dos sospechosos que pasaron en moto, los crucé de vuelta cuando iba por la Usina. Me fui con ese pensamiento de que podían entrar y quise volver, pero no lo hice”.
“Eran dos muchachos de entre 18 y 20 años con ropa deportiva. Me vieron que yo estaba cerrando la puerta, después me los encontré cerca de la Usina, y vi que se miraron, entonces entré en la duda. Cuando iba llegando al ferrocarril veo que estaban llegando de vuelta con la moto, seguramente esperando ver qué hacía yo”.
Por su lado, su hijo, Martín Sosa, llegó a la casa alrededor de las 16.30 y le llamó la atención que estaba la ventana abierta.
“Le pegué un grito para ver si estaba. El sillón estaba corrido y la ventana rota. Entré y vi que la habitación de mi mamá estaba completamente dada vuelta y la mía también, pero fueron directamente a la de ella. Se ve que estaban buscando algo de valor. Hay dos piezas más en el fondo y hasta ahí no entraron, tampoco a la cocina. Sacaron toda la ropa como buscando plata”, afirmó.
“Ningún vecino vio nada. Una señora pasó 15.50 y estaba todo bien. Mi papá falleció hace poco, yo me vine a vivir acá pero cuando mi papá estuvo enfermo ellos viajaban seguido a Buenos Aires, la casa ha estado sola varios días y nunca pasó nada. Por eso yo pienso que tenían un dato porque se metieron específicamente a la pieza”, explicó.
Por último, contó que en una pared y en la cortina había sangre, por lo cual “están sus huellas, así que se va a saber quién fue”.
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