Robaron en una vivienda que estaría ?marcada? y los moradores aseguran que los habían estado vigilando
Un nuevo hecho delictivo viene a sumarse a la ola de inseguridad que se está viviendo en la ciudad en los últimos meses. En esta oportunidad los delincuentes robaron en una vivienda pero los dueños de la casa aseguran que ya los estaban vigilando hace tiempo y que la propiedad estaba "marcada”.
El robo ocurrió ayer alrededor de las 20 en Saavedra 1035 cuando los delincuentes ingresaron en la vivienda tras abrir la persiana de una de las habitaciones que no tiene rejas.
Sandra Galli, la dueña de la vivienda, contó que “yo conozco un chico de la Iglesia del Carmen ya que los miércoles era cocinera ahí. Lo conozco a él, a la mamá, a los hermanitos, yo les daba de comer, les daba plata para que se compraran caramelos porque la madre no tenía para darles. A la madre le di plata para que pagara la luz porque se la habían cortado, porque yo también fui pobre cuando era chica, pero gracias a Dios no fuimos delincuentes”.
Este joven que ahora tiene unos 20 años todos los días pasaba por la fábrica de pastas de Sandra Galli, ubicada en Yrigoyen y San Martín y ella le regalaba fideos y menudos de pollo.
“Ya este último tiempo se había tornado la situación de muchas visitas en el negocio. El venía a la fábrica de pastas y me decía: ´me das unos fideos para los vagos´. Y yo le daba. Después me preguntaba se le daba 20 pesos y yo le decía que plata para chupi no le iba a dar. El me respondía ´igual nosotros vamos rompemos una vidriera, robamos una plancha, la vendemos y tenemos para el vino”, relató en diálogo con El Eco de Tandil.
Y continuó contando que “de golpe empezó a aparecer con otro chico de Necochea, siempre educado y también me pedía fideos. Hace 15 días atrás vino el otro chico muy nervioso y me dijo ´Me peleé con mi amigo y yo te vengo a batir algo, te van a entrar a robar a tu casa. El amigo mío de Necochea y cuatro de Mar del Plata, están armados y están con un auto de alta gama´”.
El lunes les habían pintado la casa con tres círculos negros, al igual que otras dos viviendas de la cuadra. “El me dijo ´a vos te marcaron la casa y a unos vecinos. Eso quiere decir que en una de esas casas vos vivías. Anoche los siguieron en el auto y ya saben cuál es tu casa´”, detalló. Atemorizada por esta “advertencia” Galli llamó a la policía.
“La policía se portó muy bien, venía, contenía a mi familia, yo tenía miedo de mi hijo porque estuvo tres días acá encerrado y dijo que al primero que entrara lo mataba, tiene 21 años. A mi otra hija justo la mandamos a Olavarría a la casa del novio”, señaló.
El robo
“Desaparecieron una semana, cuando venía él de Necochea apareció también un muchacho que me lavaba los vidrios. Cuando empezó el movimiento de la policía desaparecieron todos, pero hoy (por ayer) apareció a limpiarme los vidrios y yo siempre con buena onda en el negocio. Me dijo ´supongo que usted tendrá todo asegurado por las cosas que están pasando en Tandil´. Y mi hija vio como que le hacía una seña a alguien. Luego entra una mujer y pregunta si sabíamos dónde está la casa de contención. Nos pareció sospechoso porque antes había estado hablando con el chico de los vidrios. Al rato apareció otra señora preguntando donde venden velas. Eso fue a la mañana”.
“A la tarde vino el chico de Necochea que me pidió una empanada. Después vino el de siempre y me dijo que los otros chicos estaban haciendo un grupo comando, que iban a entrar a mi casa y me preguntó si tenía plata. Yo le dije que no, que si tuviera estaría en mi casa panza para arriba mirando televisión. Y me preguntó si tenía algo de valor”, contó.
Un rato después recibió un llamado de su marido diciéndole que un vecino le había avisado que la puerta de la casa estaba abierta. Cuando llegaron estaba todo revuelto, faltaba a “simple vista” un televisor de plasma y una notebook, pero todavía no se habían puesto a revisar con profundidad los faltantes.
“Teníamos dinero en la casa porque como sabíamos que en cualquier momento iban a entrar, si no tenés plata te matan. Nos sentimos totalmente desprotegidos, yo no le echo la culpa a la policía porque hace lo que puede, a lo mejor quisieran hacer más y tienen órdenes de no hacerlo. A mí me gustaría que alguien de más de arriba viniera a ayudarnos”, manifestó.
Y aseguró que “yo no confío en hacer la denuncia en Tandil, ni en la zona, pero sí voy a movilizar Buenos Aires y si acá hay alguna oveja negra o mucha m… tapada, alguien tiene que destapar la olla pero lamentablemente yo me voy a tener que ir de la ciudad porque vamos a aparecer en una zanja. Tengo miedo por mis hijos”. *
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