Robledo Puch seguirá en la cárcel: La Justicia le negó la prisión domiciliaria
La decisión fue adoptada por el juez Duilio Alberto Cámpora, de la Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro quien revisó los estudios y también ordenó que se acentúe el tratamiento “psicológico y psiquiátrico” del condenado para recién entonces evaluar la posibilidad de una salida transitoria laboral.
El magistrado aseguró en su dictamen que el máximo asesino serial de la historia policíaca argentina no cuenta con “informes favorables” sobre su conducta en la cárcel como para aspirar a la prisión domiliciaria. Acerca del pedido de libertad condicional por el agotamiento de la pena a reclusión perpetua, Cámpora explicó que esa condena “no tiene una fecha de agotamiento propia en la legislación de fondo”, sino que se requiere “como mínimo el plazo de 25 años de cumplimiento”.
“Ese plazo se cumplió el día 12 de julio de 1995, pero se dispuso no otorgarla porque no ha cumplido los restantes requisitos como buena conducta, demostrando aptitud y hábito para el trabajo, y además actitudes que permitan suponer verosímilmente que no constituirá un peligro para la sociedad”, se estableció en el comunicado al que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas. Robledo Puch había enviado una carta al Gabinete de Admisión y Seguimiento del SPB, que tenía como argumento central que los plazos de su condena ya se habían cumplido, por lo que pretendía irse del penal de Sierra Chica, en la localidad bonaerense de Olavarría.
Según se supo a fines de mayo pasado, el denominado “Angel de la muerte” se había motivado ante la decisión tomada por la Justicia platense en el caso del odontólogo Ricardo Barreda. Robledo Puch fue detenido el 4 de febrero de 1972 cuando tenía 20 años, aunque la mayoría de sus crímenes se conocieron durante el juicio que se llevó adelante en su contra.
Finalmente, en 1980, Robledo Puch fue condenado a reclusión perpetua -la máxima condena del Código Penal- por diez homicidios calificados, un homicidio simple, una tentativa de homicidio, 17 robos, una violación, una tentativa de violación, un abuso deshonesto y dos raptos. Actualmente tiene 56 años y está alojado en el pabellón de homosexuales de la Unidad 2 de Sierra Chica, donde prefirió continuar a pesar de que tuvo la posibilidad de solicitar su libertad en el 2000, cuando quedó habilitado para acceder a la condicional.
A diferencia de la situación de Barreda, considerado un recluso “de buena conducta”, Robledo Puch fue descripto ya en 1987 como una persona con “fantasías omnipotentes”. “Presenta un papel mesiánico, se siente un reformador de la sociedad, un conocedor de las leyes de Dios, un profeta o elegido, que sufre de perturbación esquizoide y se cree libre de todo mal y toda culpa”, aseguró el informe de entonces.
Pero como para reafirmar ese informe, a partir de 2001 tuvo “frecuentes brotes psicóticos”, y hasta un día se despertó creyéndose el personaje cinematográfico “Batman” y quemó un taller del penal de Sierra Chica, según trascendidos periodísticos.
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