Rock, y del bueno, en la UP 37 de Barker
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailFernando Badone junto a “Charly” Villafañe y Julio “Loquillo” Fernández, ambos amigos del primero, se llegaron hasta la Unidad 37 para deleitar con un show musical a los internos que se encuentran allí alojados.
Es de destacar que Badone siempre está pensando en los privados de la libertad y disfruta mucho de poder hacer lo que a él le gusta para que los internos pasen un día distinto y disfruten de la buena música. El mismo es colega de ambos profesores de educación física del establecimiento, los que hacen de nexo entre él y la unidad para que pueda ingresar las veces que él lo requiera.
“En esta oportunidad vino a hacer un show distinto a los que nos tenía acostumbrados ya que como mencionamos antes llegó acompañado de dos amigos, uno en bajo y otro en batería”, expresaron.
El bajo sonó en manos de Loquillo Fernández, ex acompañante del reconocido hito del rock nacional Ricardo Soulé, con quien grabó un disco y los palillos estuvieron en manos de Villafañe, quien hizo sonar, al mejor estilo Gil Solá (ex Divididos), la batería.
Un batero de la 37
Alrededor de las 13.30 llegaron a la Unidad acompañados por los profes y “en menos que canta un gallo” ya habían armado todo el sonido y afinado los instrumentos.
El show arrancó alrededor de las 14 y se extendió por casi dos horas. El primer tema de la extensa lista, en sonar fue “Un angel para tu soledad” y lo siguieron “Es tan fácil”, “Lunes por la madrugada”, “Imágenes paganas”, “Promesas sobre el bidet”, “El probador”, “La espada sagrada”, “Pila pila2, “Todo un palo2, “Nadie es perfecto” y cerraron con un clásico del gran Carpo “Pappo” Napolitano, “Desconfío”, recordando viejos hit del rock nacional.
Ya llegados al final de la lista de temas, el público entusiasta coreó y aplaudió pidiendo “una más y no jod… mas”, lo que hizo que la banda accediera al pedido. Una vez finalizado el show vinieron los saludos y agradecimientos por parte de los profes y de los internos, y fue ahí cuando uno de los muchachos del público se le animó y comenzó a sacarle sonidos a la batería. Al escucharlo todos quedaron observándolo y Badone no dudó en agregarle algunos acordes y punteos para acompañar al Batero de la UP 37, todo un lujo.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios