A la espera del pago acordado, Romano puso en duda la continuidad de Cinpal
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Se cumple hoy una semana de la reunión que se concretó en Capital Federal con el directivo de Cinpal SA que llegó desde Brasil en el marco del conflicto que se desató hace algunos meses ante la paralización de la actividad en la planta ubicada en el Parque Industrial y el consecuente incumplimiento del pago de los haberes de los trabajadores desde junio.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMientras persiste la toma de la fábrica para evitar su vaciamiento, se aguarda por el cumplimiento de uno de los compromisos asumidos por el empresario Wagner Retamero de abonar la suma equivalente a dos mil dólares en las cuentas de los empleados “en concepto de pago a cuenta de los salarios adeudados”, tal cual reza el acta acuerdo rubricada entre las partes.
En tanto, reina cierta desconfianza e incertidumbre respecto de la anunciada intención de reactivar la producción en función de las exigencias planteadas por la patronal.
“Un empresario que se va, ahora dice que quiere revertir la situación de la empresa, que busca por todos los medios que Argentina se haga cargo de todas las deudas y lo ayuden en lo legal, no es de mucho confiar”, expresó el secretario general de la UOM, Carlos Romano.
“Coherencia y
responsabilidad”
En diálogo con el ciclo radial “No hay dos sin tres” (104.1 Tandil FM) el dirigente volvió a centrarse en los aspectos incluidos en el acuerdo que se alcanzó el jueves de la semana pasada tras una dura reunión que se concretó en las instalaciones del Ministerio de Trabajo.
La referencia se debe a que hoy se cumple el plazo establecido para definir el depósito de parte de los haberes caídos para la totalidad de los empleados de la planta. “El problema es mañana (por hoy) y esperemos que cumpla”, aseguró frente al escenario que se proyecta a posteriori.
“Necesitamos que el empresario empiece a hacer las cosas como corresponde”, que actué con “coherencia y responsabilidad” y que “deposite los dos mil dólares para cada uno, que sería un incentivo para los compañeros a los que les deben unos 50 mil pesos”.
Vale indicar que frente a la incertidumbre de los últimos meses, los trabajadores recibieron cinco mil pesos por única vez por parte del Municipio como ayuda económica para afrontar la situación.
Además hace algunas semanas el secretariado nacional de la UOM envió 75 mil pesos, que fueron repartidos entre los 24 obreros dependientes del gremio. A esa cifra Romano sumó otro aporte de 50 mil pesos que la central realizó este martes para distribuir bajo la misma modalidad.
Empresarios serios
En ese sentido Romano fue crítico en torno al desempeño de la patronal y del representante enviado para atender el conflicto, luego de superar varias instancias previas. “Lamentablemente no se puede llamar empresario a una persona que abandona la empresa, se va del país y resulta imposible traerlo”, fustigó.
Pese a que destacó la oportunidad que se abrió a partir de las gestiones impulsadas desde la Jefatura de Gabinete, a través de la oficina de Vinculación Internacional, ante Cancillería y el Consulado de Brasil en el país, que derivaron en el primer acercamiento entre las partes involucradas, continuó con sus críticas hacia la patronal al expresar: “No les creo mucho, hay muchas desprolijidades”.
La anunciada
reactivación
En función de la anunciada reactivación de la planta Romano puso reparos en torno a la intención expuesta y el planteo de una eventual reestructuración, tal cual hizo referencia el Municipio al comunicar los resultados de la reunión.
“Ahí está el problema. ¿Quién le cree? Hablan de muchas cosas pero primero tenemos que basarnos en la desprolijidad”, insistió.
Entre los argumentos expuestos para explicar la actualidad de la firma de capitales brasileros, Romano expuso que el director superintendente de Cinpal, Wagner Retamero, hizo referencia a un millonario desembolso cuya inversión se desconoce.
“Lo que nos dijo a todas las personas en la mesa es que habían mandado 12 millones de dólares de Cinpal Brasil a Cinpal Argentina y que nunca habían tenido la posibilidad de saber en qué se invirtió”, indicó y estimó que el problema se encuentra entre las sedes en ambos países.
El secretario general sostuvo que podrían haber denunciado las presuntas irregularidades “pero no sabíamos de los millones de pesos que mandaban”.
“Se ha dado un problema gravísimo, no hubo control y ahora los empleados somos culpables”, renegó.
“Defraudados”
En otro párrafo Romano admitió que reina cierta sensación entre los trabajadores para adquirir certezas en torno al eventual cierre de la planta que les permita desempeñar tareas en otra metalúrgica.
“Lo que pasa es que en Tandil no se trabaja, tendría que haber una comisión. Claro que hay algo de eso. Los compañeros están defraudados por la parte empresaria. Y seguir trabajando en una empresa como esa, con la que no sabemos si mañana harán lo mismo es complicadísimo”, evaluó.
Por eso reclamó que “tiene que haber algo más” y demandó mayor presencia de la Provincia y la Nación “para darle una solución en esto; que tengan la facultad para decidir”.
“Quieren todo”
En tanto, en el marco del acta compromiso rubricada el jueves pasado, repasó que en dos semanas habrá un nuevo encuentro en el que la patronal prevé la presentación de un plan de trabajo para la planta mediante el cual “van a pedir al Gobierno que le gestionen una línea de crédito para poner en funcionamiento las máquinas, para que los ayuden desde lo legal, para destrabar todos los embargos que tienen”, en definitiva “quieren todo”.
Sin embargo Romano planteó a modo de crítica: “¿Por qué no lo hicieron antes de irse del país? Se fueron y no aparecieron más. Nos hicieron morir de frío, discutir con la policía, con la gente”.
“Estamos discutiendo con empresarios que son muy malvados. No tienen que ser nenes mimados, nos tienen que proteger a nosotros”, demandó.
Una propuesta poco seria
Para finalizar el secretario general de la UOM se refirió a la propuesta presentada por un empresario tandilense interesado en adquirir la planta emplazada en el Parque Industrial.
“No bastó su seriedad”, fustigó Romano en referencia a la oferta que presentó durante el desarrollo del conflicto que apuntó a cancelar el 30 por ciento de las indemnizaciones. “Cómo puede ser que quieran comprar una empresa en diez millones de dólares y le quieran pagar ese porcentaje a la gente. No son empresarios serios”, sentenció.
En esa línea opinó que es “aprovecharse de la situación” sabiendo que es una planta “muy buena” desde su estructura edilicia y sus maquinarias. u
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