Ruiz tuvo el protagonismo que el equipo necesita de él
El cómodo cierre que tuvo Independiente en la noche del viernes, en la victoria sobre Estudiantes de Olavarría (77-60), por la quinta fecha de la B2 Sur, dejó como individualidad saliente a Juan Manuel Ruiz, que tuvo el protagonismo ofensivo que reclama su personalidad y su capacidad, y le aportó al rojinegro 25 puntos y un buen rendimiento en otros aspectos del juego.
Este es el detalle de las actuaciones individuales del conjunto rojinegro:
Lisandro Caniza: una actuación muy sólida del tucumano. Comenzó como base titular, y condujo con acierto, aprovechando su mayor altura en el uno contra uno frente a Alba y Silveyra. Este último intentó controlarlo con una marca al límite, que generó algunos roces, pero Caniza demostró temperamento y no vio afectado su rendimiento, que tuvo efectividad ideal en lanzamientos de cancha (1 de 1 en triples y 5 de 5 en dobles).
Valerio Andrizzi: esta vez no tuvo el protagonismo de costumbre, y los 2 puntos que consiguió sirven para demostrar un desarrollo controlado del partido para Independiente. El capitán fue importante en el gran primer cuarto que tuvo el conjunto rojinegro, con su aplicación defensiva, y miró desde afuera el último cuarto, con el marcador controlado.
Juan Manuel Ruiz: compartió el goleo del primer cuarto con Caniza, y en ese comienzo arrollador de Independiente se notó que el bahiense estaba muy enchufado, dispuesto a asumir su rol en el equipo. Pero más allá del desequilibrio que mostró en la ofensiva, con 25 puntos, se destacó en otros rubros, siendo el mayor rebotero del equipo con 8 capturas, dos de ellas en ataque. En el final, fue el receptor permanente de los ataques locales, como descarga de la presión que recibían Hartstock y Rausch, y casi siempre resolvió bien.
Leandro Mateo: otro que no tuvo el protagonismo que acostumbra. Estuvo impreciso en sus lanzamientos, y volvió a sufrir con los tiros libres (3 de 8). No pudo imponer su fortaleza en el remate de las jugadas, pero hizo su parte en el buen trabajo defensivo del equipo.
Bruno Romano: importante en la áspera lucha bajo los tableros, imponiendo su físico y su experiencia para contener a un jugador importante como Gerardo Barrera. Una vez más apareció para aportar puntos en los momentos en los que el equipo ingresa en un bache ofensivo.
Alejandro Arca: siempre importante desde el banco. No sólo le dio descanso a los hombres grandes titulares, sino que se las arregló para aportar puntos y rebotes, animándose varias veces en el uno contra uno. Su ímpetu lo lleva a cometer muchas faltas, pero las da consciente de que el equipo no las siente tanto.
Martín Trímboli: sigue sin encontrar efectividad en sus lanzamientos, aunque por su función en el equipo no tenga demasiadas oportunidades de buscar el aro. Su labor volvió a verse más en la defensa, y en ese aspecto entregó su acostumbrado rigor.
Emmanuel Hartstock: buen partido del jugador de Orense. Intentó darle prolijidad al traslado, casi siempre compartiendo la base con Rausch, aunque la presión de Estudiantes sobre la pelota hizo difícil esa tarea y le provocó algunas pérdidas. Esta vez se animó más con sus lanzamientos, y le aportó 15 puntos al equipo, con 3 de 4 en triples.
Guillermo Rausch: encontró dificultades para armar el juego y asistir, pero le tocó compartir la base en los momentos más presionantes del partido, cuando se imponía más el pase y la circulación que su fuerte, el traslado seguro.
Lautaro Lanusse, Matías Gutkin y Gastón González: ingresaron con el partido definido, y trataron de mostrarse y hacer su trabajo en poco menos de 2 minutos.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios